Fichajes
Así afronta Osasuna la última semana de mercado
El club, que ha dado salida a tres jugadores, apura sus opciones de fichar un extremo


Publicado el 27/01/2025 a las 05:00
A falta de una semana para el cierre de mercado de fichajes invernal no se atisban novedades en Osasuna, más allá del interés que hay sobre la mesa por Jose Arnaiz y Unai García. El club se viene moviendo para tratar de incorporar a un extremo, colocando el radar principalmente en el extranjero, pero las opciones de que cristalice una operación son escasas en este momento. Aunque con siete días por delante, y escenarios cambiantes, no se puede descartar nada.
Enero ha estado marcado por el capítulo de las salidas en un contexto de plantilla amplia y con escasas rotaciones. Iker Benito se marchó cedido al Mirandés, Javi Martínez cerró su ciclo y salió al Eibar y Nacho Vidal también rescindió su contrato antes de fichar por el Oviedo. En este último caso, el lateral valenciano terminaba contrato en junio y no entraba en los planes.
Aparte de las cuestiones deportivas, las desvinculaciones contractuales de Javi Martínez y Nacho Vidal suponen un ahorro importante de cara al límite salarial, que se verá reducido el próximo curso si no se produce ninguna venta. El puesto en la clasificación condicionará la cifra final.
EN BUSCA DE UN EXTREMO
Osasuna ha rastreado el mercado -y sigue haciéndolo- en busca de un atacante que potencie las herramientas de la plantilla, una posibilidad que se ha ido diluyendo por la dificultad de encontrar un perfil que encaje: que mejore las prestaciones actuales y que tenga cabida en el tope salarial.
Se puso el foco en el extranjero ante las dificultades que se ha encontrado en la Liga por las altas pretensiones de los clubes y las escasas oportunidades. Además, esa fórmula propiciaba una fiscalidad más ventajosa, lo que posibilitó por ejemplo encontrar la fórmula para la llegada de Bryan.
Una de las alternativas que manejaba la dirección deportiva era el ‘Chino’ Huerta, jugador del Pumas que recaló en el Anderlecht belga. Hubo conversaciones para abordar el fichaje del futbolista mexicano, pero las condiciones iniciales fueron alterándose con el paso de los días en una especie de puja de la que se desmarcó el club.
Osasuna apurará sus opciones esta semana, pero el escenario más real pasa por que no haya ningún refuerzo. En esta ecuación se tiene en cuenta la progresión positiva de Kike Barja una vez recuperado de su lesión y la inminente vuelta de Bryan, quien trabaja para volver en plenas condiciones y los informes de su recuperación son favorables. Se le espera contra la Real Sociedad. Con estos ingredientes, la necesidad de incorporar un extremo es relativa y se activará si surge una oportunidad de mercado, ahora inexistente.
EL GRANADA PUJA POR ARNAIZ
Uno de los nombres que sigue en el mercado es el de Jose Arnaiz, con escaso protagonismo y cuyo contrato finaliza en junio. Cumple los requisitos para poder marcharse, aunque en la entidad consideran que con las salidas que ya se han dado su marcha debilitaría en exceso la plantilla.
Si no llega un refuerzo no saldrá, salvo oferta irrechazable. Además el jugador tampoco ha mostrado su voluntad de querer abandonar Osasuna. El Granada ha sido el equipo que más fuerte ha pujado y, pese a haber fichado a Stoichkov, sigue queriendo al jugador. Ha ofrecido una cantidad fija y variables, mientras que más equipos punteros de Segunda han preguntado por él.
EL FUTURO DE UNAI, EN SU MANO
Otro de los que ha despertado interés es Unai García, quien también termina su vinculación en junio y la renovación no aparece en el horizonte. El capitán, sin minutos en Liga, ha recibido las llamadas del Levante y el Castellón. Osasuna deja el futuro en su mano, entendiendo que no está contando, y le facilitará la salida si considera que quiere cambiar de aires.
Las tres renovaciones en curso, sin avances
En materia de planificación, tres renovaciones abiertas marcan la hoja de ruta de Osasuna sin que se hayan producido avances en el mes de enero con Jesús Areso, Pablo Ibáñez e Iker Muñoz. En la vorágine del mercado estas cuestiones han pasado a un segundo plano y quizá haya movimientos a partir de la próxima semana.
En el caso de Pablo Ibáñez ya es libre desde el 1 de enero para fichar por otro club en junio. Las partes no han llegado a un acuerdo después de haber lanzado tres ofertas al jugador. Osasuna puso sobre la mesa una renovación de tres años. Hubo una contraoferta que evidenció que la distancia es grande. “Sus agentes nos han contestado que estamos lejos de lo que nos solicitan. Nosotros estamos encantados, ojalá que esté aquí muchos años. Yo creo que Pablo quiere estar aquí, pero deben estar las dos partes de acuerdo”, dijo Braulio Vázquez hace más de un mes en el encuentro navideño con los medios de comunicación.
El club también ha movido ficha para renovar a uno de sus baluartes, Jesús Areso. La oferta es de cinco años, aumenta su actual cláusula de 12 millones y eleva su estatus hasta situarse entre los “cinco o seis mejores jugadores de la plantilla”, en palabras del director deportivo. Su actual contrato expira en 2026. Osasuna sigue esperando respuesta.
Más tiempo lleva en curso la renovación de Iker Muñoz, con contrato aún hasta 2027. Osasuna quiere actualizar sus condiciones al alza, ya que el anterior acuerdo se materializó antes de que se consolidara en el primer equipo. La situación no ha cambiado en las últimas semanas, desde que sus agentes trasladaron que no preferían esperar.
Por otro lado, no se ha abordado la continuidad de otros que acaban contrato: Unai García, Rubén Peña, Arnaiz y el entrenador Vicente Moreno.