Herri Kirolak
Soroa y Zaldua se cierran en banda, dejan sin apuesta a Joxean Etxeberria y se la montan entre ellos
Se han presentado en Tolosa por separado, hablaron con el de Ziga sin ceder un ápice en sus condiciones y terminaron haciendo una apuesta juntos


Actualizado el 21/12/2025 a las 21:01
El aizkolari Joxean Etxeberria se ha llevado esta tarde un disgusto mayúsculo. El cortador de Ziga había lanzado un desafío a todo el cuadro menos a los cinco grandes. La cita era en el bar Cantábrico de Tolosa, donde se presentaron por separado Ibai Soroa y Xabier Zaldua. En su conversación con Etxeberria ninguno cedió en sus pretensiones, no hubo acuerdo con Joxean, y después pactaron una apuesta entre ellos a 4 oinbikos y 10 kanaerdikos para el próximo 7 de marzo
“En más de un siglo de aizkora y de hachas se ha conocido una situación como esta. No ha habido opción de hablar nada, no sé si venían ya con una idea preparada, pero me voy muy triste y muy decepcionado con lo que he pasado”, comentaba el aizkolari navarro de Ziga. “Me han pedido disculpas, pero tengo la sensación de que me han humillado, me han faltado al respeto y no han tenido coraje para jugar contra mí”.
CERRADOS EN BANDA
De acuerdo con la versión de Joxean Etxeberria, primero ha accedido al Cantábrico Zaldua al que se le propuso un trabajo de 20 kanaerdikos, cuya respuesta fue que no, que 28. Buscanso una posición intermedia, Etxeberria le propuso un trabajo de 24 kanaerdikos, a lo que Zaldua volvió a responder de forma negativa. En un tercer intento le propuso 24, con 14 puestos por él y 10 del de Ziga. Tampoco accedió a jugar la apuesta aunque se le diera esa ventaja.
Después de que no se llegara a un acuerdo con Zaldua, entró en el Cantábrico Ibai Soroa, segundo en el pasado Campeonato Navarro. Al aizkolari de Atallo le propuso un trabajo de media docena de troncos de 72 pulgadas, a los que Soroa se negó en rotundo a afrontar un trabajo que no fuera superior a los 20 kanaerdikos, y no hubo manera de sacarle de esa postura.
Joxean Etxeberria abandonó triste y desilusionado de la convocatoria que había hecho en el bar Cantábrico. “No me lo explico, vengo de hacer último en el Campeonato de Euskadi, de bajar a Segunda en el Navarro, de pasar un parásito estomacal y me han hecho una infiltración en la espalda, y no tienen el coraje de jugar”, dice.
Pero su desilusión fue aún mayor, cuando entre Zaldua y Soroa cerraron un desafío con 4 oinbikos y 10 kanardikos.