Osasuna
La sequía del Chimy Ávila
Suplente habitual en el Betis, su producción ha decaído tras dejar Osasuna hace más de dos años


Publicado el 12/04/2026 a las 05:00
El 1 de febrero de 2024, el Chimy Ávila dejaba oficialmente de ser jugador de Osasuna. Se cerraba un ciclo de cuatro campañas y media que había discurrido por un cúmulo de emociones realmente contrarias. El argentino pasó de ser un ídolo a un jugador del montón que fue generando rechazo. Su salida era necesaria para no generar más problemas. Así lo entendió el club, que pudo obtener un beneficio económico por un futbolista que ya no ha sido el que era.
La vida deportiva en el Betis no ha sido brillante mirando sus registros. Desde que dejara Osasuna hace más de dos años, solo ha podido celebrar cuatro goles (uno por cierto en su última visita a El Sadar, donde fue pitado), lejos del caudal realizador al que acostumbraba. Es habitual suplente con Pellegrini, que le ha concedido en Liga apenas tres titularidades. Tiene 32 años.
Sus pírricos 347 minutos le colocan en el puesto número 25 del ranking de participación de la plantilla verdiblanca, una situación que refleja el escaso impacto que tiene en el equipo.
Es curioso porque pese a ello, a Osasuna le salieron las cuentas para cobrar los bonus que tenía pactados con el Betis en el traspaso por la cantidad de encuentros jugados. Entre el fijo y el variable, la entidad navarra se embolsó 4,7 millones de euros por un futbolista que había levantado a El Sadar en su primer equipo con sus goles, carácter e intensidad, y que luego pagó el peaje de dos lesiones graves de rodilla que le mermaron potencia física.
En el último mercado de enero, hubo conversaciones para una posible salida al Getafe que finalmente no se ejecutó. Los azulones eligieron a Martín Satriano para su ataque y no se equivocaron. También se habló de Boca Juniors como posible destino del exrojillo, que tiene contrato hasta junio de 2027.
ABDE, UNO DE LOS FIJOS
El Chimy volverá a El Sadar este mediodía después de que el último recibimiento no hubiera sido el más deseado, el de la temporada pasada. Lo contrario pasó con Ez Abde, al que se le dedicaron aplausos. El marroquí dejó su sello en su año cedido en Pamplona, el curso 2022-23 de la final de Copa y de la clasificación a Europa, y en el Betis es uno de los jugadores importantes. Lleva cinco goles esta temporada, su mejor marca, y eso que estuvo varias jornadas ausente por la Copa de África. Además, ha dado seis asistencias. Será uno de los peligros hoy.