Osasuna deja a Paco Martínez Soria de moderno
Se cumple la máxima cuando los de provincias vamos a Madrid: somos los paletos de la defensa


Actualizado el 17/09/2023 a las 17:00
Domingo negro en el panorama periodístico con el adiós a Pepe Domingo Castaño, maestro de la radio deportiva española, que tantas y tantas horas de entretenimiento y sabiduría en esto del fútbol nos ha dejado a los que tratamos de honrar a esta santa profesión del juntaletrismo que decía el otro. Y triste por la derrota de los rojillos en el Coliseum Alfonso Pérez, aunque lo de estos chavales es para echarles de comer aparte. Ahora a entrenar en Tajonar jugando al parchís, que es lo que deben estar haciendo...
Visita a la capital. Siempre se me viene a la cabeza la imagen de Paco Martínez Soria, llegando del pueblo con la cesta y la jaula de gallinas en la cabeza. Pura imagen de ese paletismo que tanto achacan los capitalinos a los que hemos tenido la desgracia (o suerte, según se mire) de nacer más lejos de 150 kilómetros de la Puerta del Sol, punto céntrico de nuestro país. Y es que así nos ven, por lo que mayor razón para tratar de rascar puntos y darles en los morros. Pero...
La defensa de Osasuna es como las películas de Martínez Soria, un chiste. Marcarle un gol a nuestro equipo es más fácil que hacer una huelga en el fútbol femenino. Y miren cómo anda el tema. El caso es que si fuera técnico, jugador, aficionado o seguidorcillo del rival de los rojillos estaría bien tranquilo porque la consigna es clara. Hacer córneres y a marcar goles como soles. Viendo cómo defienden...
Una de las máximas del fútbol suele decir que no por meter más delanteros se marcan más tantos. Y se puede parafrasear diciendo que no por tener defensas altos se va a defender bien en el área propia. David García (no me extraña que no tuviera ni un minuto contra Georgia ni contra Chipre, ni hablamos contra otras selecciones de más nombre) y Herrando demostraron que Arrasate dedica más tiempo a jugar al Trivial en Tajonar que a la defensa de la estrategia en contra. Ni con semejantes chopos evitamos encajar los goles que, para más inri, los anotaron defensas o centrocampistas.
Mal. Sin paliativos. Paco Martínez Soria es un moderno de la vida a nuestro lado, es un futurista enganchado a la inteligencia artificial y con el chat GPT más rodado que los neumáticos de la Fórmula 1. Los paletos somos los rojillos, los que han sido capaces de marcar dos goles al Getafe de Bordalás para empatar otras tantas ocasiones y caer como auténticos conejos vestidos de canelos. Más inocentes que el mecanismo de un chupete, que solía decir mi abuela.
Avisé tras la eliminación de la Conference, Osasuna corre el peligro de borrarse cuando tiene la mejor plantilla de los últimos años. El hecho de no haber clasificado para competición europea no debe ser excusa para hacer buena temporada, incluso mejorando la anterior. Y sin embargo hay un malrollismo instalado en el seno del equipo, en el cuerpo técnico, en el entorno en general que no me mola nada. Es preciso resetear ya para poder recuperar la senda de victorias, meter en el grupo a los fichajes y remar todos a una para que vuelvan los éxitos y se apaguen los miedos de La Famiglia.
No me valen las excusas de los árbitros, cruces me hacía al escuchar en una emisora local que el del Coliseum lo había hecho bien. Bien sin expulsar a Latasa, sin largar a Soria en el penalti (que está visto que si eres Catena y se lo haces a Lewandowski es roja, pero si el agredido es rojillo, es amarilla). No me sirven de excusas. Leñe, que son profesionales. Que llevan toda la vida jugando al fútbol, viven de ello y cobran muy bien.
¿Quién ordena a los jugadores en los saques de esquina? ¿Quién decide si se pone uno en el palo, otro a la corta, si van en zona, al hombre, marcajes individuales en casos específicos, etc? Imagino que no será cosa de Iñaki Ibáñez, ¿no? Pues eso. El responsable que salga a la palestra y que pida perdón. O que se ponga a trabajar, que es que nos marcan como a los niños en el patio del recreo cuando juegan contra los mayores...
Ale, ahora a trabajar, como dice el míster. Ahora a regresar a Tajonar y a preparar el choque contra el Sevilla, que seguro que renace contra nosotros. ¿Apuestas? A recoger las jaulas de los pollos, a montar en el autocar y a regresar a la aldea. Muy bonita la capital, mucho tráfico, muy grandes los edificios, muy buenos esos centros laterales y peligrosos. Si Paco Martínez Soria levantara cabeza, seguro que nos remataba a gol...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta muerte!