Análisis
El árbitro, parcial y deficiente
Análisis del exárbitro Luis González Obregozo de la actuación de Martínez Munuera en el Osasuna-Atlético


Publicado el 29/09/2023 a las 05:00
Juan Martínez Munuera y su equipo fueron los encargados de dirigir el partido. Internacional con 11 temporadas en primera división. A los mandos del VAR el asturiano Pablo González Fuertes que debió intervenir en la jugada del gol anulado a Osasuna.
Es un árbitro tranquilo, dialogante y que deja jugar y eso es lo que hizo en el partido de anoche hasta el minuto 75 en que perdió el control del partido. Hasta entonces se dejó llevar por la deportividad con la que se jugó. En el apartado físico demostró estar en muy buena forma, siguiendo el juego de cerca y siempre bien colocado, sin dar la espalda a sus asistentes.
En lo técnico tuvo una primera parte muy tranquila, con muy pocas faltas y sin acciones complicadas. No acertó en la aplicación de la ventaja, beneficiando en ocasiones al infractor. Destacó en esta primera mitad su asistente 1 que hizo pleno en la señalización de los fueras de juego. La segunda parte siguió por el mismo camino de deportividad y poco trabajo para el colegiado valenciano hasta la jugada del minuto 75 en la que cometió un grave error anulando un gol legal a Osasuna. Hay un forcejeo en el área, Aimar Oroz recibe un empujón y como consecuencia y de forma accidental golpea con su mano en el defensor visitante. Debió intervenir el VAR para que se revisara la acción ya que esta herramienta llegó al fútbol para hacer justicia en jugadas tan claras como esta. El gol debió subir al marcador.
A partir de aquí y hasta el final perdió el control del partido y se defendió a base de tarjetas.
En el apartado disciplinario no mostró tarjetas en la primera mitad, mostrándose cercano y dialogante y 7 fueron las amonestaciones en la segunda parte, 2 de ellas a Morata, además de las expulsiones de Chimy y Jagoba Arrasate.
Alguna de las tarjetas las mostró sin criterio y más producto de su nerviosismo, sabedor del grave error que había cometido. Tampoco algún jugador ayudó mucho con su comportamiento.
En resumen, arbitraje marcado por la jugada del minuto 75 en la que el error del colegiado, le hace merecedor de calificar su arbitraje como parcial y deficiente.