Comparaciones odiosas
El cambio de fiscalidad para el Athletic rompe un equilibrio y puede generar desprotección en Tajonar

Actualizado el 19/09/2019 a las 06:00
Vaya por delante que Osasuna nunca llegará a la dimensión que alcanza el Athletic. No hay que volverse loco para saber que sus recursos por número de socios, patrocinadores y entidades que lo arropan siempre serán mayores. Por tanto las comparaciones pueden resultar odiosas.
Que el nuevo San Mamés costara 186 millones (la mayoría dinero público) frente a los 16 que supondrá la reforma y ampliación de El Sadar (con dinero del club, lo que alcanzan sus finanzas) lleva tiempo asimilado. Pero lo último ha sido el cambio de fiscalidad en Vizcaya que permitirá al Athletic ahorrarse en pagar impuestos un gran pellizco, como si le hiciera falta el dinero. A partir de ahora el 50% de los millonarios sueldos de sus jugadores va a quedar exento de tributación. La noticia no ha pasado por alto a nivel interno de Osasuna por varias razones.
No va a ser competir en igualdad de condiciones para fichar a un jugador y, lo más preocupante, puede aumentar la desprotección para retener al talento de Tajonar, como se sabe siempre observado con ojos golosos por parte de Lezama. Se rompe un equilibrio y es difícil de entender que el beneficiado sea una entidad con semejante bonanza económica. Si la semana pasada se conoció que la plantilla del Athletic costaba el triple que la de Osasuna, ahora se sabe que el ahorro anual por ese cambio fiscal le supondrá 15 millones. Es la mitad de lo que valen todos los jugadores de Arrasate y casi el coste total de la reforma del estadio. Las comparaciones son odiosas pero algunas duelen.