Presentación
Budimir: “Pasé el confinamiento en el hotel viendo vídeos de Osasuna”
El croata se muestra agradecido al club y al personal del hotel por la cálida acogida tras haber dado positivo nada más llegar


Actualizado el 05/11/2020 a las 06:00
El destino marca en ocasiones un camino. Que se lo pregunten a Ante Budimir. Su primer partido en España, con el Mallorca, fue en enero de 2019 en El Sadar (2-0). El último como bermellón en Primera también y con gol incluido, el decimotercero de la temporada. No podía ser de otra manera. El equipo balear se despedía el 19 de julio en Pamplona y aquí precisamente se reunía con los propietarios del club para abordar su futuro. Dos meses y medio después, se convertía en jugador de Osasuna tras cerrar a contrarreloj la cesión. La vida para este delantero ha ido deprisa desde entonces. Debut con Croacia, positivo por covid y debut con Osasuna. Hasta este miércoles no pudo ser presentado oficialmente.
“Lo teníamos marcado en rojo, pero a nivel económico era difícil. A final de mercado surgió la posibilidad. Tuvimos suerte y paciencia, y sobre todo su voluntad. Estamos encantados. No es un tópico. Nos escogió a nosotros, tenía muchas ofertas. A nivel personal también encaja con lo que buscamos”, reflejaba el director deportivo, Braulio Vázquez, que como es habitual ejerció de introductor en la conferencia de prensa telemática.
Gimnasio y vídeos en solitario, entre las PCR
Antes de recibir la primera pregunta, Budimir quiso poner en valor el trato recibido. Lo hizo en un español sorprendente para el poco tiempo que lleva en el país. “Desde el primer día se complicó un poco por el tema del covid y estaba casi sin nada aquí, pero tenía el apoyo del club para ayudarme a mí y a mi familia. Era un momento complicado y sin casa. También doy las gracias al hotel Tres Reyes. Cocina, recepción, director... Me han ayudado muchísimo. Desde el primer momento tengo amigos aquí”, reflejó el punta.
En ese “tiempo de confinamiento particular”, Budimir “buscaba hacer algo más que entrenar en el hotel”. No quiso perder el tiempo. “No podía estar con el equipo. Los partidos que se jugaron contra el Eibar y contra el Athletic los vi en directo en la tele, pero luego hablé con el míster para ver los vídeos que él y su staff habían preparado sobre cómo el equipo defiende y ataca, para ganar tiempo. Fue la única posibilidad para aprender los movimientos de los compañeros y las ideas del míster”.
Pidió al seleccionador no entrenar la última tarde
El croata fichó en el último momento del mercado de fichajes. A Osasuna se le abrió la opción ese mismo día 5 de octubre al mediodía. “Sabes que puede pasar de todo. Me llamaron por la tarde para decirme que había una oportunidad de ir a Osasuna. Entrenaba con la selección y como el tiempo se acababa, hablé con el míster para no hacerlo y estar en el hotel preparado para firmar el contrato on line. Salió todo bien”, repasaba.
Estuvo convencido de su decisión. Le seducía el equipo. “A Osasuna le conocía. Aquí fue mi debut en España. He seguido el crecimiento de Osasuna y sé cuál es la identidad. También el año pasado. La idea de juego puede ir muy bien conmigo. También el club ha hecho su parte. Si las cosas van a mano a mano es más fácil”, valoró.
En Pamplona abordó su futuro en julio
Ahora ha encontrado la calma para estabilizarse, después de un tiempo frenético. “Terminamos en julio la temporada contra Osasuna y tuvimos la reunión precisamente aquí para ver qué iba a pasar conmigo en mi futuro. Estuve con las personas más importantes del Mallorca. Después, se juntaron muchas cosas. Mi convocatoria con la selección croata, viajes ahí... Y al llegar aquí el covid. Además mi situación personal, esperando el nacimiento de mi primer hijo. Pero todo esto queda atrás. Estoy contento por tener esa camiseta roja con mi número y mi nombre”, explicó el de Velika Gorica (Croacia) aunque nacido en Ozimica (Bosnia-Herzegovina).
El grupo le ha acogido con los brazos abiertos
No es el primero que lo dice ni será el último. El vestuario le ha brindado una bienvenida que él quiso destacar . “Llevo muy poco, solo cuatro entrenos y un partido. Pero me siento como que llevo mucho tiempo en el vestuario con los compañeros. Es a todos los niveles. Es una señal muy importante. Eso habla del grupo, de las personas que he encontrado aquí para sentirme muy bien”.
Ha llegado cedido, pero no se obsesiona con la idea de que Osasuna esté en condiciones de pagar la opción de compra de 8 millones. “Mi objetivo es el entrenamiento de hoy. Y lo que va a pasar mañana, y el partido del sábado. Vamos a ver a dónde voy a llegar. Me gusta más estar concentrado con las cosas que tengo de frente a mí. Pienso en Osasuna, en este equipo, con esta mentalidad del club y del míster. Con mi trabajo, puede hacer muchas cosas bien”.
Adaptándose a la intensidad y a la presión
La forma de jugar no le resulta desconocida. “Ya sabía cómo juega Osasuna, desde la temporada en Segunda y el año pasado. Pero ahora mirándolo de cerca, vi muy bien el primer tiempo contra el Atlético. Sé que lo que es el equipo y lo que pide el míster. Ayer y hoy han sido las sesiones principales y está claro lo que hay aquí, tienes que meter todo con mucha intensidad, estar concentrado”.
Budimir está preparado para el reto. “Me gusta mucho esta presión que Osasuna hace al rival, lo va apretar. Van arriba, buscan robar adelante cerca de la portería rival. También un juego muy directo, vertical. Como delantero me gusta que el balón llegue antes al punta para terminar las acciones”.
Resaltó esa presión organizada. “Para mí es más fácil ir acompañado. Aquí veo que no vas solo. Siempre tienes dos o tres que te hablan de atrás, no te dejan relajarte, te tiran hacia adelante”.
La importancia de la afición y de Rubén
Budimir aseguró que quiere ofrecer su “máximo rendimiento” y tuvo palabras para la afición. “Veo que Osasuna es aquí algo muy importante. Recuerdo mi primer partido con el estadio lleno. Deben tener paciencia y luego harán lo suyo como han hecho antes”.
Por último, fue cuestionado por su sociedad con Rubén García, su asistente en su primer gol. “Tiene mucha calidad, puede jugar en muchas posiciones. Es muy inteligente. En el gol, él sabía dónde tenía que ir y la puso ahí. Con un buen balón es más fácil para mí”.