Jagoba Arrasate, profeta en una tierra que ya es suya
La final ha ensalzado aún más la figura de Jagoba. Visto como el mayor de los artífices, aglutinó los cánticos de la hinchada. “Soy un navarro más”


Publicado el 09/05/2023 a las 06:00
Una sola temporada le bastó a Jagoba Arrasate para convertirse en el mayor ídolo del osasunismo. Su comunión con Osasuna fue instantánea, hace ya cinco campañas. Su andadura comenzó con un ascenso a Primera, lo que le hizo ganarse a una afición que le compuso un cántico exclusivamente dedicado a él. Un cántico que después de la final de la Copa del Rey resuena más fuerte que nunca entre la hinchada rojilla. Ayer, una vez más, el de Berriatua fue el centro de todas las alabanzas.
Preguntado acerca de si es consciente de que su legado permanecerá para siempre en Navarra, el técnico vizcaíno contestó: “Desde que llegué a Pamplona ha sido así. Llevo cinco años recibiendo ese cariño de la gente, aunque estos días ha sido algo abrumador. De ahí viene la pena al acabar el partido, por no poder devolver todo ese cariño con una copa. Estoy muy agradecido”. Un agradecimiento que es mutuo, una relación que parece estar hecha a medida, una comunión que por el momento no da muestras de tener un final.
Minutos antes, el presidente de Osasuna, Luis Sabalza, hizo público en su discurso en el Salón del Trono del Palacio de Navarra su deseo porque la andadura de Arrasate como rojillo perdure mucho más tiempo. “Navarra entera agradecerá de forma eterna lo que Jagoba ha dado a esta tierra. Y espero que lo siga dando”, indicó.
“Tenemos raíces ya”
Navarra y Jagoba estarán siempre unidos. Las vacas flacas quizás llegarán para un club que está acostumbrado a sobrevivir a ellas. Y nadie dura para siempre. La figura del entrenador es, en ocasiones, la primera a la que se recurre para buscar un cambio de rumbo. Aunque Jagoba Arrasate trasciende a todo eso. El entrenador y el hogar que le abrió los brazos en verano de 2018 nunca podrán olvidarse. “Aquí hemos tenido a nuestro tercer hijo. Tenemos raíces ya”, bromeó el técnico, a la vez que admitió su felicidad plena. “Lo que quiere un entrenador es que le vayan las cosas bien profesionalmente, pero es que aquí me van mejor aún personalmente. Estoy encantado de ser un navarro más”, afirmó.
Jagoba Arrasate dio sus impresiones sobre lo acontecido estos últimos días en la capital de Andalucía. Habló del partido en sí, y de todo lo que le rodeó. “No pude estar en la final de 2005, pero sí que me han trasladado que esta final ha sido diferente. Me han llegado infinidad de vídeos de las calles de Sevilla. Ha sido muy bonito. Ese sentimiento de pertenencia ahora mismo hay que aprovecharlo, porque es lo mejor que puede tener un club”, dijo.
Precisamente eso es lo que le está haciendo cambiar “la mezcla de impotencia y rabia” con la que acabó el partido, por el “orgullo” que siente ahora. “Ya ha superado a la tristeza”, finalizó.