Osasuna
Budimir llega a la cúspide
Desde su fichaje por Osasuna en 2020 y tras su tanto en Balaídos, ya es el máximo goleador de la Liga


Publicado el 29/08/2026 a las 05:00
Nadie podría imaginar a comienzos de octubre de 2020, en plena pandemia, que un fichaje que se cerraba sobre la bocina en el mercado veraniego-otoñal pudiera dar tanto rédito en los años posteriores. Llegaba Ante Budimir en una operación realmente compleja y a contrarreloj, cedido de Mallorca, para reforzar el ataque del equipo que entrenaba Jagoba Arrasate.
Los datos hablan por sí solos desde entonces. El croata es el máximo artillero de Primera División en este tiempo. Su gol en Balaídos de penalti le aupaba a este honor compartido con Robert Lewandowski y su etapa en el Barcelona. Iago Aspas, Vinicius, Sorloth, Gerard Moreno... El resto se quedan por atrás. Delanteros que llevan el mismo tiempo o menos. Pero sus 82 goles, tal y como destaca Fran Martínez en su cuenta @LaLigaenDirecto, le colocan en la cúspide desde aquel movimiento que impulsó y ejecutó Braulio Vázquez.
Con 35 años cumplidos en julio, Budimir conserva esa mentalidad ganadora de hierro, amén de ser cuidadoso en el trabajo diario, para aportar lo máximo al equipo. En la jornada inaugural en El Sadar ya estuvo a punto de perforar la portería del Levante en dos ocasiones, y este jueves en Vigo celebraba la primera diana de la temporada. Marcaba de penalti con su eficacia habitual, siendo además el protagonista de la infracción al Celta ya que su remate incomodó a Galán, que abrió los brazos. Su presencia en las áreas sigue siendo determinante con esa capacidad para el remate y para intimidar a las defensas rivales.
“Es un ejemplo del resultado de un proceso. Llevará un proceso en el que se ha cuidado muchísimo, en el que ha trabajado muchísimo, en el que seguro que ha pasado por momentos malos y no ha mirado hacia atrás. Nada es por casualidad. Budi tiene 35 años y eso es objetivo, pero todos coincidiremos también que puede seguir aportando muchas cosas al colectivo”, declaraba a este periódico Luis Miguel Ramis en una entrevista.
Contra el Celta, Budimir comenzaba en el banquillo y salía a escena en la segunda parte para compartir ataque con Raúl García de Haro. Fue un movimiento preciso de Ramis para ir a por el partido cuando había superioridad numérica, al quitar a un defensa. Budimir salía enchufado. Aún pudo firmar un doblete en los últimos compases con un remate que salió blando del pie tras una gran jugada de Rubén García. “Aquí no importa quién esté en el campo”, declaraba el de Ozimica.
La temporada irá dictando si Ramis le va dando descanso o no porque el partido de Vigo se enmarcaba dentro de una semana cargada de competición. Raúl sigue llamando a la puerta también porque cuajó un partido notable con su buen juego de espaldas, criterio, trabajo, movilidad y asistencia incluida a Kike Barja.
LLEGA A LOS 200 PARTIDOS EN PRIMERA DE ROJILLO
Los números de Ante Budimir en Osasuna siguen cogiendo más cuerpo todavía a medida que pasa el tiempo. El siguiente hito que va a conseguir es el de jugar su partido número 200 como rojillo en Primera División.
Si lo hace contra el Getafe el lunes, habrá alcanzado ese listón. Solo hay 17 jugadores en la historia que lo han conseguido, con Patxi Puñal sin discusión a la cabeza de todos con 420. Entre ellos, se encuentran Jon Moncayola (6º en ese ranking con 239), Rubén García (8º con 236) y Sergio Herrera (15º con 213).
El curso también podría deparar otra noticia sonada porque Budimir está a nueve goles de llegar a los 100 con Osasuna sumando todas las competiciones. Además, en lo que va de año 2026 es el quinto goleador de las principales ligas de Europa.
Ha sido un verano en el que no ha habido incertidumbre por su posible salida pese a que hubo un periodo en el que se agilizaba su cláusula de rescisión a 8 millones. Ahora es de 12. Después del Mundial, estuvo de vacaciones y se incorporó centrado al máximo para iniciar su séptima campaña en Pamplona.
En junio se termina su contrato y al club le gustaría que siguiera más tiempo. En este sentido, no ha llegado la fecha para abrir posibles conversaciones. De momento, a seguir marcando goles.