La Moreneta arranca gripada
Oportunidad perdida de haber estrenado la temporada con una victoria contra un recién ascendido


Publicado el 17/08/2024 a las 21:22
Ilusión, ese intangible con el que arrancamos todos los años y al que nos agarramos como agua de mayo cuando hay sequía. El ser humano se ilusiona por inercia, soñamos con que nos toque la lotería, con que nos aumenten el sueldo, nos asciendan en el trabajo, por encontrar el amor, porque los nuestros sean felices.... Esa ilusión que se refleja en las cosas grandes y en las más pequeñas, en lo cotidiano. En arrancar el día con ganas, con buenas noticias, que la tostada se haga bien, que el café te siente de maravilla, que tu equipo gane el primer partido. Ilusión intacta hasta el comienzo...
Hay otras cosas que a la gente le hace ilusión. Un gesto, un saludo, un abrazo, una risa. Hace unas semanas me comentaba el tocayo Fran Beroiz que a su hija Ane le gusta el Forofillo, que no se pierde ninguno. Al que suscribe, esas cosas le dan vergüencilla o lache (latxa solemos decir también) pero al mismo tiempo hay algo de esa ilusión inocente. Saludos para ti, Ane, que seguro que has comenzado como todos los rojillos la temporada con esa ilusión por lo que nos viene. A ver si la chavalada se porta...
La verdad es que si miramos la primera parte, ni ilusión, ni plan, ni esquema, ni ideas ni nada. Ni pelea, por no tener. Mal Osasuna, desarbolado por un recién ascendido serio y que para el primer minuto ya había marcado, pero que el VAR automático que se han inventado este año para seguir dejando en evidencia al lamentable colectivo trencilla se encargó de anular. Para nuestras ilusiones. Aunque no mejoraron los minutos siguientes.
Los pepineros se impusieron con claridad. El gol de Juan Cruz, el de ellos, evidenciaba a un Herrando que esperemos no haga como David y se venga abajo. Demasiado pronto sería. El caso es que en el área contraria no se generaba peligro y el poco que llegaba, como un empalme acrobático de Rubén García, era disparar con fogueo. La Moreneta se gripaba en el arranque liguero, las ideas del técnico valenciano no salían, el equipo deambulaba a chispazos y el descanso llegaba con 0-1 y muy malas sensaciones e Iker Muñoz con el ojo a la virulé.
El segundo tiempo fue otra cosa. el míster pegó tres chillos, aconsejó a la chavalería que se destensaran, que se relajaran y que salieran a por el empate y, si se podía, a por la victoria. Y eso que al principio de la reanudación el auto no carburaba, no aceleraba como tenía que hacerlo. Había errores groseros, como los de Torró que ha vuelto a coger galones pero deja dudas, o Herrando atrás al que le salvaba Sergio Herrera, sobre todo en ese mano a mano con Darko Brasanac. Y entonces el técnico abrió el depósito de la gasolina y metió a Bryan Zaragoza. Entonces apareció el cohete.
El equipo se fue arriba. El interior zurdo pudo hacer el golazo de la primera temporada, pero Soriano sacó una manopla zurda desviando el cuero a la cruceta e impidiendo le chicharro. Para entonces las tablas estaban en el marcador gracias a un derecxhaz del olímpico Aimar Oroz con ayuda de Brasanac, el palo y el propio meta Soriano. El propio Bryan también había intentado hacer el gol de Abde, pero un defensa metía la cabeza para evitarlo.
La ilusión sí que volvía a la grada, a los hogares, a los corazones de los rojillos. A la propia Ane, que veía que la remontada era posible. Contras que no acababan en gol, un córner al final, un envío de Bryan Zaragoza y un cabezazo de Herrando clamorosamente tapado con el brazo estirado por Raba. Penalti. ¿Qué hizo Pulido Santana? Lo que hace siemore en El Sadar. Señalar el túnel de vestuarios. Raza cruel...
El Año I tras Jagoba arranca con un punto, arranca con ese sabor agridulce, bueno por el empate tras haber ido perdiendo, agrio porque se podía haber ganado claramente. Con la polémica arbitral de siempre perjudicando a los de rojo. Una pena. Porque empezar con un rival así, serio pero recién ascendido, te puede permitir estrenar las victorias y, encima, certificar los puntos en la segunda jornada también en casa y, precisamente contra el equipo de Arrasate. Pero...
Ilusión. Nadie nos la va a quitar. Ni los trencillas, ni los rivales, ni los millonarios esos que van sobrados en esta Liga en la que el mercado sigue abierto hasta final de mes -flipante- con tres jornadas disputadas sin tener los equipos cerrados. Luego vendrá el listomari de Tebas aplaudiendo que meten en la cárcel a un chaval por piratear el fútbol. Si se repartiesen mejor los dineros, si se bajaran los precios de las entradas, si se abarataran los paquetes televisivos igual, señor Tebas, la gente no tendría que tirar de picaresca en este país del Quijote. Aunque claro, qué va a decir el que no tiene problema para comprar filete del gordo...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!