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Gimnasia

Un paso más en ‘Otra Mirada’

Las gimnastas de Otra Mirada Nerea Díaz y Andrea de Jesús lograron subirse al podio el pasado 19 de junio en el Campeonato de España de gimnasia rítmica para personas con discapacidad intelectual que se celebró en Elche

Andrea de Jesús (arriba) y Nerea Díaz (abajo) posan con la medalla y el trofeo del Campeonato de España en las instalaciones de Larraina.
Andrea de Jesús (arriba) y Nerea Díaz (abajo) posan con la medalla y el trofeo del Campeonato de España en las instalaciones de Larraina José Carlos Cordovilla
  • Lucía Valero Roncal
Actualizado el 29/06/2021 a las 17:12
Siete meses le han valido a Nerea Díaz Tres para pasar de un cuarto puesto a lograr un oro en el Campeonato de España de Gimnasia Rítmica para personas con discapacidad intelectual. La gimnasta navarra de Otra Mirada subió a lo más alto en la categoría de rítmica adaptada absoluta con aparato. No fue la única deportista del grupo navarro en conseguir una medalla. En la categoría de rítmica adaptada manos libres, Andrea de Jesús Zulet se colgó la plata. La navarra de 19 años comenzó en noviembre con la gimnasia rítmica y también le bastaron siete meses para saborear una medalla nacional.
El campeonato tuvo lugar en el pabellón del Toscar, en Elche. Ambas gimnastas fueron acompañadas todo el viaje por Javier Díaz, padre de Nerea, Uxue Zulet, madre de Andrea y su pareja. Sandra Pérez, entrenadora de Otra Mirada estuvo acompañada por Leyre Díaz, hermana de Nerea y ayudante con el grupo de Otra Mirada.
En el Campeonato de España de noviembre no se permitió público en el pabellón y esta vez también tuvieron que conformarse los padres de las gimnastas con verlo a través de una tablet. Fue igual de emocionante.
En el momento de la puntuación sí que hubo más confusión. Desde Pamplona se encontraba la madre de Nerea Díaz, Cristina Tres, que no pudo viajar porque se encontraba confinada. Fue la que dio la noticia de que Nerea había logrado subirse al podio. A todos se les escaparon lágrimas de emoción. Incluso a la entrenadora Sandra Pérez, que ha logrado sus primeras medallas nacionales como entrenadora del grupo Otra Mirada. “No puedo pedir más”, dice Pérez.
Una vivencia deportiva
En Elche se alojaron en un hotel donde había más gimnastas, Nerea y Andrea vivieron una vida deportiva igual que cualquier otra. “Queremos normalizar la vida de las personas con capacidades diferentes. Ellas son muy capaces y cuando salen al tapiz me sorprenden. La capacidad que tienen de centrarse, querer hacerlo bien y demostrar que son capaces de hacerlo... Nerea cuando sale dice: ‘Lo voy a dar todo’.
Nerea Díaz ya tenía la experiencia sobre el tapiz del campeonato de noviembre. Andrea de Jesús era la primera vez que iba y la intención era que se probase en competición. “Nerea iba mucho mejor. Tenía un ejercicio de más valor, pensaba que sí que podía estar arriba pero tanto como Campeona de España... Andrea empezó en octubre a hacer gimnasia rítmica, hizo un ejercicio limpio perfecto y consiguió podio. La idea con ella era empezar. Ha sido un fin de semana muy bonito”, explica la entrenadora de Otra Mirada.
No solo Nerea y Andrea disfrutaron de la gimnasia rítmica. “La experiencia muy bonita. Están todas las personas con sus mallas, hay un ambiente y pasión. Todos quieren hacerlo genial, también hay deporte de competición para mí. Estos campeonatos están preparados con más cariño, más paciencia y todo es muy bonito”, cuenta Sandra Pérez.
Incluso la entrenadora de Otra Mirada se apuntó los teléfonos de otras técnicas. “Entre entrenadoras también hablamos para hacer un encuentro. Nuestra idea es movernos”.
Bailar, una pasión
Andrea también disfruta bailando tanto como Nerea. Su oportunidad de hacerlo realidad surgió con Otra Mirada. “Empezó en octubre. Para Andrea su sueño siempre ha sido lo relacionado con bailar. Yo solo conocía lo habitual. Andrea hace natación desde siempre y por medio de la entrenadora, me dio a conocer este grupo de gimnasia adaptada”, explica Uxue Zulet, madre de Andrea.
Se emociona al recordar el campeonato que realizó su hija en Elche. “El colofón fue el fin de semana, que no nos lo esperábamos. Hubo una chica que lo hizo muy bien. Cuando me di cuenta que había quedado segunda...”, relata Zulet.
Andrea y Nerea son inseparables y en este campeonato han hecho piña. Ambas han tenido que entrenar mucho durante estos meses. Los martes y jueves han entrenado una hora con su grupo de Otra Mirada. Después, en el Club Escuela Galar, equipo que también lleva Sandra Pérez, entrenaban los sábados con niñas sin discapacidad. Se integraban a la perfección. Una temporada atípica pero muy exigente para las dos gimnastas que ha dado sus frutos.
Una gimnasta en casa
Nerea Díaz ha metido durante todo el año horas extra en casa. Su hermana, Leyre Díaz, ha competido durante diez años en gimnasia rítmica y ahora intenta enseñarle a Nerea todo lo que ha aprendido. “Intento que lo que hacen en los entrenamientos lo repasemos en casa porque hay que meter horas. Además aprovecho por si se puede aprender cosas nuevas”, explica Leyre Díaz.
Además, Leyre ayuda de forma voluntaria a Sandra Pérez con los grupos de Otra Mirada dos horas a la semana. Cuando Nerea le tocó salir al tapiz a hacer el ejercicio, Leyre pudo verla en persona. “Estoy orgullosísima. Ver que tu hermana después de yo ser una ex gimnasta consigue lo que toda deportista desea, es un orgullo. Es un premio al esfuerzo y a la dedicación diaria que hay de cada una”, cuenta la hermana de Nerea.
El proyecto continúa
La Asociación Otra Mirada Rítmica fue creada en octubre de 2019 por parte de Sandra Pérez y Josean Villanueva. Desde entonces, las personas con discapacidad intelectual han tenido la oportunidad de adentrarse en el mundo de la gimnasia rítmica.
Comenzaron en el Club Larraina con doce niños y niñas de entre 8 y 18 años. Sandra Pérez asegura que aprende de ellos cada día. “La rítmica es de meter muchas horas y no se me ha hecho duro. Voy aprendiendo conforme va avanzando el tiempo, es una maravilla”, cuenta. Ahora está buscando ir más allá.
El mayor incoveniente que tienen es que no disponen de un tapiz, un elemento fundamental en la gimnasia rítmica. Por eso, junto con Lorena Burriel, encargada de las redes de Otra Mirada, van a buscar lanzar una campaña. “Vamos a lanzar una campaña a través de la Asociación Otra Mirada Rítmica para recaudar fondos para que en septiembre podamos encontrar un tapiz. Cuestan alrededor de cuatro mil euros”, explica Sandra Pérez.
Este año han estado entrenando trece personas en Otra Mirada. “Queremos dar visibilidad y ofrecernos a la ciudadanía en general”, añade Pérez.
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