El dato
Un gol y 364 días de diferencia
Hace un año Osasuna se quedaba a un tanto de Europa. Esta temporada, los rojillos vieron muy de cerca un descenso que se habría confirmado de haber anotado el Girona un gol más


Publicado el 25/05/2026 a las 05:00
Cómo ha cambiado Osasuna en apenas un año. De pelear por regresar a Europa a sentir el miedo real de un descenso de categoría. De tocar con la yema de los dedos la Conference League a llorar como mecanismo de liberación tras una situación límite que pudo hacer temblar todos los estamentos de la entidad rojilla. Dos situaciones deportivas totalmente diferentes en apenas 364 días y con el denominador común de un gol entre el sueño y la pesadilla.
En la imagen superior los futbolistas de Osasuna lamentan el empate en Vitoria ante el Alavés. Un resultado insuficiente en su carrera europea. El equipo de Vicente Moreno, cuyo técnico ya había anunciado su marcha al final de la temporada, terminó con una derrota en las últimas diez jornadas del campeonato. Nada que ver con la racha actual.
Aquella tarde del 24 de mayo de 2025 el osasunismo se desplazó en masa a Mendizorroza para alentar a los suyos. La jornada se puso de cara con el gol de Borja Mayoral, delantero del Getafe, al Celta de Vigo. Era el minuto 11 y los navarros estaban de forma provisional en puestos de Conference. Todo cambió en el 25 con el empate de Borja Iglesias. En otra jornada de tener los ojos en varios escenarios, el Rayo Vallecano salía favorecido del empate en el Coliseum para abrochar su participación en una competición donde este miércoles jugará su final frente al Crystal Palace.
En Vitoria, el gol de Carlos Vicente alejaba un sueño que volvió a acercar Raúl en el 88. El empate a uno no tuvo premio, aunque Osasuna finalizó en una meritoria novena posición con 52 puntos, diez más que ahora. La temida era post Jagoba Arrasate había vivido una transición tranquila con un técnico al que se le cuestionó demasiado en Pamplona.
DEL PREMIO A LA OBLIGACIÓN
Doce meses después la situación dio un vuelco inesperado que pudo acabar en tragedia. Osasuna se la jugaba en Getafe, pero esta vez por salvar la categoría. Mientras Vicente Moreno sumaba éxitos con Al-Rayyan catarí, Alessio Lisci cruzaba los dedos ante la amenaza de la Segunda División. Pudo ser un triste funeral en un Coliseum con solo un puñado de rojillos. Una imagen que distó mucho de la vivida en Mendizorroza.
La analogía respecto al curso anterior también hacía mirar a otros campos. Se cumplía la tan temida quiniela de resultados con la victoria del Mallorca al descendido Real Oviedo y la derrota en Getafe. Sin reacción ni sensaciones positivas en el Coliseum todos los huevos estaban en la cesta de Montilivi. Había que confiar en un tercero después de no hacer los deberes. El 0-1 del Elche fue celebrado como propio, pero el empate del Girona devolvió la angustia al cuerpo del osasunismo. Otra vez a un gol. Un cara o cruz en toda regla que podía marcar la centenaria historia del club. En 2025 el Rayo Vallecano siguió desde los móviles las andanzas navarras en Vitoria. En 2026 los navarros celebraron las noticias que también llegaron desde una pantalla.