Osasuna

El Osasuna de los 80, en diez anécdotas

Años memorables para toda una generación de osasunistas que vivieron una época singular en El Sadar más allá de lo deportivo

Martín, junto a la grada en un partido de la temporada 1980-81
AmpliarAmpliar
Martín, junto a la grada en un partido de la temporada 1980-81ARCHIVO
Martín, junto a la grada en un partido de la temporada 1980-81

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Publicado el 11/04/2026 a las 05:00

El guiño al fútbol de los 80 que hace Osasuna mañana en El Sadar lleva al recuerdo de infinidad de anécdotas.

LOS ACTOS DEL ASCENSO: DESDE FITERO AL TRNAVA

A Osasuna llegaron nada menos que 60 telegramas de felicitación por el ascenso. Antes del recibimiento en la Plaza del Castillo y en la Plaza del Ayuntamiento, la afición tributó un homenaje en todas las localidades por las que pasó el autobús. La primera fue Fitero. Allí se montó una barricada con cajas de botellas de vino que regalaron a los jugadores. Unos días después, se jugó un partido de homenaje en El Sadar contra el Spartak Trnava, campeón de Copa de la antigua Checoslovaquia. De este día es la foto icónica que se ha colocado en el vestuario, con los jugadores portando una bandera gigante, emulando al anterior ascenso en 1963. También se homenajeó al Promesas de Nemes Esparza, que subió a Tercera.

EZCURRA, SIN SITIO EN EL PALCO DE MURCIA

El entonces presidente recordaba una anécdota de Murcia. Si Osasuna perdía y ganaba el Castellón, no había ascenso. “En el palco había mucha gente. Me pusieron en la grada. Había un aficionado con una radio y no hacía más que preguntarle por el Castellón. Quisieron saber mi interés y les dije que era el presidente de Osasuna. Me atendieron aún mejor”.

EL PORQUÉ DE LOS INDIOS DE ALZATE

“Parecen los indios. Los esperas por la derecha y te vienen por la izquierda. Los esperas por las bandas y te vienen por el centro. Y vienen todos”, dijo Paquito cuando dirigía al Valladolid sobre Osasuna en los 80. Era el conjunto de Pepe Alzate. “Todo el mundo estaba organizado. Era clave engañar. Los delanteros tenían la misión de pedir con insistencia el balón pero recibía el que estaba callado y se movía por otro sitio”, desvelaba el técnico navarro en 2020. Fue curioso porque Alzate cogió a Osasuna cuando iba a dirigirlo el yugoslavo Petkovic, que no reunió finalmente los trámites.

EL PRIMER PARTIDO TELEVISADO, EN 1982

El 3 de abril de 1982 fue un día para recordar. Se televisó el primer partido en El Sadar, contra el Barcelona (3-2). Fue un sábado a las 20.30 horas y fue visto por 12 millones de espectadores. Siete cámaras colocó TVE. Era rarísimo ver a Osasuna en la tele en un fútbol con los partidos a la vez.

LAS VALLAS VERDES, PARTE DEL PAISAJE DEL ESTADIO 

En 1977 fueron colocadas como protección. Era el primer cambio estético. Costaron 2,3 millones de pesetas, subvencionado casi todo por la Federación. Grandes tardes y noches con aficionados subidos o agarrando las varillas. ¿Quién no se acuerda de Chiquilín? En el año 2003 se retiró el vallado. Tres después, un particular las compró para cercar una graja en Urbicáin.

Unos aficionados intentando ver el partido desde la calle
AmpliarAmpliar
Unos aficionados intentando ver el partido desde la calleARCHIVO
Unos aficionados intentando ver el partido desde la calle

CerrarCerrar

LAS BANDERAS DE LOS EQUIPOS, ORDENADAS

Uno de los signos inconfundibles eran los mástiles de las banderas de los equipos, cuyo orden reflejaba el de la clasificación. Estaban en lo alto de la grada lateral en una fachada que exhibía el nombre del estadio y el escudo original de 1967 y que hoy sigue siendo visible. Las puertas metálicas azules formaban parte de un recinto que comenzó a ganar fama, también por el césped.

EL CURIOSO MARCADOR SIMULTÁNEO A SEGUIR

Fue un clásico. Estaba en una esquina entre Graderío Sur y Lateral, junto a la charanga de Marcilla y lugar donde acudían los niños con invitaciones. Cada marcador estaba patrocinado por una firma comercial y había que llevar el Diario al partido para saber quién marcaba el gol.

EL CAMBIO DE BALÓN Y DE LAS CAMISETAS

Los años 80 comenzaron en El Sadar con el balón Mikasa, pero los jugadores pidieron el cambio y en 1983 se pasó al Tango Adidas. En cuanto a las camisetas, la marca era Mont-halt, hasta que en esos años irrumpió Meyba. Eran del 1 al 11, los titulares. Solo dos cambios por partido y la clasificación tenía positivos y negativos.

Lumbreras, celebrando un gol en El Sadar. Detrás, Iriguíbel
AmpliarAmpliar
Lumbreras, celebrando un gol en El Sadar. Detrás, IriguíbelARCHIVO
Lumbreras, celebrando un gol en El Sadar. Detrás, Iriguíbel

CerrarCerrar

ESPECTADORES SENTADOS Y DE PIE

Rodeado por el Sadarcillo (hoy Navarra Arena), El Sadar tenía la configuración de butacas y localidades de pie. La primera temporada en Primera, la 1980-81, comenzó con 16.600 socios, cuando se había establecido un tope de 20.500. El aforo rondaba los 25.000. El precio de la cuota de socio anual se fijó en 4.000 pesetas para los adultos (24 euros) y 2.000 para infantiles.

LA TARJETA DE AGUJEROS Y LAS ALMOHADILLAS

Para recordar, la tarjeta del abono se marcaba con un agujero por parte del portero cada partido. Eran conocidas también las almohadillas que se compraban dentro del estadio, donde se entraba el alcohol sin problema y había culto gastronómico.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora