"Osasuna juega como si alguien le hubiera cortado sus cables de freno"
El periódico The Guardian explica en un artículo las claves del éxito de un modesto de la Liga. Pone el foco en el impacto que tiene la afición


Actualizado el 05/11/2019 a las 06:00
Sid Lowe es un periodista británico que cubre la información del fútbol español para el diario The Guardian. Cada semana escribe su columna. También se le puede leer en World Soccer, FourFourTwo y el Telegraph, sin olvidar que ha sido traductor de David Beckham o Michael Owen. Conoce los entresijos del fútbol español.
El domingo se acercó a El Sadar para vivir la experiencia. Preguntó a Arrasate por las claves de la magia de El Sadar y departió con Rubén García. Con Braulio mantuvo una larga charla. En la mañana del lunes difundía a su casi medio millón de seguidores en las redes sociales la portada de Diario de Navarra con el título de “Histórico” y la imagen imponente de la piña con el Chimy Ávila por encima.
A una pregunta de este medio en twitter, reconoció que El Sadar es el estadio más parecido a un campo inglés aunque matizó: “Los de la Premier League ya no son, en muchos casos, parecidos a los de Premier League. Una gozada de campo (El Sadar)”. Y tanto.
El gancho del artículo parte de cómo el director deportivo convence a los jugadores para fichar si el dinero no llega. Lo hace con vídeos. “El festival de cine de Osasuna ofrece a los jugadores una visión de un vínculo emocionante y único”, viene a decir el título. “Con poco dinero pero un espíritu para quemar, el club utiliza imágenes de la fuerza de sus aficionados para impulsar su regreso a la Liga”, explica. “En los vídeos no estaban los 101 mejores goles, salvaciones excelentes o partidos gloriosos. Estaban llenos de gente. El metraje no era de futbolistas, era de aficionados. Eran quienes eran”.
Describe que la tribuna principal de El Sadar “es tan empinada” y “apretada” que “te sientes como si cayeras al campo de abajo”. “Los hinchas se acercan y te tocan, se sienten con las piernas colgando sobre las barreras, golpeando el tambor, ondeando banderas. El ruido nunca cede, el equipo nunca cede tampoco. Donde nadie gana. El tipo de lugar donde te gustaría jugar. Es decir, eres el tipo de jugador que les gustaría jugar para ellos. Y Ezequiel Chimy Ávila era exactamente el tipo de jugador que querían jugar para ellos”.
Lowe repasa que Braulio mandó vídeos al Chimy, Estupiñán y Roncaglia para persuadirles. “Enviamos vídeos de los aficionados. Cómo están encima de todos, cómo reaccionan, cómo celebran. Y realmente les gustaron”, le dice el director deportivo, que añade: “Tuvimos que conquistar su corazón; hay un elemento emocional en ello. Le dije a Chimy: ‘Imagina todo El Sadar cantando: ¡Chimy! ¡Chimy! Se rio de eso. Tenía otras ofertas pero éste era el lugar para él. Le dije: quizás en el Betis no, pero aquí si corres 50 metros hacia atrás y te matas por defender, eres un ídolo. En algunos clubes, puede que te silben, pero cuando falló una ocasión contra Villarreal, todos dijeron: ‘¡Chimy! ¡Chimy!’ Y luego marcó un gol brillante”.
“Con cada carrera, cada tackle, los hinchas te levantan; son la adrenalina que necesitas”, le comenta Rubén García. Lowe añade que “Osasuna juega como si alguien hubiera cortado sus cables de freno, y es mucho mejor así”. “En casa, al menos, van, van, van, y luego, cuando recuperan el aliento, aunque no lo hayan hecho, vuelven a ir. Aíslan a los oponentes y los persiguen aterrorizados. Cuando reciben la pelota, es casi lo mismo. Es implacable; cada pase es con intención, yendo a la garganta, cada movimiento es como si fuera el último, el tiempo se acaba”, dice el periodista, sorprendido de que contra el Alavés, El Sadar se tomara los parones del VAR con la diversión de los tambores.
JAGOBA Y KLOPP
Braulio le dice que Osasuna es como el Liverpool; y Arrasate es el Jurgen Klopp español, salvando las distancias, aclara. Lowe lo afirma: “Hay algo en eso”. “La gente se divierte mirándonos. Es el ritmo, la velocidad, la intensidad, somos muy verticales, todo va y viene. Pero no se trata solo de correr y poner un pie. También jugamos. Rubén García, Roberto Torres, Chimy, Fran Mérida: todos pueden jugar. Son como aviones”, le comenta el director deportivo.
Rubén García apela al sentimiento social. “Esta debería ser la esencia del fútbol, algo que podría recuperarse en el 99.9% de los clubes. Si somos un ejemplo aquí en Osasuna, es bueno”. El de Xátiva da importancia a la afición en el récord. “En 20 años, podrán decir: estuve allí el día del registro, viví esos 31 partidos. Lo que hemos hecho juntos es genial”.
Sid Lowe termina el texto apelando a la edición de un nuevo vídeo. El del récord.