Osasuna
Vía libre para Lisci
El italiano no pudo culminar el ascenso con el Mirandés y será presentado la próxima semana


Publicado el 22/06/2025 a las 05:00
El camino ya está plenamente despejado para que Alessio Lisci (Roma, 1985) sea presentado la próxima semana como entrenador de Osasuna. El técnico transalpino dirigió ayer el último partido con el Mirandés para cerrar un ciclo exitoso. No lo culminó con el ascenso, pese al partidazo de su equipo en el Tartiere, pero llegará a El Sadar con una vitrina de intangibles por todo lo que ha conseguido con un equipo de recursos limitados. Viene libre, aunque también lo hubiera hecho en caso de haber escalado a la máxima división.
Contrato para dos temporadas
Con Lisci está cerrado el acuerdo para las dos próximas temporadas, tal y como adelantó este periódico. Será rojillo hasta 2027. Es una clara apuesta de la dirección deportiva por un entrenador joven y creciente que ha sido la revelación de Segunda por haber llevado tan alto a un equipo que en pretemporada no tenía efectivos ni para jugar los encuentros amistosos.
Esa mentalidad que ha contagiado al vestuario y ese juego de oleadas que por momento ha arrollado a los rivales, especialmente en Anduva, son avales suficientes para pensar que el italiano está preparado para el reto. No será la primera vez que entrene en Primera, pues el Levante le dio la alternativa para medio curso, el 2021-22. Pero en esta ocasión llega más cuajado y curtido en el fútbol profesional.
Un gran conocimiento de la plantilla
A los rectores rojillos ya les ha expresado el hambre que tiene por triunfar en El Sadar y sentir esa pasión dentro de una estructura asentada, motivos por los que rechazó una oferta de la Championship. Hoy en día, el de Osasuna es un banquillo apetitoso como se probó con los numerosos ofrecimientos que hubo en cuanto se supo que Vicente Moreno no quería seguir.
Lisci vio con buenos ojos el fichaje en cuanto la dirección deportiva contactó con él en la ronda de conversaciones que se mantuvieron con diferentes candidatos. En las reuniones presenciales, terminó de gustar su método y conocimiento de la plantilla. El plano de la identidad era capital para tomar la decisión. El catalán Carles Martínez, del Toulouse, también contó con bastantes papeletas para ser el elegido. Ganó opciones, pero no fueron suficientes para desnivelar la balanza.
A Osasuna solo le quedaba aguardar a que el Mirandés finalizara la temporada, pero siempre ha existido la tranquilidad al haber movido ficha a tiempo. Con Jagoba Arrasate cuando llegó del Numancia en 2018 sucedió algo similar, esperar al último encuentro del playoff, aunque de subir a Primera el técnico de Berriatua hubiera renovado de forma automática. No era el caso con Lisci.
El italiano tenía el futuro decidido desde hace días, pero eso no ha sido un freno para su fuerte compromiso de querer dejar al Mirandés en Primera División. Su profesionalidad ha quedado fuera de toda duda.
La composición del cuerpo técnico
Antes de que sea presentado esta próxima semana en el estadio de El Sadar (puede ser el martes), habrá que concretar la composición del cuerpo técnico.
En Anduva ha contado con cuatro hombres de confianza: un segundo (Darío Navarro), un preparador físico (Alberto Ginés), un entrenador de porteros (Luca Troilo) y un analista (Antxon Muneta).
Sin embargo, no todos ellos van a desembarcar en Osasuna y si se incorpora alguno de esta nómina habrá que ver en qué función. Al igual que pasó con Jagoba Arrasate y Vicente Moreno, los técnicos que pertenecen al club se integrarán.
No se hubiera pagado en caso de ascenso
Alessio Lisci llegará libre a Osasuna al terminar contrato. Pero en el caso de que el Mirandés hubiera ascendido a Primera, la entidad navarra tampoco hubiera tenido que pagar ninguna cantidad económica, según ha podido conocer este diario. No había una renovación aparejada.
Finalmente, el bonus de los 200.000 euros que estaba por resolver en el partido los abonará el Oviedo. Al subir a la máxima categoría, es el acuerdo que se había alcanzado con Osasuna cuando se dejó salir a Nacho Vidal en el pasado mercado de invierno.
A ello se suman otros 70.000 por haber disputado el playoff. La variable estaba asegurada pasara lo que pasara. Era la misma cantidad que hubiera pagado el Mirandés por Iker Benito, que por cierto se despide tras haber hecho un gran papel como carrilero izquierdo, ayer sin ir más lejos, y seguirá atendiendo la pizarra de Lisci, pero esta vez en El Sadar.
Comienza una nueva etapa.