Y Hansi Flick conoció El Sadar
El único equipo que no conocía la derrota, que llevaba un camino perfecto, que no se había dejado ni un punto cae en el feudo rojillo...


Actualizado el 28/09/2024 a las 23:30
Hansi Flick, El Sadar. El Sadar, Hansi Flick. Presentaciones hechas. La próxima temporada el técnico alemán a buen seguro que va a salir con 12 jugadores y cada cuál más titular en Pamplona. Máxime tras ver lo de esta jornada, con esa paliza recibida, ese salir goleados del feudo rojillo, ese conocer el sabor amargo de la derrota cuando los siete encuentros anteriores solo conocía el dulce de la victoria. Y es lo que tiene guardar cosas, que para nada se debe confundir con menospreciar al rival. Cosas del calendario...
El día antes, este viernes, en la redacción, entre Paquet Sanz y el que firma andábamos parlam amb catalá o ese invento que solemos hacer por dar algo de alegría a las jornadas laborales. Que más que Paquet es Francesc, pero está "bé". El caso es que de fondo veíamos con envidia, de la sana, la tercera victoria a domicilio del Mallorca de Arrasate, añorando los choques lejos de Pamplona donde el de Berriatua nos llenaba el zurrón. Y nosotros este año fuera de casa... Y pensábamos en lo de hoy, en que viene el Barça, e Iñaki diciendo que iba a ganar Osasuna, con la escurridera en la cabeza mientras buscaba esa portada de Coronavirus. Y Francesc y yo que si ja, ja, ja, que mira qué majo el chiquet, anda, saca otro incunnable como el de los Franchutes...
Ya la tarde se medio enrarecía cuando el mismo Lorda me confirmaba que Lamine y Rapinha kse quedaban en el banquillo, que te lo había dicho yo, qué poco caso me haces, ¿sabes dónde sale lo de Conocer Navarra? y tal y cuál. Ojo, a ver si este alemán no va a saber cómo las gastamos en Pamplona. Que para nosotros miel sobre hojuelas, que deje en el banquillo al chaval que más en forma está en LaLiga de las Estrellitas de largo, ni Mebapés ni Fictícius, que Yamal es un tiro y hace lo que quiere. Y que de regaliz guarde para afrontar el choque europeo contra el Young Boys a Rapinha no nos viene mal. Pero que nada mal.
Y para los primeros minutos ya vio el bueno de Hansi lo que es El Sadar, algo que Vicente lleva viendo varias jornadas y que a nada que afine fuera de casa podemos darnos un baño de gozo esta temporada. Porque Osasuna salió a hacer lo que sabe hacer, a presionar, a robar el balón, a pillar el carril de frente, la verticalidad, a ver si aprovechando que saca el técnico teutón al Barça C igual suena la flauta. Con los Estopa, culés de pro, de fondo y a escasos metros. Eso sí que es un sábado, sabadete, amigó Úcar...
Pim, pam, toma Lacasitos. Osasuna se cargó al ogro, al superlíder, al Barcelona más entonado de los últimos años, a una máquina de hacer goles que había contado por victorias todos sus choques, hasta al Bilbao le metió mano en ese reencuentro de Lamine con su hermano Nico. Y va y les ganamos, pero les mojamos la oreja bien, bien y rebien. Escoltiu, neng. Mol maca lo de los rojilles.
Maca... nudo Bryan Zaragoza, que le tiene pillada la medida a los culés. Su gol es más de la LNFS que de este deporte sobre el verde natural. Conducción, fijado el meta con la mirada de la cobra y pisadita a lo crack de futsal para esquivar el escollo y empujar a placer. Aunque para antes había metido una banana con música que la cabeza croata de Budimir empujaba con el flequillo a la red. Primera parte perfecta, ilusiones por todo lo alto, tenemos 14 puntazos, los mismos que el Mallorca de Jagoba, ojo.
Claro, ahora el alemán sacará a Rapinha, a Lamine, a Casadó y a los tanques famosos aquellos que envió a Barcelona Mariano Rajoy, que en otras cosas no sé pero de esto del fútbol y de hacernos reír con sus ocurrencias no tiene rival. El caso es que para nada. Dando una segunda oportunidad a los que habían naufragado en el primer tiempo, los culés aguantaban con los mismos otros 15 minutos. Tiempo en el que Sergio Herrera hizo la que hace todos los partidos para cumplir con la tradición de El Sadar y ver cómo se produce otro estreno goleador de un chaval culé. Esta vez el regalo fue para Pau Victor. Madre, a taparse que viene el padre. Y salen Rapinha y Lamine. Buf...
Buff nada. Porque Areso Tres Pulmones ganó un envío largo de Bryan, metió el pase rasito para el empuje de Budimir y un zaguero derribó al croata. Once metros, y esta vez no hubo dudas, no hubo fallo, no hubo tensión. Hubo el 3-1 y todos arriba. Y la fiesta era total, y mi pobre Nena de morros porque le ganábamos a su equipo, a su equipazo, a su Barça que pinta muy bien pero, como dice el refranero, a cualquier monja se le escapa un aire. Y ese aire fue en Pamplona, en El Sadar, amigo Hansi Flick.
Aún hubo tiempo para el 4-1 ese Bretonazo que agarró Abel tras robarle la cartera precisamente a Lamine en la salida a la contra y, de casi parado, soltar un zurriagazo que ni Ter Stegen lo hubiese atrapado. Y hasta hubo tiempo para el chicharro de Lamine, si es que este chaval es muy bueno, leñe, y no queda otra que decirlo, reconocerlo y aplaudirle. Que ver jugar a fútbol a Lamine justifica los cientos de lereles que te clavan los chupasangres del Vomitar Pús, da gusto. Aunque para gusto el triunfo rojillo...
4-2 Lo siento, Nena. Pero nosotros vamos a necesitar todos y cada uno de los puntos que podamos sacar. Mira que tras Osasuna tengo el corazón culé, pero es que tenemos un equipazo y sólo falta que los chavales se lo crean. Que el equipo saque resultados lejos de Pamplona y a atar la permanencia para después de los turrones. Y ya si eso vamos pensando en lo siguiente, pero como dice el Cholo, partido a partido, pasito a pasito.
Bueno Paquette, que esta próxima semana nos quedamos sin parlar amb catalá, a ver si te mando alguna carta o algún meme para seguir con el buen humor. Porque esta vida, en la que no hay dinero, la salud empieza a achacar y el amor por lo menos lo tenemos del bueno, que acompañe el humor, que siempre arregla un mal día. Ahora a recuperar a los gladiadores rojillos, a descansar y a preparar el siguiente, ese encuentro contra el Getafe de Bordalás en Madrid. Ahí es nada, oigan., ¿Nos vamos al parón con 17 puntazos? Ojalá...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!