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Opinión

¿Dónde está el Osasuna de las ocho primeras jornadas?

Ampliar Javier Saralegui
Javier Saralegui
  • Javier Saralegui
Actualizado el 18/10/2022 a las 09:38
¿Dónde está el Osasuna de las ocho primeras jornadas? ¿Qué ha pasado con el equipo que creaba jugadas de la nada con velocidad, pases hacia adelante y alegría? ¿Por qué en el Sadar contra el Valencia Osasuna se equivoca, según el entrenador, al dejar de buscar con pases largos a Kike García? ¿Por qué ayer se intenta lo mismo teniendo a Lucas Torró, Moncayola y Moi Gómez en el campo? ¿Por qué se cambia de idea cuando se va perdiendo ya por dos goles a cero y es entonces (dejando más huecos el Villarreal, es cierto), cuando Moncayola empieza a hacer con balón algo de lo que se le da bien, distribuir juego? ¿Por qué los jugadores dieron síntomas alarmantes de brazos caídos, ausencia de confianza, errores individuales graves y falta de asunción de responsabilidades?
No tenemos las respuestas. Algunas las debería conocer Jagoba Arrasate y otras seguramente han rondado su cabeza y la de Alkiza durante toda esta mala noche que habrán pasado. Pero es llamativo y sorprendente ver cómo el equipo parece haber pasado del todo en el Bernabéu a la casi nada en el Ciudad de Valencia. Porque en El Sadar el pasado viernes mal que bien se atacó, y se marcó el 2-1, y de no ser por la expulsión de Rubén Peña habría habido una última acción de ataque con la grada volcada llevando en volandas al equipo. Pero ayer no. Faltas a destiempo, tarjetas merecidas (seis) el día que se quería estar atento a las cartulinas que suponen expulsiones, pases claros errados y echados en cara a compañeros, malas decisiones en jugadas clave en defensa y ataque… no nos explicamos por qué estábamos identificando a Osasuna con un nuevo estilo futbolístico y creativo y de repente reconocemos, tristemente, a otro Osasuna, el que sufre en los terrenos de juego y a veces deambula por los campos impotente ante la superioridad rival sin saber cortar una dinámica.
Ojalá estemos equivocados, pero hay signos de que aquí está, y es demasiado pronto, la crisis de cada temporada. Y son los jugadores los que lo transmiten con su fútbol y sus gestos y no una exageración ni resultadismo ventajista. Piensa dónde vas, Osasuna, y sobre todo de dónde vienes en esta misma liga.
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