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El Forofillo

Diles que se vayan...

Osasuna se mete en puesto de la competición que es la pera: Conference League

El Forofillo en tiempos del coronavirus
El Forofillo en tiempos del coronavirusJAVIER IBORRA
Actualizado el 19/09/2021 a las 11:43
Uno comenzó a bajar a El Sadar en los años 80 del pasado siglo y muchas son las muescas que se han quedado grabadas en el cerebro, en ese apartado dedicado al osasunismo que cada día crece más y más. Ver a Basauri desde detrás de la portería, con la valla verde de por medio. Observar las arrancadas de Iriarte, el control de Echeverría, las instrucciones de un repeinado Pepe Alzate. Y el ambiente, el color, la magia, los sonidos, Chiquilín...
En la banda sonora de los osasunistas, amén del himno y de más de un soniquete coreado desde el cemento de la grada, hay lugar para cánticos reivindicativos, políticos, testimonios de una época histórica donde el nacionalismo impregnaba todo en la lucha social. Y las fuerzas del orden no eran muy bien vistas en el campo de fútbol. De ahí los coros que les dedicaban...
Desde el clásico "esos de marrón, de qué equipo son", haciendo referencia a la Policía Nacional que entraba a ocupar los lugares que ahora ocupan los guardas jurados hasta el también mítico "que se vayan, diles que se vayan. Diles que se vayan, De una pu..a vez de aquí" tanto a los denominados maderos como a los rivales de enjundia, especialmente si iban de blanco merengue o eran del colectivo arbitral. Y eso hay que hacer con este Osasuna.
Que se vayan. Lejos, pero que bien lejos. Que jueguen todos los partidos lejos de Pamplona, ya que de cinco jornadas, los dos únicos triunfos han venido como visitantes. Pues nada, a ver si se mueven hilos y el todopoderoso Canal, que no de televisión, es capaz de hacer que los rojillos jueguen toda la temporada como visitantes. Mínimo cae la Champiñons.
Osasuna visitaba un campo propicio, como anunciaba el amigo Ciordia en la previa. Un Mendizorroza donde se había ganado en las dos últimas visitas y en cuyo césped hasta Lato marcaba goles. Un estadio propicio para borrar el borrón de la goleada del Valencia, ché, ché, documentación, y retomar la senda del triunfo y de lo que había enseñado este equipo en el inicio del campeonato.
Así pensó Jagoba, que es de los que si ve que algo funciona, ni tocarlo. Once de memoria, con Torres en vez de Barja y el resto los sabidos. Manu y Nacho en las alas, Pelocho y David en la zaga, tridente con Torró, Darko y Monca, Rubén y Roberto a las alas y Kike arriba. Y enfrente un Alavés con bajas de última hora y que no ha ganado, pero que ha perdido contra gente de nivel alto.
SI es verdad que los babazorros a punto estuvieron de dar un susto en el primer minuto, pero desde ahí y hasta el final el control fue rojillo. Control en defensa, sin apuros y con Sergio Herrera apareciendo cuando hacía falta. Con Torró de jefe de máquinas, Moncayola dando una nueva lección de saber estar y lanzar al equipo. Rubén García es oro molido, Torres apareció en la mejor de sus versiones y Kike García va a mono de trabajo por cada medio tiempo, partiéndose el pecho hasta en el calentamiento.
Este es Osasuna. Presión alta y verticalidad, jugando divertido, originando córners para que el avión David adelante a los suyos de cabezazo, "a lo Cádiz". Y con esa sombra indetectable que es Darko Brasanac que, cuando aparece, es para hacer daño al rival. Control, volea, mano, penalti. Torres es infalible, 0-2 y, como decía el otro, "todo pescado vendido".
La segunda parte pudo dejar más goles. El meta local sacó una buena mano a Torres, Monca rozó el tanto, Rubén García la tuvo... Y en el extremo opuesto del terreno sin apenas dudas o problemas. Joselu sin Lucas Pérez es como la hamburguesa sin queso. Pellistri lo intentaba pero sin suerte, Guidetti amenazaba pero con fogueo. Y si hacía falta, incluso en el minuto 88, Sergio Herrera sacaba una buena mano para decir que lo de Valencia, Guedes y compañía fue la excepción.
Ocho puntos. En el puesto sexto, que da derecho a esa competición inventada que es la Conference League, prima hermana de la Europa League. Pero el puesto no importa. Importan las sensaciones y este Osasuna, lo dije desde el primer minuto, este año nos va a dar mucho rock and roll, muchas alegrías y mucha marcha. Que se vayan. Diles que se vayan. Porque fuera de casa es donde mejor nos va. ¿O no?
Buena oportunidad este próximo jueves para demostrar que en casa también se sabe ganar. Ojo, viene un europeo, viene uno de los de campanillas, el Eurobetis de Clarita. Lo siento, amiga Clara, pero este año no. Este año es de Osasuna, este año os mojamos la oreja. Desde hoy mismo empieza el cruce de piques en las redes sociales. Espero que, tras mojarle la oreja a los de Pellegrini, pueda hacer de Anthony Hopkins y soltarte eso de "Gracias, Clarice" por habernos dejado ganar...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!
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