El Forofillo

Conejos por la capital

Sin ambición, sin delanteros, sin defensa, sin acierto, sin plan, sin... Osasuna, más sin que nunca

El Forofillo en tiempos del coronavirus
AmpliarAmpliar
El Forofillo en tiempos del coronavirus
El Forofillo en tiempos del coronavirus

CerrarCerrar

Fran Pérez

Actualizado el 20/12/2021 a las 12:03

Se veía venir. Es como los almendros a estas alturas del año, vacíos, con el ramaje seco y el poco fruto que quedaba en el suelo desde hace semanas. Maduras. Por su propio peso. Y a la espera de que llegue la primavera y vuelvan a florecer, dejando estampas coloridas de flor blanca y fruto salado cuando se recoge. Pero la cosecha queda muy lejos, tanto como el momento de ver ganar a Osasuna. Lo de que pintan bastos puede que se quede corto, oigan...

Una semana en la que como uva ya dulce iban cayendo uno a uno los jugadores, que se sumaban a las ausencias sabidas de David García y Aridane. Kike García y Budimir, por el bicho, bajas de última hora. A expensas de saber hasta dónde llegan los contagios, que donde caben dos... Y vaya usted a componer un equipo sin el káiser de la zaga y los ferraris del ataque. Pero claro, hay que vender humo. Como en la Asamblea...

La Famiglia se reunió a la sombra del Museo Universidad de Navarra, obligada por las protestas de los técnicos de escena, al abrigo de un auditorio para escenificar lo sabido por todos, que a día de hoy el club es un corralito en el que los unos cobran y se lo llevan calentito y los otros, los socios, los Paganini de turno, no pueden ni preguntar. Ojo, que ya no digo que ejerzan de periodistas, a lo Belén Esteban y esta recua de Telecirco que van todos del gremio, pero leñe, alguna preguntilla para blanquear un tema más oscuro que el sobaco de un grillo no estaría mal del todo...

El caso es que pese a la situación institucional, con esa deuda rimbombante y "estrambolótica" en el horizonte, la masa se refugiaba en el rendimiento deportivo del equipo que poco a poco iba sumando puntos para el objetivo de la permanencia pero que, últimamente, se sumaba de menos en menos y no se cataba triunfo alguno. Y qué mejor opción que la visita al penúltimo para renacer, para romper el mal fario de un estadio donde ganar se antojaba un milagro. Pero esta vez...

Los conejos de rojo fueron más conejos que nunca en Madrid. Mal de inicio, medio mal en el medio y pésimos al final. Tal cual. Y el que diga lo contrario, que me dé pruebas. Porque no se puede saltar al Coliseum Alfonso Pérez en la misma línea que los últimos partidos, a no perder. Pese a que no utilizó Jagoba a tres centrales, no por gusto, sino porque no los tenía. Y cuando vas a un sitio a no perder, pierdes. Regla de Murphy, la tostada y todo lo demás...

El equipo está en barrena. Ha entrado en una depresión de la que, para salir, se necesitan muchas cosas. La primera, vacaciones. La segunda, recuperar efectivos. La tercera, tabla rasa. Limpieza mental y ver en qué se está fallando, para comenzar en las estrategias a favor y en contra. No dan una, y para las pocas que tienen, las fallan. Así mal vamos...

Conejo Jagoba, se le han acabado las ideas. No sale el técnico de su A o B, no reacciona con la marcha de los partidos, no prepara planes ni principal ni secundarios. Pone a once sobre el verde porque hay que ponerlos pero como quien oye llover. ¿Y la renovación? Insisto, habrá que ver si no hay proyecto agotado o si se apuesta de verdad porque, la del técnico, es la renovación que más se está alargando y de la que menos se habla.

Conejo Barja. Como el Chimy, como Rubén García. No se pueden fallar las ocasiones claras que se tienen, no se puede terminar una contra con un tirito que es un pedo, y me perdonen las ventosidades, a las manos de Soria. No se puede ser tan naif, tan infantil, tan poco profesional para hacer sangre ante un rival que llegaba herido por la goleada en la Copa de un equipo netamente inferior. Que al final nos gana, ojo.

Coneja la defensa. Conejo Torró, con ese medio empujoncito en el centro final de Damián Suárez, conejo Unai dejándose comer la tostada, conejo Manu Sánchez por no tapar la caída lateral, conejos rojos deambulando por un área en la que no cabía ningún jugador nuestro más y que, otra vez a lo Ley de Murphy, remata Darío Poveda y nos mata en el descuento. 

Conejos rojillos en Madrid. La sombra de Paco Martínez Soria, a saber si era pariente del meta local, sobrevolando Getafe con los navarros a lo aldeanillos, paletos de rojo con la jaula de gallinas en la cabeza a los que les han metido de una tacada el tocomocho, la estampita y no nos han robado el equipaje porque había vigilancia. Que si no...

Jornada 18, 22 puntos, hasta el Athletic Club nos pasa como un avión, lo que ha cambiado el cuento. Lo mejor, que llega descanso. Lo peor, que se va acabando el colchón de desventaja con los del descenso. Qué pena de campaña, con lo bien que había comenzado. Pero ahora toca desconectar. Ahora a descansar. A preparar el choque del 3 de enero, contra los leones, a recuperar plaza y a pasarles de nuevo. Y para ello, a ver si no caen más con el bicho, a ver si se recuperan los lesionados, a ver si vuelve ese Osasuna que nos enamoró al comienzo de la campaña, y no estos conejos de campo...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora