Osasuna

La carrera meteórica de Víctor Muñoz

Fichó por Osasuna cuando su valor rondaba el millón de euros y se va al Liverpool por 40

Evolución del valor de mercado de Víctor Muñoz
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Evolución del valor de mercado de Víctor Muñoz

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Borja Bernarte

Publicado el 21/06/2026 a las 05:00

Hace justo un año, Víctor Muñoz acababa de jugar once minutos ante Al Hilal en el primer partido del Mundial de Clubes. Su eclosión con el Real Madrid Castilla le había permitido debutar en el primer equipo y ganarse un hueco en la pretemporada bajo las órdenes de Xabi Alonso. Tal día como mañana también saltó al césped en el duelo contra Pachuca. Fue su última participación con los blancos. La joven promesa madridista estaba en la rampa de salida rumbo a un equipo de la Primera División. Su velocidad endiablada, como demostró a primer nivel en el Camp Nou ante el Barcelona, llamó la atención de un puñado de equipos.

Osasuna, al igual que ya había ocurrido con casos como el de Abde o Bryan Zaragoza, se llevó el gato al agua. Cinco millones de euros por el 50% de los derechos económicos. Desconocido para el público, pero una apuesta firme de la dirección deportiva encabezada por Braulio Vázquez. Los rojillos le habían seguido la pista por los campos de la Primera RFEF y los informes avalaban su potencial. El 11 de julio, en plenos Sanfermines, fue anunciado su fichaje. Por entonces su valor de mercado rondaba el millón de euros, según la web especializada Transfermarkt.

Once días después, por fin fue presentado ante el osasunismo en un estadio de El Sadar que no dudó en arroparle en su bienvenida. “Es un proyecto bonito que me ilusiona mucho. Me voy a dejar la piel por este escudo”. Fueron las primeras palabras del protagonista. Tímido en las distancias cortas, como un chico normal que acababa de cumplir 21 años, y natural en el día a día. Su pasado en canteras como la del Barcelona o el Real Madrid no le hacía levantar los pies del suelo. Quizá esa humildad ayudó a que pronto conectara con el público y el vestuario. Cayó de pie.

RENDIDO A EL SADAR

Durante el banco de pruebas veraniego demostró las pinceladas de un diablo por pulir. El destino quiso que su estreno oficial fuera en el Santiago Bernabéu ante su Real Madrid. Disputó 24 minutos. Solo en dos ocasiones más, ante el Real Betis y el Alavés, Víctor Muñoz salió desde el banquillo. El resto de partidos los jugó de titular como su estreno en El Sadar contra el Valencia en la segunda jornada.

Con paciencia, algo complicado por la edad y proyección, fue gestionando las cargas. Su velocidad punta y repetición de esfuerzos también era un arma de doble filo y al principio le costó completar un partido.

Su estreno goleador no pudo ser mejor. Fue en la jornada seis ante el Elche en El Sadar el 25 de septiembre. Recibió en tres cuartos, enfiló portería, encaró a su contrario y cargó su fusil con un zapatazo inapelable. Un auténtico golazo al alcance de muy pocos. Ingredientes suficientes en los primeros encuentros como rojillo que le hicieron subir su cotización en la siguiente revisión de Transfermarkt: 5 millones en octubre.

La temporada continuó y nadie hubiera imaginado un rendimiento tan inmediato para un futbolista que se estrenaba en la elite nacional. Su adaptación, aunque hubo valles lógicos, fue sobresaliente. Porque Víctor Muñoz demostró encontrarse cómodo en cualquiera de los tres perfiles de ataque. Terminó el año natural con dos goles y una asistencia, aunque lo mejor estaba por llegar.

Duplicó su cuenta goleadora en enero, con tantos contra el Real Oviedo y el Villarreal, ambos en El Sadar. Su nombre ya era habitual en las tribunas nacional mientras su anterior equipo, el Real Madrid, no terminaba de carburar. Volvió a duplicar su valor con 10 millones y una de las revelaciones de la categoría.

LLAMADA INTERNACIONAL

Un paso más en su carrera deportiva supuso la llamada de la selección española. Sin pasar por las categorías inferiores, Luis de la Fuente le reclutó para los amistosos de marzo. En un símil a lo vivido en Osasuna, Víctor Muñoz también entró por la puerta grande al anotar en su debut contra Serbia. Sonadas fueron las declaraciones de Rodri Hernández, Balón de Oro en 2025 y pieza angular del Manchester City: “No hay muchos jugadores de ese perfil en el mundo”. El fenómeno ya era imparable.

La crisis institucional y deportiva del Real Madrid hizo que el nombre de Víctor Muñoz sonara con más fuerza ante una oportunidad desperdiciada de retener a un talentoso futbolista. Además, el conjunto blanco se guardaba una opción de recomprar al extremo durante el verano. Sus actuaciones con Osasuna siguieron a gran nivel, aunque acabó con el tanque de gasolina vacío. Aun así demostró un compromiso elogiable en el choque ante el Espanyol, el último en El Sadar. Jugó lesionado y marcó gol. Aplaudido también fue su comportamiento en Getafe al sufrir como un rojillo más. La llamada definitiva para el Mundial echó por tierra las ya escasas opciones de seguir en Pamplona. Una carrera meteórica como la de su valor: 30 millones de euros.

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