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La resaca rojilla

El estado de alerta

Ampliar EL CÁNTICO, EN LA DERROTA. La afición entonó el habitual ‘Somos un equipo’ junto a los jugadores tras caer contra el Valencia.
EL CÁNTICO, EN LA DERROTA. La afición entonó el habitual ‘Somos un equipo’ junto a los jugadores tras caer contra el Valencia.BUXENS/URDÍROZ
Publicado el 09/10/2022 a las 06:00
El Valencia abrió el grifo del agua fría a presión. El estado de felicidad después del gran empate contra el Real Madrid llegó una bofetada de realidad. El equipo de Gattuso dejó una gran impresión en El Sadar. Con solvencia y colmillo en ataque no dejó levantarse a Osasuna de la lona aunque lo intentara hasta el final. Son estos partidos los que pueden conllevar un paso más hacia la parte alta de la clasificación, el gran reto marcado para este año desde la ilusión.
La experiencia ha demostrado que no se debe bajar el listón ni un milímetro en la categoría. Aquel Osasuna recién ascendido no podía bajar su rendimiento ni un solo día para ser competitivo. Ahora, más hecho y consolidado, ha firmado buenos resultados ante rivales de la zona baja. Por inercia y por lo bien trabajado que está el equipo rojillo. Por nombres y bloque. Es su fortaleza. Sin embargo, un mal día en la oficina ante un Valencia, como ocurrió el viernes, no sirve para puntuar. Imposible. Baño de realidad. Lo mismo pasó contra el Getafe.
Porque en los dos goles valencianistas hay colaboración rojilla, especialmente en el segundo. Acaba marcando Diakhaby en una jugada de patio de colegio. Osasuna bajó ese listón que venía demostrando tanto individual como colectivamente. Hay que hilar fino. Una cosa lleva a la otra. Tampoco en ataque desplegó el fútbol que venía haciendo. Y si el reto es intentar estar arriba en la tabla debe crecer esa sensación de necesidad de puntos en estas citas. Jagoba Arrasate pidió más “cabeza” a los suyos después de tres partidos con cuatro expulsados. Demasiadas concesiones. Ha faltado pausa en muchos momentos, la que sí tuvo por ejemplo Osasuna en el Bernabéu. Aprendizaje para el futuro.
Tú cuando te sacas el carné de conducir miras 80 veces por la ventanilla, el retrovisor, todos los carteles y tal. Y cuando llevamos un par de meses hasta conduces con una mano. Eso no nos tiene que pasar”. Declaraciones de Jagoba Arrasate hace tres años sobre la gestión de esas emociones. Sirven para ahora. Equiparable al mítico “si nos confiamos somos muy malos” parafraseando a Pedro Mari Zabalza. En este caso no es problema de actitud ni se trata de relajación. Más bien, un exceso de errores no forzados y desacierto. Borrón y cuenta nueva. Ahora llega el Villarreal, que exigirá una conducción perfecta. Osasuna ha demostrado que sabe hacerlo.

En la grada

Apoyo incondicional y récord de asistencia
Lo mejor de la noche. El Sadar subió los decibelios cuando perdía el equipo. Desde la grada la afición metió una marcha más al ver a su equipo en problemas e incapaz de salir del planteamiento que trazaba el Valencia. La guinda llegó al final con la derrota definitiva en el marcador. Incluso con más intensidad que el día del Getafe, afición y equipo se unieron para cantar el clásico ‘Somos un equipo’, lo que tiene un valor incalculable tras haber perdido. Además, El Sadar registró la mejor entrada de la temporada con la asistencia de 20.260 espectadores un viernes por la noche. La fidelidad quedó patente en la afluencia y en el ánimo innegociable.
El orgullo de Osasuna hasta el final
Pese a todos los obstáculos y el mal partido, lo cierto es que Osasuna estuvo cerca de conseguir el empate in extremis. Con 9 futbolistas sobre el campo la actitud de esa recta final fue encomiable. El equipo se volcó con todo a la heroica. El gol de Darko acercó el milagro, pero la inferioridad de dos jugadores y la falta de tiempo pesó demasiado. Torró y Juan Cruz estuvieron próximos al gol, pero sus remates se marcharon fuera. Las ocasiones más claras de la segunda parte. El equipo había pagado sus propios errores y terminó frustrado pero intentándolo de todas las maneras. No hubo forma de cambiar el viento en contra. Ese empuje final tan característico de Osasuna endulzó algo el mal sabor de boca.
Aluvión de errores propios y ajenos
Jagoba Arrasate encarnó al final del partido el sentir general de El Sadar al ir en busca de explicaciones al cuarto árbitro. No debe servir como excusa porque Osasuna cayó por sus errores. En el primer gol se produce un fallo en cadena y en el segundo faltó contundencia en una jugada embarullada. Hay que sumar el arbitraje desesperante, por segunda jornada seguida, lo que sacó de sus casillas al público. Perdonó la segunda tarjeta amarilla a Guillamón en la jugada del penalti. Además, el descuento aplicado tanto en la primera parte como en la segunda resultó escaso. Las formas tampoco fueron las más adecuadas, cuentan los protagonistas.

La prensa

“El Valencia ganó en uno de los escenarios más exigentes”
“El valor de la victoria del Valencia no reside únicamente en haber roto una racha de siete meses sin vencer fuera. El equipo de Gattuso venció en El Sadar, uno de los escenarios más exigentes, desplegando la ‘grande mentalità’ del minuto 1 al 95 en la que tanto insiste su entrenador en cada rueda de prensa(...) Osasuna, que acabó con 9, no se rindió y apretó hasta el final con el tanto de Darko”, recogió Superdeporte.

La cifra

4 penaltis a favor...
ha tenido Osasuna en lo que va de campeonato, el que más de la Liga. Ha metido tres y ha fallado uno, el del Chimy este viernes. Anteriormente marcaron Aimar contra el Sevilla y tanto Chimy como Kike García ante el Cádiz. En contra ha tenido dos. Benzema y Cavani fallaron ante Herrera.

El MVP

Darko y Kike, 7
La web especializada Whoscored destacó el papel de Darko Brasanac y Kike García en el Osasuna-Valencia con las nota más alta del equipo (7,0). El serbio, que partió desde el banquillo, marcó el 1-2 y el delantero completó un buen trabajo. Faltó el gol.

En la red

Rubén Peña pide perdón por la tarjeta roja
Tras su expulsión, Rubén Peña pidió perdón en Instagram por la acción que dejó con 9 a Osasuna. “Partido para aprender. Nos quedamos con que no dejamos de intentarlo a pesar de las circunstancias. Mis disculpas al equipo y a la afición por la expulsión”, escribió el futbolista. 
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