Opinión

¿Trabaja demasiado Aimar Oroz? ¿Se dosifica lo suficiente Aimar Oroz?

Aimar Oroz estuvo siempre muy vigilado por los jugadores del Rayo Vallecano
AmpliarAmpliar
Aimar Oroz estuvo siempre muy vigilado por los jugadores del Rayo Vallecano
Aimar Oroz estuvo siempre muy vigilado por los jugadores del Rayo Vallecano

CerrarCerrar

Javier Belloso Ezcurra

Publicado el 23/01/2025 a las 05:00

Corría el minuto treinta y seis del partido de copa en San Mamés y Aimar Oroz dirigía un contraataque prometedor cuando, al llegar al pico del área cedió a Budimir. El croata, que acompañaba por el centro pensando en el remate y buscando el mejor sitio para encontrarlo, no estaba en una situación demasiado boyante para recibir en ese momento. La jugada murió por el centro, que es el lugar en el que los defensores quieren que acabe porque les ayuda en su defensa. Casi lo mismo había ocurrido tres minutos antes, aunque en aquella ocasión Aimar había centrado con el exterior a Eraso con ventaja para la defensa. Esta jugada era la continuación del córner que había cedido el de Arazuri mientras defendía en la línea de fondo al pequeño de los Williams.

La emoción del momento me llevó a decir que Está cansado , trabaja demasiado y cuando llega el momento crítico, no tiene la frescura necesaria. El jugador me quitó la razón a los tres minutos con el 0-1, fruto de su ambición y esfuerzo por pisar el área, demostrando que (por supuesto) tiene gol. A pesar de sigo pensando en que se gasta demasiadas veces en guerras cuyo beneficio no compensa el esfuerzo físico que suponen. En categorías inferiores ya demostró lo bien que recibe de espaldas, amaga, protege, amenaza a un lado y a otro, incluso gira o se apoya en el compañero que ha llegado gracias a la pausa que ha dado a la jugada. Han pasado casi seis años desde los 11 minutos que jugó en su debut en el Sadar donde ya demostró lo bien que hace esta jugada y en la actualidad se muestra preparado para batallas mayores. La jugada se hace en una baldosa, pero desgasta mucho y si le sumamos sus recorridos en defensa llegando hasta la línea de fondo persiguiendo a su marca o ayudando con la marca de otro compañero, el jugador no tiene la frescura que hace falta en las zonas calientes del área y sus alrededores. Y es ahí donde se deciden los partidos y dónde se espera a los jugadores diferenciales.

En sus manos, piernas y, sobre todo cabeza, esta decidir si transita al incierto mundo de los goleadores o se mantiene en el fútbol de las asistencias y pases que tan bien interpreta. Haga lo que haga, va a acertar y el equipo lo va a disfrutar en ambos. Como aficionados al fútbol y viendo su potencial, nos gustaría verle asomar lo más fresco posible a posiciones goleadoras con la ambición de conseguirlo y sin miedo a no acertar. Los mejores goleadores son los que se atreven a fallar, y tras un fallo, siguen en la pelea.

Dosificarse, un término tan en desuso en los tiempos modernos, lleva más de cien años usándose en el mundo del fútbol, lo que da una idea de que el problema ha existido siempre. Tendrá que aprender a conjugarlo, tanto si decide ir en una dirección, en la otra o en las dos a la vez.

Javier Belloso Ezcurra es doctor en Matemáticas y Estadística. Exfutbolista.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora