Osasuna-Oviedo (Sáb. 17, 18.30h.)
El Sadar como bálsamo
Osasuna recibe al colista tras el mazazo copero (18.30h)


Publicado el 17/01/2026 a las 05:00
La segunda vuelta echa a andar con un partido determinante para el futuro inmediato. Ya lo fue contra el Levante o el Alavés. Ahora llega el Oviedo, colista pero en una dinámica mejorada. El descenso vuelve a aparecer ahí. La clasificación está en un pañuelo y es un día marcado para ganar. Suenan los tambores de guerra en El Sadar, que arropará a su equipo en un momento complejo. El mal trago copero todavía recorre el cuerpo de un Osasuna dolido por la eliminación, en los penaltis y después de haber ido 0-2. A los de Alessio Lisci les toca cambiar el chip rápido para despegarse de la zona roja y coger algo de aire.


Porque una floja primera vuelta, con solo 19 puntos, llena de altibajos, deja a los rojillos la asignatura de mejorar los números a partir de ahora para caminar hacia la tranquilidad. Un diciembre dulce se vio frenado en el inicio de año con el empate contra el Athletic y la reciente derrota en Girona, pese a los méritos cosechados. Es momento de sumar en una Liga muy igualada. El descenso está a solo dos puntos y la décima posición, a una victoria.
UN CAMBIO OBLIGADO
Osasuna afronta una cita importante con la necesidad de reaccionar después de que se escapara de las manos el billete a cuartos de la Copa. Lisci tiene dos bajas: Iker Benito, lesionado, y Jon Moncayola por sanción.
La ausencia del centrocampista de Garínoiain es de alto impacto porque ha sido un jugador intocable para el entrenador. Moi Gómez se postula como el relevo natural en el centro del campo. También será el regreso de Boyomo a un choque liguero tras su participación en la Copa África. El técnico planea darle continuidad a Jorge Herrando, quien ha ofrecido un buen rendimiento. El resto del equipo estará formado por los habituales.
La llegada del colista a El Sadar puede llevar a engaño. El Oviedo, con su tercer entrenador esta temporada, está dando otra imagen en los tres últimos partidos, en los que ha firmado tres empates. En Vitoria por ejemplo hizo méritos de sobra para ganar. Osasuna ha encendido la señal de alerta en el plano interno. Todos los males se curan ganando.