

Publicado el 18/08/2023 a las 06:00
Osasuna tiene marcada en su hoja de ruta la renovación de Iker Muñoz, uno de los jóvenes canteranos que más ha progresado en los últimos meses y que se ha ganado por méritos propios un lugar en la primera plantilla.
El club le ve potencial de presente y de futuro. Se le ve con garantías por el rendimiento que ofrece en los entrenamientos y en los partidos que ha jugado.
El mediocentro de Villafranca tiene solo 20 años, pero la madurez que plasma le coloca ya en los planes de su entrenador. En palabras de Jagoba Arrasate, “es un futbolista que puede estar muchos años en Osasuna”.
La idea es abordar con sus agentes la renovación en septiembre. Ahora mismo, el foco está puesto en otras necesidades, como la posible llegada de un refuerzo y las salidas que se pueden dar con jugadores que no van a tener minutos.
Cuando termine el mercado de fichajes, se producirán los primeros contactos. En la mente del futbolista navarro, está la ilusión de renovar. La sintonía de ambas partes anticipa un escenario favorable para que se pueda firmar el acuerdo.
El vigente contrato expira en 2025, el que se suscribió hace un año cuando pertenecía al Promesas viendo el excelente rendimiento que estaba ofreciendo.
TENDRÁ PRESENCIA
A Iker Muñoz se le considera como el recambio natural de Lucas Torró para ocupar esa demarcación de mediocentro posicional, un perfil del que ha adolecido la plantilla estas temporadas. Tal y como viene la temporada, el aficionado le podrá ver en el campo. En Balaídos, ya tuvo presencia al final.
Futbolistas como Jon Moncayola y Pablo Ibáñez son centrocampistas en la parcela ancha, pero cuentan con más recorrido y despliegue. Sin esa naturaleza de ancla. El club siempre ha descartado ir al mercado a hacer una operación con un jugador de ese perfil porque ya lo tenía en casa.
Se trata de un mediocentro que sabe desenvolverse para hacer circular el balón desde el eje con rapidez, que es vivo para entender el juego y que puede competir a un alto nivel. Tiene motor y va fuerte al choque. En el club, siempre han valorado la su madurez, mentalidad y personalidad más allá de sus valores futbolísticos.
Iker Muñoz se incorporó a Osasuna tarde, en 2018, ya que jugaba en las filas de Oberena, convenido del Athletic. Nacido en 2002, Tajonar le captó a tiempo en edad juvenil y ha sido en la etapa más reciente cuando ha explotado todas sus buenas cualidades.
También en los planes del club está renovar a Aimar Oroz. Las dos partes quieren revisar y mejorar la situación contractual del canterano, con una vinculación hasta 2026 y una cláusula de rescisión de 28 millones. La negociación en este caso ya está en marcha.
Un fichaje siempre que mejore el nivel, no un simple complemento
Osasuna sigue con los ojos abiertos para firmar la que sería la última incorporación del mercado de verano. La idea del club no es la fichar por fichar, sino partir del convencimiento de que ese jugador vaya a mejorar el nivel de lo presente. Podría ser un extremo, pero nunca hay que descartar otras posibilidades ya que se pueden dar situaciones interesantes. Arrasate ya lo explicó: “Más que perfiles concretos queremos buenos futbolistas”. En este sentido, cobra fuerza el planteamiento de que los posibles movimientos sean en los últimos días de mercado esperando a otros clubes. La actividad en los despachos no cesa con llamadas sobre futbolistas que se pueden poner a tiro.