Pádel

Martina Calvo: "Vivo por y para ser número uno del mundo"

La joven navarra es una de las mayores irrupciones del circuito profesional en los últimos años y sueña con alcanzar la cima del pádel

Martina Calvo, durante un acto en el pasado Master Final
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Martina Calvo, durante un acto en el pasado Master FinalPREMIER PADEL
Martina Calvo, durante un acto en el pasado Master Final

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Luca Ciordia

Publicado el 30/06/2026 a las 05:00

Sin haber ni siquiera cumplido la mayoría de edad, Martina Calvo Santamaría (Pamplona, 2008) ya es una realidad del pádel mundial (es la número 12 del ranking). La joven navarra se codea con las mejores jugadoras del mundo mientras busca comenzar un carrera paralela al deporte como fisioterapeuta. ¿Su objetivo? Ser número uno del mundo. Para muchas rivales ese sueño se acabará cumpliendo, pero el camino es largo y Calvo tiene claro cómo debe ser el proceso.

¿Qué tal la selectividad?

Yo creo que me ha salido bien. Al final, al no necesitar una nota muy alta pues voy con esa tranquilidad. Pero bueno, lo quería hacer lo mejor posible ya que la hago, y yo creo que ha ido bien. (Ayer supo que ha aprobado las pruebas realizadas a la vez que jugaba en Valladolid).

¿Qué quiere estudiar?

Pues tengo pensado estudiar fisio. Pero bueno, al ser deportista profesional necesito que me ayuden un poco en las clases. Quizá no pueda estar en las prácticas, y no todas las universidades te proporcionan esa opción. Pero bueno, hemos hablado con varias universidades y a ver si puedo estudiar lo que más me gusta.

¿Cómo compagina los estudios con ser deportista profesional?

Creo que no soy consciente de lo difícil que es y de lo que cuesta. Lo afronto todo con mucha alegría porque soy una afortunada de poder competir en lo que más me gusta a nivel mundial, a la vez que estudio, que es lo que me toca realmente. Es verdad que es difícil, que muchas veces llegas cansado del entrenamiento, de un torneo o tienes la cabeza en otras cosas, pero te tienes que poner a estudiar y bueno, te concentras menos, pero más o menos lo he llevado bien. Al final soy consciente de que soy una afortunada por poder hacer lo que más me gusta y a la vez estudiar. Así que no me puedo quejar.

¿Qué fue lo más difícil que tuvo que hacer para convertirse en profesional?

Cambiarme de instituto. Allí todo era presencial y ya no me podían ayudar. Creo que fue un poco ese momento de darte cuenta de que ya había pasado, no a una mejor vida, pero sí a otro tipo de vida. Afrontar la vida de otra manera porque cuando ves a tus amigas todos los días ves que eres una niña y, quizá, al dejar de verlas, me di cuenta que me cambié prácticamente de vida. Te diría que eso, el convivir con ellas, el poder estar en casa con mi familia más tiempo, ver a mi hermano… pero bueno, como te digo, es que sé que es parte del trabajo. No cuando decidí dedicarme a esto, pero cuando ya empecé a entrar al circuito me fui dando cuenta de que era parte del oficio, pero quiero hacer lo que más me gusta que es jugar al pádel.

En el P2 de Valladolid perdió en primera ronda por primera vez en la temporada y para todo el mundo fue un bombazo, ¿siente la presión que llega desde fuera de la pista pese a su corta edad?

No siento ninguna presión porque la gente habla mucho. No sabe lo que lleva cada uno dentro y hablan desde un sofá. Soy consciente de que van a hablar siempre, te vaya bien o mal, y voy a seguir haciendo lo mismo. Que perdamos en primera ronda, ¿qué quieres que te diga? es que todas juegan muy bien. Habíamos perdido solo contra las cuatro primeras parejas en todo el año, pero eso no significaba que las demás no tengan un nivel muy alto y vayan con muchas ganas de vencerte. Nos ganaron, les costó ganarnos, pero nos ganaron. Lo hicieron mejor.

Le vi sonriente al finalizar el encuentro, ¿cómo se gestiona la derrota?

Hay problemas más gordos para estar triste. Sí que da rabia y al final, no sé encontrar la palabra, es complicado. A nadie le gusta perder. Estaba mi familia, mis amigos y que te vean triste pues no es lo que más quieren. Al final ellos también han sufrido en el partido, están tristes porque he perdido. Bueno, no sé si tristes, pero como una sensación de haber perdido, de que les daba pena. Yo obviamente tengo la misma y sí que estaba con esa impotencia de no haberlo podido hacer mejor y de que te ganen, pero bueno, es parte del deporte. Y trato de llevarla -la derrota- lo mejor posible, no solo por mí, sino por los que me rodean.

¿Cuán importante es la presencia de sus familiares en los torneos?

Pues muy importante. Es verdad que el otro día, a pesar de toda la gente que había, no me fue muy bien. Pero es que pasamos mucho tiempo solos, mucho tiempo lejos de los nuestros. Y es verdad que en Valladolid quizá no te das cuenta de que estás tan lejos. Pero en sitios como Egipto, que pudo venir mi padre, o en otros sitios, pues al final se agradece mucho la compañía por lo que te digo. Porque estás muy solo y ellos son lo más importante para mí. Y que lo disfruten conmigo, pues me hace muy feliz.

¿Se ha imaginado levantando su primer trofeo de Premier Padel?

Sí, me lo he imaginado. Hay muchas veces que cuando lo veo en la tele digo, joder, yo he estado ahí. Y lo que se tiene que sentir, la felicidad que se tiene que sentir por ganar un torneo…. Pero bueno, creo que todo va de la mano de la edad, del tiempo, que yo no llevo tanto en el circuito. Y es verdad que no tengo prisa, pero sí, sí que me lo he imaginado.

Alejandra Salazar dijo en una entrevista que en el pádel moderno es mejor no ser amiga de la compañera, ¿comparte esa opinión?

A ver, no sé si justamente eso... pero yo te diría que sí. Pero no sé si es así tan radical. Es verdad que muchas veces puede ser, pero en determinadas ocasiones puedes ser amiga de tu compañera, porque realmente hay gente buena, que no solo piensa por sí mismo. Es complicado y por mucho que haya buena gente, esto es un trabajo, cada una tiene que mirar por ella misma. Por eso es complicado tener una amiga, porque al final te decepcionas si te cambia de compañera de repente y tú no estás de acuerdo. Siempre vamos a querer lo que no tenemos. Entonces, ¿qué te digo yo? Pues mejor que no sea una amiga, más que nada por eso, por ahorrarte el disgusto de que al final dentro de poco va a ser tu rival.

Para muchos es la mejor jugadora de la historia, ¿que aprendió de ella?

Tuve la suerte de poder jugar con ella -Alejandra Salazar-, y de aprender de ella. Me di cuenta de lo que era realmente ser profesional. Con 39 años, el cómo se cuidaba, cómo cuidaba cada detalle para poder rendir mejor. Cuando eres más mayor y los demás te ganan a físico, tienes que estar en el máximo detalle para intentar compensarlo y ella lo hacía y yo me daba cuenta. Es verdad que a mí siempre me ha gustado cuidarme, tanto en la alimentación como en lo físico, y eso lo tenía un poco metido en la cabeza, por el entrenador que tengo y por la familia que tengo. Pero es que ella ha hecho que yo lo vea todavía más claro, que vea que es muy necesario y prácticamente obligatorio cuidarte así para ser de las mejores.

También comentó que cree que Martina Calvo va a ser número uno del mundo, ¿usted también lo piensa?

No es que lo piense, es que trabajo cada día para ello. No tengo una bola de cristal para ver el futuro, pueden pasar muchas cosas, pero vivo por y para ello. Es mi sueño y estamos en la pelea. Todavía tengo 11 jugadoras por delante y mucho tiempo.

Claudia Fernández la llamó a principio de año para ser pareja, ¿por qué tomó la decisión de jugar con Marta Ortega?

Lo decidimos todo el equipo. Al final no es solamente un proyecto, no son solo las jugadoras, sino también el equipo que vamos a formar. En el momento que nos comentó, la idea que tenía ella no la compartíamos del todo y fue lo que hizo que no jugara con ella. Y con Marta creo que me podía enseñar mucho. Al final, Claudia es muy joven, tiene solamente dos años más que yo, y creo que tengo mucho tiempo para poder jugar con ella. Y Marta creo que me podía enseñar mucho y por eso fuimos con ella.

Claudia aseguró que jugarán juntas en un futuro, ¿usted también lo cree?

Sí, sí, claro que lo creo. Al final, queramos o no, que seguro que queremos, pues vamos a cruzarnos por la inercia de la vida en la que estamos. Somos muy jóvenes, las dos vamos a lo mismo y seguramente juguemos, sí.

Hace poco se nombró a Carolina Navarro como seleccionadora nacional, ¿ha podido hablar con ella?

No, que va, que va. No quiero que piense que le estoy haciendo la pelota. No le he escrito ni ella me ha escrito, creo que todavía queda mucho. Me encantaría estar en el Mundial, pero no creo que haga falta escribirle. Espero que no haga falta para que se acuerde de mí. Quiero que me elija por mi juego y ya está.

¿Representar a la selección es lo máximo a lo que aspira?

Sí. El orgullo de jugar por mi país es muy grande. Lo he vivido en un Europeo absoluto y también lo he vivido en menores. Lo que vives esa semana es muy especial, es una experiencia única que, si no es este año, espero poder disfrutar otros. Poder hacer lo que más me gusta representando a España sería un orgullo muy grande.

Cada vez hay más nombres navarros en la élite del pádel, ¿cómo ve su evolución?

La veo muy bien. Creo que la Federación ha hecho una labor muy importante y lo sigue haciendo bien. Lo que ha hecho es formar, poniendo entrenamientos en vez de ayudarnos con dinero. Hay muchas Federaciones que te ayudan con dinero. Ellos en cambio te proporcionaban entrenamientos y creo que eso es muy importante. Apoyo esa filosofía. Y aparte de la Federación, están los clubes. Por supuesto el mío (Pablo Semprun Sport Center), que siempre ha estado apoyándome.

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