Protagonistas
Víctor Muñoz y Abde, fútbol retro en El Sadar
El marroquí marca ante su exequipo para romper el muro de imbatibilidad en los primeros 15 minutos y el internacional español vuelve a firmar otro partidazo


Actualizado el 12/04/2026 a las 18:11
Víctor Muñoz y Abde son dos de esos futbolistas especiales, capaces de cambiar partidos y justificar el precio de la entrada por la magia que desprende su juego. Un perfil en peligro de extinción, del fútbol de antes, a base de regatear y encarar en un contexto medido al milímetro y encorsetado. Rompen moldes y planteamientos. El marroquí, en un terreno en el que brilló en la 2022-23, repitió la fórmula de la primera vuelta y volvió a marcar a su exequipo en una transición vertiginosa. Pidió perdón por el cariño mutuo que guardan afición y jugador, el mismo que sigue alimentando Víctor, el 'nuevo Abde' de Osasuna. Pudo marcar un gol de bandera y fue una pesadilla para el Betis. Otro encuentro para seguir disparando su estatus. Ambos sacaron la peor versión tanto de Rosier como de Bellerín -y después Ruibal-. Un espectáculo en la jornada retro impulsada por la Liga, aunque no sea muy retro eso de jugar a las dos de la tarde.
La primera genialidad no tardó en llegar. En el guion del intercambio de golpes inicial salió escaldado el sistema defensivo de los de Lisci. Bellerín vio el espacio y Abde hizo el resto. La ley del ex emergió en El Sadar con su cabalgada para dejar atrás a Rosier y definir ante Sergio Herrera con maestría. Colmillo afilado.
"LOS AFICIONADOS DE OSASUNA SABEN EL CARIÑO QUE LES TENGO"
Era la primera vez en la temporada que Osasuna encajaba gol en los primeros 15 minutos, una especie de muro que derribó Abde, como sucedió en la primera vuelta al rebasar esa barrera, en el minuto 19. Levantó los brazos el '10'bético en señal de disculpa. "Los aficionados de Osasuna saben el cariño que les tengo, lo sentí así el año que estuve aquí. No me sale celebrar ese gol si meto. Siempre que meta aquí pediré perdón", comentó en DAZN.
El extremo olió la sangre en ese comienzo en el que los de Pellegrini estuvieron más cómodos. Y rozó el 0-2 con un trallazo lejano después de una pérdida de balón. Sergio Herrera le negó el gol con una buena mano. Ahí empezó a evaporarse el Betis y se enfrió el efecto Abde. Acabó firmando tres disparos a puerta, cuatro regates y seis toques en el área rival.
CAMBIOS EN EL BETIS PARA FRENAR A VÍCTOR
Pero mediada la primera parte Osasuna tomó el mando y supo cortar las situaciones que generaron peligro a campo abierto, el terreno propicio para el rival. El dominio tuvo el premio del gol de Budimir de penalti, mientras Víctor asumía el liderazgo ofensivo para encarar una y otra vez. El atacante, que recogió otro mes seguido el premio al mejor jugador sub 23 de la Liga, encontró la luz cuando se asoció con Aimar Oroz. Recibió tres faltas, una de ellas con amarilla a Bellerín. El lateral derecho vivió un calvario con sus arrancadas.
Pellegrini dio entrada a Ruibal tras el descanso por el riesgo de expulsión, tal y como reconoció el entrenador. Pero nadie podía parar el vendaval. Un latigazo de Víctor buscando la escuadra estuvo a punto de convertirse en el 2-1. Valles entró en escena para evitarlo ante el lamento de El Sadar. Cinco minutos después volvió a rozar el gol en un remate a bocajarro. Osasuna encontró el punto débil del Betis, que a su vez fue el fuerte de los de rojo. No dejó de intentarlo Víctor, por la izquierda y como segundo punta en otra exhibición a altas revoluciones.