Renovación

Arrasate: la intriga de un séptimo año

Los mensajes del técnico son difusos a escasos días de trasladar su postura al club sobre su renovación

Jagoba Arrasate firma la camiseta de un niño al terminar la sesión de entrenamiento de ayer
AmpliarAmpliar
Jagoba Arrasate firma la camiseta de un niño al terminar la sesión de entrenamiento de ayer
Jagoba Arrasate firma la camiseta de un niño al terminar la sesión de entrenamiento de ayer

CerrarCerrar

Fernando Ciordia

Publicado el 18/03/2024 a las 05:00

El paisaje sigue siendo borroso. No hay pista que verbalice Jagoba Arrasate para pensar que va a aceptar la propuesta del club. Cada respuesta a las preguntas que se le vienen formulando no resuelve la incertidumbre. El periodo de reflexión que anunció que se tomaba no ha terminado, pero más allá de eso flota ese tono aséptico cuando el asunto sale a la palestra. ¿Qué le está haciendo dudar?

En pocos días, el aficionado conocerá su decisión. El encuentro del deshielo sería en una semana, en pleno parón de la competición. Y mientras, la grada está preocupada por el futuro de la figura sobre la que ha pivotado el osasunismo en los últimos tiempos. Hay un clamor social para que siga, pero declaraciones como las realizó después del duelo contra el Madrid alimentan más esa nebulosa.

“La duda no es si quiero seguir o no, la duda es si tengo que seguir o no”, soltó en El Sadar. Tendrá sus razones que no le dejan sentir el convencimiento pleno que necesita. De puertas hacia afuera se le ve serio cuando encara el tema. Está analizando la balanza con los consejos de su círculo próximo.

En la entidad, siempre ha existido la seguridad de que iniciará una séptima temporada y se dice que no se maneja una opción alternativa. Mensajes en público de este lado han sido contados, excepción hecha del anuncio de Braulio Vázquez el 4 de marzo en una televisión nacional antes de jugar contra el Alavés. El director deportivo señaló entonces que se le había ofrecido la renovación, a expensas de abordar más detalles. Y ya.

DESDE DICIEMBRE

Fue en la comida de Navidad con los medios cuando se trató por primera vez el tema. Los informadores se interesaron por conocer el pálpito de los rectores y del propio Arrasate. El presidente Sabalza señalaba: “Son preguntas a las que no se puede decir ‘sí’ o ‘no’, pero, si me preguntan a mí, yo quiero que siga y estoy contento con Jagoba, pero es cuestión de una negociación que va más allá del ‘sí’ o el ‘no”.

Se puso fecha. “Cuando pase enero, nos sentaremos”, declaraba el míster. “Veremos cómo respiramos todos. Haremos lo que sea mejor para Osasuna”. Y apostillaba: “No soy de pedir grandes cosas”. Aquellas palabras se interpretaron dentro de lo normal ante un mes repleto de partidos.

A finales de enero, el asunto rebrotaba. La visita al Barça llegaba envuelta por el desgaste de Xavi. Jagoba valoraba no sentirlo y emplazaba a medio plazo. “Si todo va bien hablaremos y decidiremos qué es lo mejor”. Días después, al hilo de esto, apuntaba: “Amo mi profesión, tengo mucha pasión. Soy feliz y quiero seguir siendo feliz”. “¿En Pamplona?”, se le repreguntó: “Ya veremos, hay que sacar más puntos para sentarnos”.

Permanencia, permanencia... Se trasladaba a la prensa que primero había que conseguir el objetivo. El club no se había dirigido a él aún. Tras ganar 2-0 al Cádiz a mediados de febrero y alzar la salvación virtual, era obligada la pregunta. “Hay que seguir trabajando y ganarse esa renovación. Lo tenemos cerca, pero hay que seguir ganando”, dijo Arrasate.

PERIODO DE REFLEXIÓN DE TRES SEMANAS

Un giro se producía coincidiendo con la visita del Alavés iniciado marzo. Arrasate negaba contactos en la previa y dejaba caer esa opción de no seguir. “Entiendo que, ya sea hacia un lado o hacia otro, marzo dictará sentencia”, expuso. “Hay que seguir sumando y convertir este año convulso en que estemos todos más tranquilos y, a partir de ahí, hablar”. La palabra “convulso” tenía una intención. El 12 de febrero, Luis Sabalza había declarado tras una charla de Tebas en Pamplona: “Tras un año convulso, primero vamos a salvar la categoría. Después ya hablaremos”.

Al día siguiente en El Sadar, Braulio soltaba el movimiento del club en los micrófonos de la televisión. La reunión ya había sido. “Queremos que siga, queremos que sea nuestro entrenador”.

Arrasate era interpelado tras ganar al Alavés. Comenzaba el tiempo para pensarlo, que va camino de las tres semanas y las respuestas más intrigantes. “Ahora entro en un proceso de reflexión. Después de seis años hay que reflexionar y poner sobre la mesa cosas importantes. Ya sabéis que tengo que estar convencidísimo”.

Días después, en la previa de Girona, reincidía: “Tengo que analizarlo”. “No se trata de alargar o de ganar tiempo. Braulio me traslada, yo lo proceso, pienso, hablo con mi gente, le doy unas vueltas, me sentaré con él y pronto se sabrá”.

DEL VESTUARIO A LA TEMPORALIDAD

Habló entonces de los factores que sopesaba: “Tengo que saber cómo respira el vestuario, cuál es el plan del club, cómo puede ser la planificación, la temporalidad de esa oferta.... Más que un trabajo hacia afuera, tengo que hacer un trabajo hacia adentro”. Sostuvo que no tenía dudas del vestuario.

Este viernes en Tajonar salía el tema una vez más. “Ya veremos cómo termina”, declaraba el técnico. “Va avanzando marzo, pero todavía queda mucho”.

Y el sábado, dejaba más incertidumbre en el ambiente: “La duda no es si quiero seguir o no, la duda es si tengo que seguir o no. En los próximos días nos reuniremos y decidiremos lo mejor para todos”. Y así. A la margarita le van quedando menos pétalos.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora