Aforo
El objetivo de Osasuna: más socios en junio
El club quiere contar con el nuevo aforo para la 2025-26 mientras aguarda al deshielo legal: el Gobierno de Navarra ve la propuesta con buenos ojos


Actualizado el 22/11/2024 a las 08:24
Osasuna quiere incrementar el cupo de socios para la próxima temporada 2025-26. Es el deseo que tiene el club mientras aguarda al encaje legal que le permita aumentar el aforo de El Sadar.
En junio se presentará la nueva campaña de abonos como viene siendo tradición y entre las pretensiones está la que sería una importante novedad: romper el techo histórico de 20.100 carnés que se ha establecido desde la reforma y ampliación del estadio.
La demanda supera con creces a la oferta en los últimos años. La lista de espera por conseguir un carné, a través de la fórmula del simpatizante, está disparada en unos 5.000 aficionados. Todos nos tendrían cabida pero sí una parte. Dependerá de lo que diga el proyecto. Será entonces cuando se sepan cuántas butacas se ganan por la reducción de los pasillos.
SINTONÍA
En estos momentos, Osasuna sigue siendo optimista en las conversaciones abiertas que mantiene con el Gobierno de Navarra. Desde el Ejecutivo, se ha dado conformidad a la búsqueda de una salida legal para permitir que el aforo de El Sadar pueda expandirse y no regirse por un Real Decreto nacional que data de 1982 y regula el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas.
Este es el motivo por el que para obtener la licencia de actividad con las obras de reforma se obligó a colocar pasillos cada 18 asientos. El aspecto del recinto siempre ha ofrecido esa impresión de abundancia de escaleras verticales de cemento cuando la gran mayoría de los estadios se apoyan en otras normas que las han hecho propias de sus territorios.
Osasuna trasladó que se declare la inaplicabilidad de ese Real Decreto sin perjuicio de la seguridad y el Gobierno vio la propuesta con buenos ojos. Dentro de esos avances, ahora se está a la espera de noticias de conocer cómo será ese procedimiento. Puede ser por un proyecto de ley (son presentados por el Gobierno) o por una proposición de ley (presentadas por un grupo parlamentario).
Tanto una vía como otra tendrán el final del camino en la aprobación del Parlamento de Navarra. Osasuna espera contar con los apoyos suficientes y explicará los motivos que le han llevado a solicitar esta medida. El club recalca que seguirá cumpliendo con las garantías de seguridad.
Esta fase no tiene fechas pero una vez que se cumpla, el control ya sería de la entidad. El siguiente escalón miraría a la redacción del proyecto. Se estima en este caso que el tiempo invertido y el coste serán menores.
En ese momento ya se detallaría el número de localidades que ganará la grada. A partir de ahí, a Osasuna le tocaría decidir cuántos de los 5.000 que están en lista de espera pueden ser nuevos socios. Si todo sale según lo previsto, la llegada de más abonados permitiría al club aumentar sus ingresos cada temporada.
SOLO 260 NUEVOS EN LOS DOS ÚLTIMOS VERANOS
Darse de alta de socio no es misión sencilla. No lo era antes de la ampliación cuando el aforo se limitó a algo más de 17.000 sillas. Con la transformación, se abrió el grifo para unos 6.000 más. Pero desde entonces, coincidiendo con la era post-pandemia, el margen ha sido mínimo cada periodo estival.
Sirven como ejemplo los dos últimos. En 2023, renovó el abono el 99,5% de los socios. Apenas se pudieron registrar cien altas, contando con que el club ajustó al máximo todos los acuerdos de patrocinio que incluían entre sus contraprestaciones carnets. En 2024, más de lo mismo. Se rozó el 99% (19.839 renovaciones) y hubo puerta abierta para que 161 entraran en la familia rojilla.
Los centenares de simpatizantes que pagan su carné cada año a cambio de algunas ventajas esperan noticias para saber si pueden ser socios de pleno derecho. El criterio que se sigue es el de la antigüedad. Una vez que se ha producido el entendimiento entre Osasuna y el Gobierno, se trata de esperar al mecanismo legal. A partir de ahí, todo será cuestión de tiempo para ampliar el aforo de 23.576 dentro de un armazón que por su óptica ofrece la sensación de que cabe más gente.
En LaLiga se ven estadios nuevos o reformados con más butacas entre pasillos como San Mamés, el Metropolitano, el Santiago Bernabéu o La Cerámica, por no citar otros más antiguos como el Pizjuán, el Villamarín o Mestalla. En El Sadar se calcula que hay unos 170 pasillos ahora mismo.