Otra tomadura de pelo en rojo
A este Osasuna lo mejor que le puede pasar es que llegue a los 40 puntos para que los jugadores hagan lo que hacen ya, estar de vacaciones


Publicado el 16/03/2025 a las 20:57
In medio virtus. Así es como los antiguos romanos clásicos decidían sobre la mesura en esta vida, sobre lo desaconsejable de elegir lo dionisíaco o lo monacal, de saber disfrutar de los placeres mundanos pero sin excederse, lo mismo de un lado que del lado contrario de la balanza. Y así está nuestro Osasuna, in medio, a 6 de Europa y a 6 del descenso. Pero más con sensaciones de descenso que de otra cosa. Y todo ello con un mosqueo descomunal, ya que parece que se están choteando del respetable...
Jornada tras jornada los chavales de Vicente se destapan como un cúmulo de despropósitos, una panda de futbolistas venidos a menos que justamente valen para jugar en las pachangas que deben de montarse entre semana en Tajonar. No hay otra explicación para un grupo que jugaba bien a fútbol, con figurones como Bryan, Boyomo, Aimar, Budimir y compañía y que hoy por hoy no ganan ni a los cadetes.
Poca tensión, poca preparación del encuentro, poca intensidad, defensa de papel, ataque de broma, bandas inexistentes y fichajes que no se sabe a qué ni para qué han venido. Osasuna perdió merecidamente contra el Getafe de Bordalás, técnico que dio una lección de que, realmente, "esto es fútbol, papá". Y nosotros quedando como los primos de la familia, si son más tontos estos de rojo nacen oveja, que decía el otro.
Muchas cosas sospechosas. Lo de Oroz, inexplicable. Si está, está. Si no está, que se recupere. Pablito le dio mil vueltas y cuando salió el de Arazuri no hizo nada de lo que se supone que sabe hacer. Bryan tres cuartos de lo mismo. El único internacional con La Roja que tenemos, a saber si va con la selección que termino más tocado que las naranjas que se utilizan para hacer mermelada, fue incapaz de desbordar y se perdió en un hilo de individualidades que no suman la grupo. Y todo eso estando cedido, ojo.
Osasuna sí hizo el encuentro que tenía que hacer en la primera parte. Aguantar al Getafe, equipo que no presiona si no va perdiendo, con el balón en los pies, abriendo bandas y teniendo ocasiones. Pocas, pero con una basta para liarla parda, haya o no piscina. Esa salida de Pablito, ese pase a Areso, esa filtrada rasa al punto de penalti para que Budimir remate... si no le hacen penalti. Se le hizo. Lo marcó. Era el minuto 44 y la primera parte del plan se cumplía a la perfección...
El Getafe, un equipo que marca dos tercios de sus goles en el segundo tiempo. Lo sabe eso hasta mi pescatera. Sin embargo parece que eso no se estudió en Tajonar. ¿Culpa de Vicente Moreno? A los que cargan contra el míster que se fumen también a La Famiglia, que ellos fueron los que lo trajeron. A mí me parece un entrenador bueno para este Osasuna. Aunque al final es mejor cortar la cuerda que sujeta uno que largar a los 25 de la plantilla. Cuestión de números...
El caso, que se me va la pinza, que los de Bordalás salieron a por el empate. Y lo lograron en un gol de chiste. Porque nadie, de los siete rojillos que se cruzaron con el balón en la jugada que terminó en el 1-1 tuvo la visión de cortarla. Nadie. Y es para culpar a todos. Y luego para reírse. Porque salen a trompicones, les caen todos los rechaces, Boyomo cae como fardo de estiércol, cuero a la frontal que puntea Mayoral y Terrats la pone donde sólo llega la mirada de Sergio Herrera.
Pero si eso parecía una broma el resto fue peor. Ya no el segundo, que nace con un balón al que Aimar Oroz no entra a la disputa con todo a favor. Y de ahí que sube Milla y cede a Terrats. Que abre a Uche, que mete el pase atrás mal, golpeando con el tobillo, y le cae al del doblete. Su empalme toca en la bota de Bretones, que fue lo único que hizo el lateral que no sé cuánto costó, pero nos está saliendo caro.
Vaya usted a remontar a un equipo de Bordalás con 15 minutos por delante. Con los cambios hechos, con Uche expulsado y se lesiona Bryan, por aquello de no jugar con ventaja, oigan. Que ya que somos los de casa, que se note educación y anfitrionismo. Una broma de partido, una tomadura de pelo para la afición, un despropósito que no se acerca a la denominación de fútbol y, si lo hace, es porque se juega sobre terreno reglamentario con dos porterías y cal en el verde. Señor..
¿Dónde está nuestro Osasuna? ¿Va a ser así hasta final de temporada? Porque si es esto, ojo con el descenso. Con el récord de Budimir nos podemos ir a un pozo que no queremos volver a sufrir, aunque con esta actitud de los jugadores es lo que nos va a tocar. Toca enmienda, toca dar un paso adelante, dejarse de palabrerías y de declaraciones para la galería y empezar a correr, leñe. No es ni medianamente normal que este equipo, que ha sido capaz de hacer partidos gloriosos, parezca ahora una medianía de este deporte que tanto amamos.
Ojo, y esta vez no se salva nadie. Ni Budimir y su gol, que luego falla dos claras incomprensiblemente, ni Aimar, que volvía de lesión y no hizo nada. Ni Bretones, ni Boyomo, ni Catena ni Sergio Herrera, que sólo paró una de las que le llegaron cerca y, encima, se la tuvo que salvar Boyomo cuando se colaba adentro. Nadie, ni Torró, pasado de revoluciones, o Rubén García, capaz de lo mejor y de lo peor. Nadie se salva de este encuentro. Y el que lo hace, el de Mutilva, Pablito Ibáñez, sigue sin renovar y encima lo quitaron para meter a Oroz. Jugar con uno menos, vamos...
Parón. Propósito de enmienda, insisto. Quedan 10 partidos (once con el del Barça, a ver cómo termina la historieta). Se buscan tres victorias y a preparar lo del año que viene, a que los jugadores hagan cuando toca lo que están haciendo hoy en día, estar de vacaciones. Ahora hay que descansar, hay que recuperar piernas, que los futbolistas vuelvan a su ser normal y a demostrar que son capaces de triunfar en esta categoría. Que sea cierto lo de que "Osasuna nunca se rinde", porque nosotros, tontos paganinis, no lo vamos a hacer nunca. Y eso pese a las tomaduras de pelo de partidos como este contra el Getafe...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!