Osasuna
Papá, ¿vamos a ir a Bilbao o no?


Actualizado el 20/03/2025 a las 08:46
Es siempre apetecible coger el coche o montarse en autobús para ir a ver a Osasuna a Bilbao. No andan los estímulos en su mejor momento, pero a más de un rojillo le tira plantarse en La Catedral que tan buenos recuerdos trae de las últimas visitas. El problema para familias y cuadrillas de amigos interesadas es que todavía desconocen si podrán hacer el desplazamiento o no. El 4 de marzo se conocía que el partido sería el viernes de la semana que viene a las 21.00 horas. Pero resulta que la fecha está en 'stand by' por el posible efecto cascada del aplazado de Barcelona que apunta al jueves, por lo que, de confirmarse, el Athletic-Osasuna pasaría al domingo o al lunes (dicen que será el domingo a las 18.30 horas). La afición rojilla se arma de paciencia, lo mismo que los propios técnicos y jugadores para planificar el trabajo. No es serio. El choque de Montjuic era suspendido por razones de fuerza mayor el 8 de marzo y todavía no se conoce el señalamiento en firme y la derivada de San Mamés. Entra dentro de lo legal dar plazos a los clubes para presentar sus peticiones y recursos, pero la RFEF, ahora muy de la mano de LaLiga, debería pensar en que en esta industria también hay aficionados pendientes de las decisiones que se tomen. El Juez Único de Competición resolvió para que se juegue el jueves y así evitar líos con terceros equipos entre las jornadas 37 y 38, semana con tantísimo en juego para todos. Estos días se espera el fallo del Comité de Segunda Instancia, que por fin podría ser hoy para pasar de una vez a la siguiente pantalla. No parece que los recursos vayan a prosperar, siendo el Barcelona el que dice sentirse muy perjudicado por la cantidad de jugadores internacionales que no podrían estar disponibles. Osasuna también quiere el aplazado en mayo y espera noticias. Mientras, en la nevera están las 600 entradas para Bilbao.