Getafe 1-0 Osasuna
Pánico en el césped de Getafe
La tensión en el verde y en el palco dio paso a una espera que parecía interminable


Publicado el 24/05/2026 a las 08:20
La noche en el Coliseum hizo tambalear los cimientos de Osasuna. Las escenas de pánico se apoderaron del césped al palco. Desde los protagonistas en el campo hasta los dirigentes. Desde Aitor siendo el jugador número 12 hasta los paseos de Braulio Vázquez en estado de nerviosismo con los auriculares enchufados.
Porque los ojos se supieron en el Coliseum pero también en Montilivi en Son Moix. Víctor Muñoz sacó su tablet en el palco, junto a Iker Muñoz, para seguir el partido. Abajo, Aitor y Kike Barja se sentaron fuera del banquillo, en unas sillas anexas, para protestar cada acción y dar ánimos. Su implicación siempre ha sido máxima.
Los ánimos de Aitor
En la primera parte la tranquilidad se apoderó del ambiente, con empate y la derrota del Girona. Tras el gol del Elche, Aitor se acercó a la grada para verificar ese resultado. Pero todo cambió en la segunda, en desventaja y a un gol del Girona de consumarse un descenso terrorífico. El portero suplente salió casi hasta el centro del campo con el gol de Luis Milla para levantar los ánimos de un equipos devastado. La debacle estaba muy cerca.
Las pulsaciones y la inquietud se multiplicó exponencialmente. Fran Canal, también pendiente con los auriculares, avisaba a Cata y Braulio de los movimientos. En primera plana, Luis Sabalza y su Junta aparentemente llevaban el nerviosismo por dentro.
Invasión y suspense
Llegaba el momento clave. Varios se acercaron hasta la posición de Víctor para seguir el desenlace en Montilivi, entre ellos Canal y Cata. Braulio bajaba ya a pie de césped. La locura fue absoluta, ante el trágico final que podía darse si marcaba el Girona. El pitido final daba paso a la celebración del Getafe, con billete para la Conference. Los jugadores de Osasuna quedaron abatidos, pero pronto se levantaron por la invasión. Quedaba un minuto largo en Girona. La plantilla se juntó en el banquillo para seguir el tramo final. Alivio absoluto. El empate de Montilivi salvaba a Osasuna. Éxtasis y celebración, que ahora debe dar paso a una profunda reflexión.