Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Aizkora

Iker Vicente cortó los 14 kanardikos en 26.46 en el Navarra Arena

El Navarra Arena acogió el primer evento tras la pandemia con medidas de distanciamiento y un ambiente un tanto frío

Imagen de Iker Vicente, este domingo en el Navarra Arena.
Imagen de Iker Vicente, este domingo en el Navarra Arena.
Actualizada 15/06/2020 a las 09:50

Iker Vicente soltó el hachazo 1039 y el kanaerdiko 14 se partió en dos. En la pantalla gigante del Navarra Arena el cronómetro se paró en 26 minutos y 46 segundos. El aizkolari de Ochagavía levantó los brazos con un visible gesto de cansancio. Su tiempo, 25 años después y en condiciones bien diferentes, fue 31 segundos mejor que el de Donato Larretxea. La grada, en la que había 280 invitados, vivió el corte del último tronco con intensidad, porque la mejora de la marca estuvo muy ajustada.


Todo resultó diferente. Desde el trabajo, al protagonista y también el escenario. Iker Vicente afrontaba el reto de cortar 14 kanaerdikos (troncos de 56 pulgadas) en menos de 27:17 minutos en un momento extraño. Después de la final del Parejas vino la pandemia, se paralizó todo y buscó en el reto una motivación. Tras casi tres meses de preparación, Vicente cumplió con todo el protocolo previo a una final, de comidas, calentamientos, etc.


El aizkolari de Ochagavía empezó a buen ritmo, con ocho segundos mejor que el tiempo de Larretxea. Se topó con un nudo en el segundo kanaerdiko que le hizo perder tiempo, pero desde ahí hasta más de la mitad del trabajo incrementó su ventaja. Hasta el octavo tronco estuvo en los 70-73 golpes por kanaerdiko.


Sufrimiento en la parte final


Donato Larretxea, que siguió el intento desde la última fila de la parte derecha de la grada del Navarra Arena, se dio cuenta de que algo no iba bien a partir del décimo tronco.


“Yo creo que Iker ha empezado muy bien, pero que se ha llenado un poco. En la parte final le he visto más justo, estaba más pálido en el cuello, y en la parte de abajo de la cara, eso es que le faltaba oxígeno”, comentaba el veterano cortador de Arantza.


Vicente, que tenía como enseñadores a su padre y a su primo Eneko, quería pero el cuerpo no acababa de seguirle. Tenía fuerza, le faltaba resuello, fondo. Tuvo que emplearse a tope y sufrir en la parte final del trabajo. Y ahí datos que no engañaron. ETB ‘monitorizó’ con un pulsómetro al aizkolari, que llegó a las 189 pulsaciones (96% de su capacidad) en los últimos troncos, y en un trabajo diferente a lo normal, sin rivales y sin más referencias que las que le daba su padre.


Iker Vicente afrontó los tres últimos kanaerdikos con cinco minutos de margen, y mucho sufrimiento. Dio 75 golpes en el 12, 91 en el penúltimo, que se le atragantó un poco. Cortó la mitad del último kanaerdiko con 41 golpes, el crono marcaba 25:54 cuando giró sobre sí mismo para encarar la otra parte. La grada, sin estruendo, le animaba. Necesitó otros 42 hachazos más para doblegar el último tronco y parar el crono el 26:46. Objetivo cumplido, objetivo sufrido.


Un Arena diferente


La tentativa fue el primer evento deportivo en la Comunidad foral tras la pandemia. El evento fue en la pista central, y el aforo quedó reducido a 280 personas, todas por invitación, con mascarilla, desinfección de manos previa y distancia de seguridad en los asientos. Factores que se notaron en un evento al que quizá le faltó algo de calor ambiental.

Vicente “En los últimos kanaerdikos he sufrido”


Iker Vicente era una mezcla de satisfacción y cansancio ayer en el Navarra Arena. El reto no había sido sencillo después de todo.


“He empezado muy fuerte, y al final he notado que me llenaba un poco. Suelo empezar a esta marcha y luego suelo ir mejor. De fuerza estaba bien, pero de fondo me costaba, en los cuatro últimos troncos he sufrido”, comentaba ayer el cortador de Ochagavía. “La experiencia, el escenario y el montaje han estado muy bien. Esta es una marca, pero creo que se puede mejorar. Ahora a pensar en el Hacha de Oro”.


Vicente estuvo acompañado por 280 invitados en la grada, entre los que estaban otros aizkolaris como Larrañaga, Otaño, Mugertza, la aizkolari Irati Astondoa, o conocidos como Juan Martínez de Irujo, Txomin Nagore, Mikel Saralegi. Asistió también la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola y el director del IND, Miguel Pozueta.

Etiquetas

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE