Polémica

El pisotón que no quiso ver Munuera

El árbitro mantuvo el penalti para el Celta pese a revisar la falta previa en el monitor

Catena y Borja Iglesias
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Catena y Borja Iglesias mantuvieron un buen duelo durante el partidoEFE
Catena y Borja Iglesias

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Gorka Fiuza

Publicado el 07/02/2026 a las 05:00

Ni una decisión incomprensible de José Luis Munuera Montero pudo con un Osasuna en estado de gracia. Solo sin ver las imágenes en el monitor puede justificarse un penalti favorable al Celta, por mano de Catena, pero precedido de una clara falta de Fer López sobre Rubén García. Para eso estaba el VAR y por eso intervino Pizarro Gómez para alertarle de la situación. Pero el árbitro andaluz, que ya demostró no estar muy por la labor de que se revisase la jugada, mantuvo una cabezonería inexplicable cuando recibió la llamada para que fuera a la pantalla.

Se proyectaron imágenes desde todos los ángulos durante varios segundos. Munuera no se decidía en una revisión que se prolongó hasta seis minutos en total en una escena un tanto surrealista. En la repetición se apreciaba el pisotón del jugador del Celta al de Osasuna, que caía al suelo dolorido. No es nada habitual que el árbitro se mantenga en su decisión tras acudir al monitor. En este caso, esa jugada suele pitarse como falta, pero el colegiado dijo que no era suficiente. Como si ya hubiese ido con la decisión tomada a la banda.

Venía Osasuna de una actuación desastrosa de Ricardo de Burgos Bengoetxea contra el Villarreal, con un penalti en contra inexistente y una gestión desesperante, y en Balaídos se sintió perjudicado de nuevo.

Ya extrañó la rapidez con la que despachó la decisión. Borja Iglesias estaba preparado para lanzar cuando pidió que esperara porque la revisión estaba en marcha. Después se empeñó en darles explicaciones a los jugadores, especialmente a Rubén García, que no terminaron de entender el camino que había tomado. El capitán no se lo explicaba.

Pues bien, marcó Borja Iglesias nada más empezar la segunda parte y pudo cambiar el partido, pero Osasuna no se vino abajo en una demostración de personalidad. El enfado mayúsculo en el seno del vestuario y el cuerpo técnico se enfrió gracias a una victoria a contracorriente.

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