Turismo y fútbol
La ruta europea de Osasuna: un viaje por todas las ciudades donde dejó su huella en competiciones internacionales
Los aficionados de Osasuna que pisaron plazas como Brujas o Parma seguramente no estaban muy preocupados por el turismo en aquel momento, ¿pero cómo sería visitar aquellos lugares hoy en día?


Publicado el 23/04/2026 a las 05:00
Osasuna ha dejado su huella en numerosos escenarios europeos a lo largo de sus participaciones en competiciones internacionales, lo cual ha alumbrado una pléyade de nombres que resuenan en los oídos de sus aficionados: de Glasgow a Burdeos, de Brujas a Trabzon o Parma.
Los aficionados que pisaron aquellas plazas seguramente no estaban muy preocupados por el turismo en aquel momento, ¿pero cómo sería visitar aquellos lugares hoy en día?
El viaje podría comenzar en el Reino Unido, con Glasgow como primer destino: Ibrox Park fue testigo de la visita de Osasuna en 1985 y de su regreso en los octavos de final de la Copa de la UEFA en 2007.
Glasgow es la ciudad más grande de Escocia y un destino turístico centrado en cultura y ocio urbano. Tiene museos importantes como el Kelvingrove Art Gallery and Museum y el Riverside Museum, muchos de acceso gratuito. También destaca por su oferta musical, tiendas y restaurantes variados. Está bien conectada y sirve como base para visitar lugares cercanos como Loch Lomond.


Desde allí, la ruta que proponemos cruza el Canal de La Mancha para entrar en Bélgica, señalando paradas en las ciudades de Waregem y Brujas, donde Osasuna jugó compromisos de Copa de la UEFA (1985-86) y Conference League (2023-24), respectivamente.
Waregem es una pequeña ciudad conocida por el evento ecuestre Waregem Koerse y por el Gaverbeekhippodroom, uno de los pocos hipódromos del país. Entre sus principales lugares de interés está el Flanders Field American Cemetery and Memorial, un cementerio de la Primera Guerra Mundial donde están enterrados 368 soldados estadounidenses y se recuerdan a 43 desaparecidos.
Mucho más turística es Brujas, muy visitada por su centro histórico medieval bien conservado, con canales que atraviesan la ciudad. Entre sus principales atractivos están la plaza Markt, el campanario Belfort y la Basílica de la Santa Sangre.
Especialmente populares son los paseos en barco por los canales, que permiten ver la ciudad desde otra perspectiva. Además, cuenta con museos, chocolaterías y tiendas tradicionales, lo que la convierte en uno de los destinos predilectos en Flandes.


Dejamos atrás Bélgica para adentrarnos en el corazón de Europa, con paradas en cuatro históricas urbes alemanas: Stuttgart, Düsseldorf (donde Osasuna se enfrentó al Ajax), Hamburgo y Leverkusen.
Stuttgart es una ciudad alemana conocida por su relación con la industria del automóvil, ya que alberga museos como el Mercedes-Benz Museum y el Porsche Museum. También destaca por sus espacios verdes, como el parque Schlossgarten, y por su arquitectura moderna combinada con edificios históricos como el Palacio Nuevo. Es un destino que mezcla turismo cultural, tecnológico y urbano.
Düsseldorf es un importante centro económico y cultural a orillas del río Rin, famoso por su casco antiguo (Altstadt), conocido como “el bar más largo del mundo” por la gran cantidad de bares y cervecerías. La ciudad también destaca por su avenida comercial Königsallee y su escena artística y de moda, lo que la convierte en un destino urbano dinámico.


Hamburgo es una ciudad portuaria clave en Alemania, con uno de los mayores puertos de Europa. Entre sus principales atractivos están la zona de Speicherstadt, declarada Patrimonio de la Humanidad, la moderna Elbphilharmonie y el barrio de St. Pauli. Sus canales, puentes y vida nocturna la hacen atractiva para distintos tipos de visitantes.
Leverkusen es una ciudad más pequeña y menos turística, conocida principalmente por la empresa Bayer. Cuenta con parques como el Japanischer Garten y su ubicación cercana a Colonia la convierte en una buena base para explorar la región.
Tras Alemania, Francia es el siguiente destino en este itinerario, con Rennes, Lens y Burdeos como escenarios de enfrentamientos históricos de Osasuna en Europa.
Rennes es la capital de Bretaña y destaca por su centro histórico con casas de entramado de madera y la catedral de San Pedro. Es una ciudad con ambiente universitario, mercados como Les Lices y una vida cultural activa con museos y festivales.
Lens es una ciudad del norte de Francia conocida principalmente por el Louvre-Lens, una extensión del Museo del Louvre de París con exposiciones modernas. También tiene un pasado industrial ligado a la minería, visible en su patrimonio minero declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Burdeos es una ciudad del suroeste de Francia famosa por su vino y su arquitectura clásica. Es una de las ciudades más visitadas del país gracias a su ambiente elegante, su paseo junto al río Garona y sus conexiones con regiones vinícolas cercanas. Su centro histórico, con la Place de la Bourse y el Miroir d’Eau, es Patrimonio de la Humanidad.


La ruta se completa en Italia, donde la bellísima Parma traerá gratos recuerdos a los rojillos, la capital búlgara -Sofía- y la recóndita Trabzon, en la costa turca del Mar Negro.
Parma es una ciudad del norte de Italia conocida por su patrimonio artístico y gastronómico. Destacan la Catedral de Parma y el Baptisterio, además de su relación con productos como el queso Parmigiano Reggiano y el jamón de Parma, que atraen mucho turismo gastronómico.
Sofía es la capital de Bulgaria y combina historia antigua con arquitectura soviética y moderna. Entre sus principales atractivos están la Catedral de Alejandro Nevski, la iglesia de Boyana y restos romanos visibles en el centro de la ciudad. Es un destino cultural en crecimiento en los Balcanes.


Trabzon es una ciudad turca situada en la costa del mar Negro, conocida por su entorno natural montañoso y verde. Su principal atractivo turístico es el monasterio de Sumela, construido en un acantilado, además de su casco histórico y su importancia como puerto comercial histórico.
Para el final del viaje queda Sevilla, donde además de la semifinal de la UEFA también ha disputado Osasuna una de sus finales de la Copa del Rey.
Esta se trata de una de las ciudades más turísticas de España, famosa por su patrimonio histórico y su cultura. Destacan la Giralda, la catedral y el Real Alcázar, además de barrios como Triana y Santa Cruz.