Análisis
Pares o nones


Publicado el 06/07/2025 a las 05:00
Lo primero que hizo Lisci al llegar al Mirandés fue pedir la llave de Anduva. De esta forma podía entrar el primero, salir el último y no depender de nadie. Me lo imagino conduciendo de vuelta a casa después de una larga jornada tras cerrar la puerta de Tajonar y “mañana será otro día”. Todavía con el run run de decidir si va a dar todo el carril izquierdo a Iker o no. En su presentación le preguntaron por si iba a jugar con defensa de cinco. Tradujo su respuesta al terreno matemático “la defensa par o impar” y nos dimos cuenta de que la cosa va en serio.
Mira que llevo años mirando al futbol, y me gustan los números, pero lo de la paridad defensiva no se me había ocurrido y ofrece argumentos de explicación para casi todas las posiciones. Es el anticipo de que nos espera una temporada llena de matices y donde vamos a aprender mucho en el terreno táctico. Osasuna va a estar a la vanguardia de la planificación e intervención en los partidos tal y como se intuye en otros equipos de la categoría. Aunque sin olvidar como afirmó que lo más importante es desarrollar a los jugadores y ponerlos donde mejor rinden. Y ganar partidos.
La principal esperanza ahora es que no pase nada con Aimar, Areso, Boyomo y Budimir entre otros. El mercado se va a hacer muy largo porque la calma chicha actual no parece que vaya a durar todo el rato. El primero es irremplazable porque no se parece a nadie, habría que adaptar su función. Y los 21 goles del croata habría que repartirlos entre el resto. Una gran oportunidad para Raúl que parece capacitado para llegar a las dobles figuras. Seguro que hay un goleador en algún equipo que ha estado escondido esta temporada (como Panichelli la anterior), con hambre y cualidades para explotar, hay que encontrarlo.
El llavero de Lisci ya abre y cierra las puertas de Tajonar. Está acostumbrado al verano con incógnitas en la composición de la plantilla para armar el equipo a última hora como ha hecho en Miranda. Allí empezó las temporadas defendiendo las posiciones dieciséis y dieciocho. Aquí en cambio defiende los puestos undécimo y noveno con los que se va a comparar. Seguro que cuando vuelve a casa, ya de noche, está pensando la mejor forma de hacerlo, ya sea con pares o con nones. Como siempre pasa con el inicio de una relación, nada parece que pueda salir mal.