Fichajes
Osasuna, trampolín de extremos
Víctor Muñoz, el caso de éxito más reciente y rotundo, tras el paso de Abde y Bryan


Publicado el 27/03/2026 a las 05:00
Dentro del fútbol vertical que ha caracterizado a Osasuna en los últimos tiempos, hay una posición marcada en rojo que trata de marcar las diferencias. Con Jagoba Arrasate, Vicente Moreno y Lisci, la dirección deportiva, entre varios frentes, ha puesto el ojo en el puesto de extremo, donde los inquilinos de este rol han catapultado su estatus en El Sadar bajo ese perfil explosivo. El caso de Víctor ha sido el más reciente y el más sonado, por números, regularidad y desequilibrio, además de polivalencia ofensiva. Se ha ganado estar en la lista de la selección española y su valor se ha disparado. Anteriormente las apuestas, con fórmulas de cesiones, habían sido Abde y Bryan. El último en llegar, todavía por despegar, ha sido Raúl Moro en otra fuerte inversión.
Jóvenes talentos procedentes del Barcelona, Bayern y Real Madrid en movimientos que guardan cierta similitud, aunque con matices. De dos cesiones (Abde y Bryan) se pasó a un traspaso que podría dar rédito económico futuro al club. Se han abonado 5,5 millones y su cláusula es de 40, aunque el Madrid conserva una opción de recompra. A priori Víctor era una apuesta más arriesgada, ya que apenas había pisado la Primera División, pero hasta el momento su rendimiento está siendo muy llamativo. Ha dado el salto a la selección.
LLAMADA DE LA SELECCIÓN
No es algo novedoso en esta fábrica de extremos. Ez Abde también fue llamado por primera vez por su selección estando en Pamplona, donde brilló con su juego descarado pegado a la banda. Fue en la temporada 2022-23 a las órdenes de Arrasate cuando el marroquí maravilló con su fútbol y se destapó como una de las revelaciones de la Liga aunque ya había mostrado su potencial en el Barcelona. Firmó 4 goles en Liga y 2 asistencias. Fue una de las piezas clave para alcanzar la final de Copa y la séptima plaza.
Además de su rendimiento deportivo, Abde acabó generando 550.000 euros en las arcas del club por el 10% de la plusvalía de su traspaso del Barcelona al Betis. El extremo fue una obsesión de Braulio después y movió ficha para intentar ficharlo en propiedad pero no lo consiguió. Al menos, obtuvo un pellizco por esa letra pequeña pactada. Su valor de mercado pasó de 8 a 15 millones tras su estancia en El Sadar y en la actualidad es de 30, según el portal especializado Transfermarkt.
En la 2024-25 se firmó la cesión de Bryan Zaragoza tras un complejo acuerdo con otro grande europeo, el Bayern de Múnich, que se embolsó 250.000 euros. Los germanos habían pagado unos 18 millones al Granada el verano anterior. Su inicio fue espectacular y el malagueño pudo recuperar su sitio con De la Fuente, muestra del nivel que mostró. Después su rendimiento fue intermitente, en parte eclipsado por la lesión en el quinto metatarsiano. No terminó de conectar, pero dejó 1 gol y 6 asistencias en su hoja de servicio. Su valor de mercado, ya elevado, se mantuvo en 12 millones. Su impulso fue menor que el anterior de Abde y el actual de Víctor, pero volvió a recibir la llamada de España, no le faltaron ofertas importantes y jugó competición europea con el Celta. Ahora está en la Roma, cedido por el Bayern.
El club exploró vías para valorar retener a Bryan, pero la opción quedó descartada. Y su testigo lo cogió Víctor Muñoz, en un movimiento que se venía cocinando tiempo atrás. Priorizó Osasuna sobre otros proyectos como el del Milan en busca de lo que está recogiendo. Su impacto está siendo descomunal, potenciado por la convocatoria de la selección. 5 goles y 2 asistencias en Liga, además de su juego supersónico, le sitúan como el futbolista de moda porque además está en constante evolución. En enero el Sunderland ya ofrecía 25 millones por él y se avecina un verano movido. Su valor de mercado estimado en junio era de 1 millón y ahora es de 20.
EL CLUB, EN EL MERCADO POR SI SALE VÍCTOR
Este ecosistema genera viento a favor en el mercado cuando toca rastrear opciones emergentes, las que están en radar de Osasuna. Ese efecto llamada es una de las bazas del club, frente a otros aspectos clave como jugar en Europa o la capacidad económica, ya que son futbolistas con un alto caché a los que el club intenta captar antes de su eclosión.
En previsión de que Víctor pueda salir este verano, la dirección deportiva ya está manos a la obra para estrechar el cerco sobre un futbolista de ese perfil. Aunque el fichaje de Raúl Moro, con un pago inicial de 5 millones al Ajax, cubre en parte la necesidad, en Osasuna hay movimientos para adelantar la tarea en caso de salida.
Raúl Moro, la apuesta que llegó en enero
Todavía hace falta tiempo para calibrar la apuesta por Raúl Moro, otro futbolista firmado para esta demarcación que llegó hace dos meses del Ajax de Ámsterdam para potenciar la profundidad y el desequilibrio de Osasuna. La falta de ritmo, los buenos resultados del equipo y una lesión han frenado sus apariciones de momento. Ha firmado dos asistencias, pero apenas se ha visto su fútbol. El club abonó 5 millones fijos por el 50% de sus derechos económicos y 3 en diversas variables, por las que crecerá el control sobre el jugador hasta el 80%.