Análisis
Argumentos para el optimismo
Las opciones europeas de Osasuna pasan por ganar en Vitoria y esperar el fallo del Rayo o el Celta, algo que puede suceder según las métricas


Publicado el 23/05/2025 a las 05:00
En lo últimos veinte años, el Celta ha jugado trece veces en Getafe, todas en primera división y tan solo ha ganado en dos de ellas, con lo cual, la proporción de partidos ganados es muy baja. Si cayéramos en la trampa de utilizar esta proporción (dos de cada trece) para calcular la probabilidad de que los celtiñas ganen su partido del próximo sábado nos alegraría la mañana y quien sabe si también la tarde porque sería de tan solo 0.15, muy baja. Este es el partido que se ve cómo más prometedor para los intereses europeos Osasunistas.
En el mismo periodo y competición, el Mallorca ha jugado en Vallecas cinco veces, de las que tan solo ha perdido dos y ganado otras dos. Por su parte, Osasuna ha jugado siete veces en Mendizorroza ganando en seis de ellas. Si consideramos estos veinticinco partidos y descontamos los que han sido desfavorables, nos quedamos tan solo con las dos victorias del Celta en Getafe, las dos derrotas del Mallorca en Vallecas y el único empate de Osasuna en Mendizorroza. Victoria aplastante, veinte de cada veinticinco que nos da un 80% de casos favorables, no confundir con la probabilidad de conseguir el objetivo, aunque sirve para animarse.
Ponemos el foco en la temporada actual y el ranking de cada equipo según juegue en casa o a domicilio. Osasuna como visitante es decimoquinto mejorando levemente la posición decimosexta del Alavés como local. El Mallorca es noveno como visitante superando al Rayo que es decimotercero como local. Para compensar, el Celta supera, como visitante, en cuatro puestos al Getafe que es antepenúltimo como local. Esta última ratio no nos favorece, pero los dos anteriores sí, para alcanzar el objetivo de disputar una competición europea la próxima temporada.
Ambas métricas nos favorecen y ahuyentan el pesimismo. Todo pasa por ganar en Mendizorroza (aunque el empate también puede bastar) y poder abrir una de las doce puertas (combinaciones de resultados favorables) de las veintisiete posibles. Cuando los aficionados del Alavés lleguen al campo y vean el color rojo que va a predominar en sus alrededores van a sentir envidia sana y conjurarse para imitarlo en el futuro, pero en azul. Vamos a jugar en otros dos campos en paralelo y el que invita más al optimismo es el Coliseum donde Bordalás, de las seis veces que ha dirigido este mismo partido tan sólo ha concedido dos empates y once goles a favor frente a los cuatro en contra. Es casi imprescindible que los azulones, al menos, empaten el próximo sábado. Pero si no lo hacen, siempre nos quedará Jagoba, que, si quiere ayudar será también bienvenido.
Javier Belloso es Doctor en Matemáticas y Estadística. Exfutbolista