El impacto de Osasuna en Navarra

Actualizado el 16/10/2019 a las 11:37
Esta pasada semana hemos conocido, por parte del club, algunos datos sobre su aportación a las arcas forales que no pueden pasar desapercibidos. Son obligaciones como las de cualquier otro contribuyente, pero no está de más ponerlas en valor viniendo de unos tiempos en los que se cuestionaba hasta el futuro de la institución. Pues bien, en este año en Primera se van a pagar al menos 25 millones a Hacienda, en líneas generales entre el IRPF de los salarios de los futbolistas que suben y el IVA de un contrato de televisión (21% de 45,5 millones), siendo éste un dinero que llega de fuera a la comunidad.
El segundo dato que ofrece es también llamativo. Desde 2015 la cifra global es de 80 millones. Una fecha de partida, por cierto, en la que algún político apuntaba medio en broma menos en serio emplear Tajonar para huertas ecológicas. Algún otro insinuaba en el Parlamento que Osasuna cerrara la persiana como en su día lo hicieron el Logroñés, el Salamanca o el Málaga. La pelotita no entraba entonces, era popular decir semejantes disparates con tan poco estilo y cariño.
Es indiscutible la influencia que tiene el club en la sociedad navarra. Hay una parte emocional intangible que mueve a la mayoría en diferentes escalas de corriente a favor como en pocas comunidades ocurre, salvo esa parte contraria al fútbol y a todo lo que pinta de rojo. Para gustos los colores, aunque los datos, más allá de ese factor sentimental, son elocuentes para no dudar de lo que influye Osasuna en esta tierra. En palabras de Luis Sabalza, está entre los cinco primeros contribuyentes de Navarra, con semejantes ingresos de 56,7 millones.
Ahí no debe quedar eso. El club lleva tiempo en conversaciones con la UPNA para elaborar un estudio del impacto en la comunidad. Es algo que muchos aficionados lo están reclamando desde hace varias temporadas. A una ciudad pequeña como Pamplona llegan aficionados que gastan en bares, restaurantes, hoteles, taxis, autobuses... El análisis va a ser profundo y de momento va a llevar algunos meses más porque el escenario de Primera cambia la perspectiva, sabiendo además que estamos en ciernes de un estadio ampliado que permitirá generar más ingresos. Será en 2020. Cuando se vea esa fotografía con todos los agentes representados, podremos hablar con propiedad de la marca Osasuna. La emocional es de sobra conocida.