AMBIENTE
Pamplona: Osasuna adelanta San Fermín dos meses
Las calles del centro han empezado a llenarse de camisetas rojillas y ambiente festivo abarrotando vermús y comidas

Actualizado el 06/05/2023 a las 13:34
6 de mayo San Fermín. La histórica final que Osasuna jugará esta noche en La Cartuja ha adelantado dos meses las fiestas de San Fermín en las calles de Pamplona. Desde el mediodía las principales arterias del casco viejo están abarrotadas de rojillos y de curiosos que no quieren perderse el ambiente tan especial que se respira en la ciudad. Como una simbiosis de lo que se vive en Sevilla, Pamplona ya es rojilla.
Al llamamiento del club rojillo de engalonar balcones y terrazas con los colores de Osasuna han respondido cientos de vecinos. Sólo subir por las Avenida de Zaragoza al centro regala una visión de camisetas, banderas y bufandas colgadas de las ventanas de los edificios.
Si la fiesta amaneció antes en la capital hispalense, la capital navarra le ha ido tomando el relevo conforme avanzan las horas del mediodía. Para las 12, la Plaza del Castillo ya era un hervidero de gente entre rojillos, turistas despistados, parroquianos locales y hasta una manifestación contra el TAV convocada por colectivos abertzales. Curioso día, sitio y hora la elegida.


Tres puntos neurálgicos están congregando la fiesta en este mediodía soleado. El primero es la Plaza del Castillo, donde los técnicos ultiman las pruebas de las cuatro pantallas gigantes instaladas en los ángulos del kiosko. Desde ahí puede seguirse la coronación de Carlos III de Inglaterra desde cualquiera de las atestadas terrazas. Familias enteras con camisetas rojillas dan fe de ello. El segundo punto es la Plaza del Ayuntamiento, donde la camiseta gigante colgada en la fachada del Ayuntamiento de Pamplona es el marca elegido por la mayoría para el selfie perfecto. Literalmente hay que esperar turno para poder hacerse la foto. Y el tercer escenario masivo en estos momentos es la calle Estafeta. Entre cánticos de 'Iruña Kantuz' y grupos de rojillos, la estampa se confunde plenamente con la de un 6 de julio. Y la fiesta apenas acaba de comenzar.