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Osasuna

Sergio León: "Osasuna lo hizo bien. Ascendió y pagó las deudas antes que hacer fichajes"

Diez goles anotó con Osasuna en el nefasto curso 2016/2017 donde los navarros acabaron con 22 puntos y cuatro triunfos en 38 jornadas. Este domingo el ariete de 33 años vuelve a El Sadar. "No se me pasa por la cabeza celebrar un gol", confiesa

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Sergio León, delantero del Valladolid, saluda a Ronaldo Nazario, propietario del clubCEDIDA
Publicado el 29/10/2022 a las 06:00
Osasuna puede alcanzar los 20 puntos mañana si logra vencer al Valladolid. Los navarros habrán recorrido la mitad del camino hacia la permanencia cuando no se ha disputado aún ni un tercio del campeonato. Un registro que dista mucho del logrado en la temporada 2016/2017. Tras el ascenso de Segunda División, el caos deportivo invadió a la institución. No hubo estabilidad en el banquillo. Los técnicos Enrique Martín Monreal, Joaquín Caparrós y el director deportivo Petar Vasiljevic trataron, sin éxito, de enderezar el rumbo. Tras 38 jornadas, el descenso se consumó con apenas 22 puntos y cuatro triunfos. Uno de los años más complicados que se recuerdan. El delantero Sergio León, autor de diez goles, fue la única nota positiva. Apenas estuvo un año, pero guarda un gran recuerdo de Pamplona y El Sadar. El andaluz de 33 años defiende ahora el escudo del Real Valladolid y llega enrachado con tres goles en los últimos dos partidos y siendo uno de los pichichis nacionales.
Parece haber logrado la madurez deportiva. ¿Qué ha cambiado?
Detrás hay mucho trabajo y un cambio de hábitos. He peleado todos los días en los entrenamientos hasta que el míster consideró que era mi oportunidad para jugar. La aproveché y ahora estoy con mucha confianza, motivado y con ganas de seguir.
Las estadísticas le avalan a las puertas del Mundial de Catar.
Son palabras mayores. Tuve la oportunidad de ir en su día cuando estaba en el Real Betis. Estuve preselecionado tres veces en la era de Lopetegui. Los números son buenos. Soy el tercer máximo goleador nacional, con dos goles menos que Joselu, pero con la mitad de minutos disputados.
No son malos números.
La opción está ahí, pero es muy difícil. Si me llaman estaré con los brazos abiertos y saltaré de alegría. Es una cosa que ahora mismo ni se me pasa por la cabeza. Es pintar pajaritos en la cabeza y eso no es bueno.
Los futbolistas dicen que nunca ven las estadísticas, pero veo que las controla bien.
No tenía ni idea hasta que me llegaron fotos por las redes sociales y empecé a verlas. No sabía los minutos jugados. Sabía los goles que había marcado y los números de mis rivales porque me gusta mucho el fútbol.
Mañana vuelve a El Sadar. ¿Ha sido especial la semana?
Llevo mucho tiempo sin ir. Recuerdo que viajé con el Levante, pero no llegué a jugar. Me quedé en la grada porque estaba un poco tocado. Tengo muchas ganas de volver porque el cambio que ha pegado es magnífico. Por televisión se ve muy bonito. Tengo ganas también de ver a esa pedazo de afición y recordar viejos tiempos. Aunque descendimos de categoría, fue un año muy especial porque Osasuna me dio la oportunidad de debutar en Primera División. Tengo recuerdos muy bonitos de mi año en Pamplona. Guardo mucho cariño a la afición, espero que ellos también me lo tengan.
Le aseguro que sí.
De verdad que tengo mucho cariño hacia Osasuna y su afición. Fue un año agridulce. Intenté dar todo lo que pude y me arroparon mucho, incluso cuando paseaba por las calles de la ciudad. Quitando el descenso, fue un año bonito. Osasuna siempre será el equipo que me dio la oportunidad de debutar en Primera y eso nunca se me va a olvidar.
Y Pamplona la ciudad donde nació su hija Anaís.
La niña nació allí en febrero de 2017. Puedo decir que tengo una niña navarra y estoy orgulloso de ello.
¿Es tan cabezona como los navarricos?
Un poco cabezona sí que es (risas). Se nota que es de allí.
¿Le acompañarán mañana?
No lo sé. El niño tiene partido. No sé si podrán. Como en coche hay dos horas y media o tres si pueden seguro que se acercan.
¿Tanto le marca a un jugador el club donde debutó en la elite?
Por muchos equipos en los que haya estado con Osasuna debuté en Primera División y eso lo llevaré dentro de mí. A pesar del descenso, son recuerdos bonitos. Osasuna apostó por mí, pero por desgracia descendimos. Después me llamó el equipo de mi vida y no pude rechazar la oferta del Real Betis. No fue por dinero, ni por ningún tema económico. El descenso tampoco influyó. Tuve la oportunidad de volver a mi casa, al equipo donde crecí como futbolista y donde me crié en la cantera. No tuve otra opción que ir allí. El corazón me lo pedía.
Cinco años después, ¿qué pudo pasar en aquella desastrosa temporada?
No lo sé. Fue un año raro en el que tuvimos hasta tres entrenadores. El club pensó “vamos a jugárnosla, pagar las deudas y, si descendemos, ya volveremos a subir”. Para mí, lo hicieron bien porque se logró el ascenso y decidieron pagar deudas que tenían antes que hacer fichajes. A la larga se ha demostrado que fue positivo. Ahora Osasuna es un equipo estable en Primera División y está económicamente bien. No tiene grandes deudas. Además puede presumir de un campo nuevo espectacular.
¿Mantiene el contacto con algún antiguo compañero?
Con Roberto Torres suelo hablar. También charlo con David García o Unai García. Pasamos un año bonito y son amistades que siempre van a estar ahí.
¿Han hablado esta semana?
Quiero llamarle a Torres y a Aitor Fernández, que coincidimos en el Levante.
¿Qué se dicen en esas llamadas?
No hablamos mucho de fútbol. Preguntarnos qué tal estamos y picarnos un poco.
¡Vaya dupla formó con Oriol Riera!
Hubo momentos con Oriol y otros con Kenan. Ahora que lo recuerdo fue bastante agridulce. Fue bonito porque, personalmente, creo que hice un buen año, pero al final descendimos. Llegaban los partidos y salías a ganar, pero veías que no te daba, que no podías. Fue muy duro. No sé si ganamos tres o cuatro partidos en toda la temporada.
También se reencontrará con la afición de Osasuna.
Fue de lo poco salvable de aquel año desastroso. No paró de animarnos toda la temporada, incluso ya descendidos a falta de muchas jornadas para el final. Ellos estaban ahí disfrutando de los partidos. Siempre lo he dicho cada vez que me han preguntado. Para mí la afición de Osasuna es una de las mejores de LaLiga, de España, de Europa y del mundo. Ganando o perdiendo te siguen animando. Acaba el partido y ahí están cantando. Pocas aficiones hay así. En otros sitios, si pierdes, muestran su descontento. Es lógico, pero en Osasuna es diferente. En El Sadar cada partido es un momento de fiesta.
Sergio León se despide de la afición de El Sadar en su último partido
Sergio León se despide de la afición de El Sadar en su último partidoJavier Sesma
¿Suele seguir los partidos de Osasuna?
Sí, sí. Los veo bastante siempre que puedo y no coinciden los horarios. Me gusta seguir a los equipos donde he estado y más a Osasuna. Incluso el partido amistoso reciente me hizo ilusión volver a jugar contra ellos. Pude saludar a varios amigos, al preparador, al entrenador de porteros, al delegado...
Ahora triunfa en el Valladolid, un equipo humilde de una ciudad pequeña como Pamplona.
Son sitios bastante parecidos, incluso en el clima. La ciudad es cómoda. Lo más lejano está a quince minutos. Me han acogido muy bien y me tienen mucho cariño. Yo a ellos también. Me he vuelto a encontrar como futbolista. Ya no este año, sino también en Segunda la temporada pasada. Llegué y empecé a ser feliz jugando a fútbol.
De fútbol algo sabe vuestro propietario: Ronaldo Nazario.
Es bonito y curioso entrenar o jugar los fines de semana y ver a Ronaldo hablar con todo el mundo. Te saluda y te da consejos. Un día nos invitó a comer y fuimos todos. Se porta muy bien con nosotros. Como persona es un diez.
¿Le ha dicho algo?
Solemos hablar. Me decía que estuviera tranquilo, que los goles llegarían. Que siga peleando y jugando. Si estoy aquí es porque confían en mí. Me demuestra su ánimo y eso ayuda.

"No se me pasa por la cabeza celebrar un gol en El Sadar"

Sergio León es el futbolista de LaLiga que menos tiros necesita para marcar gol. Sin contar el penalti que transformó ante el Getafe, el atacante andaluz suma cuatro goles en apenas 13 tiros a puerta. El siguiente en la lista es el azulgrana Lewandowski. A sus 33 años llegará enrachado a El Sadar. ¿Lo celebrará si marca mañana? “No se me pasa por la cabeza celebrarlo, aunque esté ahora en otro club. Soy de los que piensa que, ante un exequipo, si metes un gol no hay que celebrarlo por respeto. Porque has estado ahí y esa afición te ha animado, te ha cantado, ha coreado tu nombre. Por respeto no celebraré si marco en El Sadar”. 
León, con cinco goles, es el tercer pichichi nacional tras Joselu (7) y Iago Aspas (6).
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