Deportes de invierno
Las estaciones de esquí, pendientes del cielo y de las restricciones
Las estaciones de esquí retrasan su apertura por la falta de nieve y las medidas frente a la covid-19


Actualizado el 23/11/2020 a las 06:00
Va a ser la temporada que más tarde va a iniciarse de los últimos once años. En la última década, para la semana final de noviembre, ya había algunas estaciones abiertas bien en el Pirineo o en Sierra Nevada. Pero los aficionados navarros al esquí ya pueden ir armándose de paciencia y haciéndose a la idea -si es que les quedaba alguna duda- de que no podrán practicar ese deporte en el Puente Foral ni en el de la Inmaculada. Al menos, y siempre que nieve, si quieren deslizarse por las pistas de alguna estación y no son practicantes del esquí de montaña.
A la habitual incertidumbre por el tiempo y la presencia de nieve suficiente que suelen sufrir las estaciones de esquí -este año, y pese a alguna nevada puntual este otoño, en la gran mayoría aún no hay manto blanco ni se han generado las condiciones del uso de cañones de nieve artificial- se le unen en esta ocasión las restricciones y medidas frente a la pandemia de covid-19. Dos factores que hacen “inviable” poder abrir en estos momentos ninguna estación, tal como reconocen desde la Asociación de estaciones de esquí y montaña de España (ATUDEM).
En Navarra, por ejemplo, no se podrá salir de la provincia, salvo causas justificadas, hasta el 18 de diciembre. Y cada comunidad autónoma ha adoptado sus propias medidas y plazos. Normas que afectan no sólo al desplazamiento sino también a la apertura de servicios de hostelería o restauración. Es más, en Francia, hasta el 1 de diciembre permanecen cerrados todos los comercios no esenciales y los establecimientos que reciban público, además de una severa restricción de los movimientos de los ciudadanos mucho mayor que la que existe actualmente a este lado de la frontera.
“Estamos pendientes de conocer el discurso que el presidente(Emmanuel Macron) tiene previsto dar esta próxima semana para saber si se alargan las medidas o se varían. Ése es uno de los dos grandes factores que marcará nuestro arranque de temporada. El otro es la nieve. En el momento en el que los dos sean favorables, en dos días estamos preparados para ponernos en marcha”, explican desde el servicio de comunicación de la Pierre Saint Martin, la estación gala más cercana a Navarra. “La previsión es poder abrir para las vacaciones de Navidad. A ver. Esperemos que se cumpla”, añaden, explicando que el medio centenar de trabajadores para la temporada ya están contratados y están completando formaciones para la campaña que viene.
ERTE EN CANDANCHÚ
En otras estaciones no han tenido esa suerte. O bien aún no han sido contratados si su labor es temporal o, como se ha sabido esta misma semana, han sido incluidos en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) como les ha sucedido a los 28 trabajadores fijos de Candanchú, instalación que pretende ir reincorporando a esa plantilla conforme se vaya conociendo las fechas y detalles para la apertura de la temporada. Se da la circunstancia, como recogía el Heraldo de Aragón, que la estación oscense cuenta con “más de un 65% de su clientela” que procede de Navarra y País Vasco, dos comunidades que han limitado la movilidad para estas semanas.
“A la tradicional incertidumbre meteorológica, se le suma esta temporada la incertidumbre por la covid-19. Todo el sector nieve, cada comunidad en su medida, está a la espera de lo que las autoridades regionales dictaminen sobre la movilidad entre territorios”, explica por su parte, Jesús Ibáñez, presidente de ATUDEM y responsable a la vez de Cetursa Sierra Nevada. “Todas las estaciones englobadas en Atudem están preparadas para abrir y nos consta que los usuarios tienen muchas ganas de volver a las montañas a practicar sus deportes de invierno favoritos. La evolución de la pandemia y la legislación que lleva aparejada determinarán el arranque de la temporada”, afirma.
La actividad tampoco para en la Federación Navarra de Deportes de Invierno, donde ya se han registrado “cerca de 400 federados” para esta campaña si bien la cifra final suele rondar los 700. A las licencias competitivas en alguno de los clubes navarros de las diferentes modalidades -esquí alpino, esquí nórdico o de fondo, esquí artístico, snowboard, mushing, deportes de hielo y biatlón), se unen los federados con tarjetas de ocio, que no compiten pero buscan la cobertura de un seguro.
"ESPACIOS SEGUROS"
En previsión de que próximas nevadas y una flexibilización de la normativa, les permitan abrir, tanto las estaciones españolas como francesas ya han hecho públicos los protocolos y guías de buenas prácticas con las que, siendo instalaciones en la naturaleza y al aire libre, tratarán de convertirse en “espacios seguros” pese a los condicionantes generados por el coronavirus. “Lo primero que hemos hecho las estaciones es adaptar ya nuestro modo habitual de funcionamiento a esta nueva realidad. No es fácil hacerlo en montañas situadas a más de 2.000 metros de altitud. Hemos elaborado protocolos para garantizar la seguridad sanitaria de nuestros clientes y hemos dado todas las facilidades y garantías en compra de forfait y reservas de habitaciones”, explica Ibáñez, quien no espera una fuga de clientes a estaciones francesas aunque las fronteras con el país vecino estén abiertas y sus estaciones puedan iniciar la actividad en próximas fechas.
“Uno de los mensajes principales que hemos querido transmitir es que el esquiador local debe consumir producto nacional, es decir, venir a nuestras estaciones. Les necesitamos más que nunca. Es una situación similar a la del pasado verano, en el que el turista nacional pudo atenuar el enorme impacto de la ausencia del turista extranjero”, expone. “Que confíen en nosotros. Hemos hecho un enorme esfuerzo para adaptarnos a la nueva realidad y hacer fuertes inversiones en mejoras. Les esperamos”, afirma.