Osasuna
Un nuevo socio rojillo a más de 700 kilómetros de distancia: "Estoy muy contento. Ya lo tengo para toda la vida"
Después de una década como simpatizante, este murciano de 33 años ha logrado el privilegio de pasar a abonado con plenos derechos


Publicado el 18/08/2026 a las 05:00
La relación de Juanjo Ruiz Manzanera (Murcia, 1993) con Osasuna ha dado un paso más este verano al convertirse en socio después de diez años de espera. Este murciano, sin vínculo con Navarra en sus inicios, se enamoró del club hace más de dos décadas con aquella final de la Copa del Rey en Madrid. Le llamó la atención ese “equipo de rojo que presionaba a sus rivales” y fue buscando información hasta picarle del todo el gusanillo: Pamplona, El Sadar y, por supuesto, San Fermín. Ya no había vuelta atrás.
No fue un rollo de una noche de verano. El noviazgo se formalizó en 2016 con el regreso a la Primera División, etapa que coincidió con el estreno de la figura de simpatizante. “Fue mi primer ascenso siendo consciente un poco de todo. Recuerdo que me pilló en Bari de Erasmus, sufriendo Osasuna solo en casa como ahora en Murcia. Fue cuando salió lo de ‘Soy Rojill@’ y no me lo pensé. A lo primero las ventajas eran un par de entradas para El Sadar y alguna cosa más. Luego descuentos y opción de localidades a domicilio. Entré sin pensar en que, en un futuro, iba a convertirse en una lista de espera con el objetivo de ser socio. Hace diez años ni me lo planteaba. Tras la reforma fue cuando se abrieron las opciones reales y este año ya se ha materializado”, cuenta orgulloso el protagonista.
Juanjo Ruiz obtuvo el número 65 -ahora hay más de 5.000 inscritos-, pero no fue hasta el año pasado cuando recibió la primera llamada para hacerse socio: “Me pilló de imprevisto en el hospital trabajando y les dije que estaba en Murcia y no podía. Les pregunté si perdía la antigüedad y me dijeron que no, así que decidí no hacerme”.
Un año después la situación ha cambiado y ahora la respuesta fue tajante: “sí, quiero”. Las dos palabras mágicas de unidad matrimonial. “Me he animado y estoy muy contento de tener un asiento en El Sadar, además en la zona de Graderío Sur. Es también un paso más en ese sentimiento de pertenencia. Mi asiento es para toda la vida y puedo disfrutar de esos derechos o privilegios para las cuentas del club, las asambleas o votar. Se siente uno muy identificado y parte de todo esto”, revela con sensación de responsabilidad más allá de tener en su cartera una simple tarjeta para ver el fútbol.
El murciano reconoce que los pasos para formalizar su condición de socio han sido sencillos: “Recibí un correo de Osasuna con el listado de las personas que entraban, según el orden de antigüedad. He tenido el número ‘65’ desde que me hice, así que este año era el ‘11’ en la lista de espera. Sabía que habían salido unas 70 plazas, así que me imaginaba que me llamarían. El club contactó conmigo e hicimos una especie de entrevista de cara a ayudarme con el proceso, elegir asiento y explicarme alguna cosa más. He cogido hasta los ‘Días del Club’”.
A DOMICILIO...Y EN EL HOSPITAL
El nuevo socio es consciente de que no podrá disfrutar de muchos partidos en El Sadar por encontrarse en Murcia trabajando, pero su butaca estará siempre ocupada por amigos y contactos que ha hecho en Pamplona todas las veces que ha venido. También es un asiduo a los Sanfermines y su red navarra es cada vez más amplia, así que no habrá problema para ello.
Promete, al menos, un viaje esta temporada aunque ya tiene en su mente una serie de desplazamientos para animar desde la distancia: “Tengo en rojo las fechas de Mestalla (Valencia), el Martínez Valero (Elche) o el Ciudad de Valencia (Levante). Estos dos últimos son en la segunda vuelta, pero a Pamplona iremos seguro. Toca volver a El Sadar dentro de poco y tendré que buscarle un asiento a mi pareja cerca (Isa).


Si la historia con Osasuna no es suficientemente curiosa y emotiva, Juanjo Ruiz narra otro capítulo más que conocen muchos osasunistas. El murciano es cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital Virgen de la Arrixaca de la capital. Entre sus funciones está la de entrar al quirófano, pero lo hace con un atuendo singular: “¡Sigo con mi gorro de cirujano! Lo único es que lo he renovado. Tengo tres: el primero era negro, el segundo era rojo y ahora un poco azul oscuro y más elástico. De hecho hace media hora he salido del quirófano con él puesto”, bromea el protagonista.
Sin duda el gorro es un tema de conversación en el hospital: “El paciente me ve y me dice... ¿me va a operar usted con ese gorro de Osasuna? -ríe-. La gente me conoce más por el gorro que por mi nombre. Es característico. Les digo que Osasuna es salud y les dan la vuelta a la historia”.
Trámites para la ampliación de aforo
Osasuna está en gestiones con el Ayuntamiento de Pamplona y el Gobierno de Navarra para poder realizar una ampliación de aforo de El Sadar. Es un asunto que el club lleva trabajando desde hace tres años, pero la situación no termina de desbloquearse. La idea es eliminar pasillos en un recinto donde hay demasiados respecto a otros estadios de LaLiga porque así se obligó a la hora de planificar las obras. El aforo actual es de 23.576 espectadores y las cifras que maneja el club es aumentar un millar la capacidad para dar cabida a nuevos socios.
Tras la reforma que se llevó a cabo en 2021, Osasuna apenas ha podido dar cabida a nuevas altas. Este verano solo 40 privilegiados pudieron hacerse socios después de que las cifras de renovación llegaran al 99%. El curso pasado fue similar con solo 75 altas.
La figura de simpatizante se abrió el pasado 29 de julio. Hay unos 5.000.
CLAVES
Bajas de socios. Respecto a la temporada pasada solo se han producido 28 ausencias. Además, se generaron otras 12 nuevas por unos ajustes.
El número de socios. Para este curso 2026-27, la cifra es de 20.140. Renovaron 20.100 y se han producido 40 altas.
El Sadar batió su récord. La campaña anterior se alcanzó el techo de asistencia tras la reforma con una afluencia media de 20.560 espectadores.
El aforo neto es menor. Oficialmente, el aforo es de 23.576, pero el número real de asistentes potenciales -según el sistema de control de accesos- se sitúa en torno a un millar menos. El último curso se llegó al tope de 22.485 espectadores con motivo de la visita del Real Madrid.