DELANTERO
Kike García y Osasuna, un matrimonio perfecto
Las actuaciones de Kike García han destacado en el inicio de Osasuna. El delantero se ha convertido en indiscutible a base de trabajo y presencia ofensiva. Ya ha marcado su primer gol


Publicado el 31/08/2021 a las 06:00
Ha encajado como anillo al dedo. Llegó este verano procedente del Eibar y parece que lleva toda la vida defendiendo el escudo de Osasuna. Es Kike García Martínez, nacido en Motilla del Palancar (Cuenca) hace 31 años. Un obrero del fútbol. Un soldado perfecto para el ejército de Arrasate. Lleva el mono de trabajo cosido en la piel. Ha jugado los tres partidos de titular, ha marcado un gol y su entrega incansable como forma de vida le han hecho entrar por la puerta grande. Un matrimonio idílico.
“El esfuerzo no se negocia”, dijo en su primera intervención como rojillo. Dicho y hecho. Ha hablado en el campo. Ese es su estilo, el que ya demostró en Ipurua a las órdenes de José Luis Mendilibar en un entorno similar. Se convirtió en capitán general. Quienes conocen bien al conquense hablan de su normalidad en las distancias cortas. Los informes eran favorables y se han confirmado los pronósticos. Se ha hecho querer en el vestuario y entre los aficionados. Firmó por tres temporadas.
Kike García es el ojo derecho de Jagoba Arrasate, su hombre de confianza en ataque. Un seguro. Aporta en el aspecto sin balón y es una amenaza constante. Sus aceleraciones impulsan ese empuje que busca el técnico. Ha estado siempre cerca del gol y recogió el premio de penalti ante el Cádiz.
Presencia física, brega, solidaridad, juego aéreo y capacidad para moverse en la zona ofensiva. La carta de presentación de Kike García ha sido inmejorable desde el primer día. En el debut participó en la banda izquierda con Budimir como referencia y ante el Celta asumió el liderazgo en ataque, igual que en Cádiz. Ha conjugado con Ante Budimir y el Chimy Ávila.
En el Nuevo Mirandilla volvió a picar piedra de principio a fin. Marcó su primer gol con Osasuna y estrelló un balón en el poste. Abrió la lata de la temporada transformando una pena máxima. Primera celebración del curso. Se esperan muchas más. Completó más de 10 kilómetros y lanzó once desmarques de ruptura, una de sus habilidades. Kike García va bien al espacio, pero también domina el fútbol aéreo. Un portento al servicio de Osasuna.
ALTA INTENSIDAD Y REMATE
Contra el Celta de Vigo fabricó una ocasión de quilates. Bajó un balón largo con un control exquisito y armó un fuerte disparo. Técnicamente es bueno y sus datos resultan llamativos. La temporada pasada fue el delantero líder en minutos jugados y kilómetros completados; líder en aceleraciones y distancia recorrida de esa manera; y en sprints (carreras a más de 21 km/h). Marcó 12 goles.
En Cádiz alcanzó un pico de velocidad cercano a los 32 km/h y recorrió 300 metros a más de 24 km/h. Una cifra elevada teniendo en cuenta su importante envergadura.
Kike ha coleccionado 10 remates en estas tres primeras jornadas, el dato más alto después de Mauro Arambarri (12) y En Nesyri (11). El rojillo empata con Williams y Raúl de Tomás.