Exrojillos

Goikoetxea y su infancia complicada: "Lo más bonito del fútbol ha sido poder ayudar a mi madre después de todo lo que hizo por mí"

El exjugador de Osasuna y campeón de Europa con el Barcelona recuerda su infancia en la Rochapea y agradece el apoyo del club navarro y Pedro Mari Zabalza en los momentos más difíciles

Jon Andoni Goikoetxea, durante su entrevista en el podcast Los Fulanos
AmpliarAmpliar
Jon Andoni Goikoetxea, durante su entrevista en el podcast Los Fulanos
Jon Andoni Goikoetxea, durante su entrevista en el podcast Los Fulanos

CerrarCerrar

Diario de Navarra

Publicado el 16/06/2025 a las 09:02

El exfutbolista navarro Jon Andoni Goikoetxea ha compartido emocionantes recuerdos de su infancia y sus raíces en la Rochapea durante una entrevista en el podcast Los Fulanos, presentado por Jon Echaide y Joseba Alzueta. Aunque su carrera lo llevó a formar parte del legendario FC Barcelona de Johan Cruyff, Goikoetxea no olvida sus orígenes humildes: "Mi madre ha sido un ejemplo para mí. Tuve esa suerte de poder ayudarle de alguna manera en momentos complicados", expresó durante la conversación.

Goikoetxea vivió una infancia difícil marcada por la pérdida temprana de su padre: "Mi padre se murió muy pronto. Yo me quedé con mi madre con 14 años, creo, y con mi hermana. Y hemos vivido en la Rochapea toda la vida. Mi madre ha trabajado como una loca por sacarnos adelante". A pesar de las dificultades, su pasión por el fútbol encontró un lugar natural en las calles del barrio: "Era fútbol, era deporte, todos los días en la campa jugando en la Rochapea".

Sus primeros pasos como futbolista se dieron en equipos modestos. "Mis inicios en el fútbol fueron en El Chupinazo, un bar que había en la calle Descalzos. No entrenábamos en toda la semana y jugábamos el sábado". Más tarde, su entorno le animó a dar el salto: "Un par de amigos me dijeron de ir a la Rochapea, en Infantiles. Como vivía ahí, me vino de maravilla. Ahí estuve hasta juveniles".

El destino le tenía reservado algo más grande. Fue entonces cuando empezó su vinculación con Osasuna: "Jugaba en juveniles el primer año en la Rochapea y compaginaba con el regional. Luego, unos directivos que conocían a Pedro Mari Zabalza le dijeron a ver si me llevaban a probar".

Zabalza no solo confió en su talento, sino que también se convirtió en una figura clave en su entorno familiar: "Le tengo que estar muy agradecido a Pedro Mari Zabalza. Aparte de confiar mucho en mí, a mi madre en momentos complicados le ayudó mucho. Le buscó trabajo. Estuvo en una residencia ahí en Iturrama, en los pisos donde venían muchos chavales de fuera, todos los que estaban en juveniles, en cadetes... Estuvo seis años, les daba de comer, desayuno, lavaba la ropa...".

Gracias a su carrera profesional, Goikoetxea pudo devolver parte de ese esfuerzo: "Yo quería sacarle de ahí y que ya viviese su vida en la Rochapea, le gustaban las flores, las plantas, y ya estuviese más tranquila. Tuve la suerte de ganar un dinero y el piso arreglárselo. Estuvo viviendo muy bien".

Hoy, con la perspectiva que da el tiempo, resume así esa parte de su vida: "Lo más bonito del fútbol ha sido poder ayudar a mi madre después de todo lo que hizo por mí".

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora