La historia de un militar y su recuerdo a Osasuna
- El Osasuna Schamann fue un equipo grancanario de los años 50 que tomó el nombre, colores y escudo de la entidad navarra
- Con motivo del encuentro entre Las Palmas y Osasuna, el periodista Víctor Rastrilla cuenta en el diario La Provincia la curiosa unión que existe entre los rojillos y la isla.


Actualizado el 12/01/2019 a las 12:26
La primera vez que Osasuna pisó Gran Canaria para enfrentarse al conjunto amarillo fue el 11 de noviembre de 1956. Aquel partido terminó empate a uno, tras los goles de Atienza y el navarro Alberto. Hasta ahí todo normal.
La expedición osasunista se llevó una gran sorpresa nada más aterrizar a la isla. ¡Existía un equipo que llevaba su mismo nombre y vestía sus mismos colores! Se trataba del Osasuna de Schamann, un conjunto grancanario fundado en los años 50 y que llegó a participar en la Liga de Adheridos y en la Tercera Regional antes de desaparecer al final de esa década.
El nombre tiene su explicación. Su fundador y presidente fue Esteban León Pérez, un militar del Ejército de Tierra destinado en la antigua colonia de Fernando Poo (ahora una isla situada en el Golfo de Guinea) y en Fuerteventura. Después se asentó en Gran Canaria para trabajar en el Ayuntamiento y fue ahí donde fundó el Osasuna de Schamann. El nombre viene dado porque, entre sus excompañeros militares, había varios navarros. Por aprecio y simpatía a la gente de esa tierra decidió utilizar los colores, escudo y nombre del conjunto pamplonés.
Pedro Uranga, directivo del conjunto rojillo, relató en Diario de Navarra aquella curiosa experiencia. “La segunda sorpresa nos la llevamos en el hotel, donde nos esperaban directivos y jugadores ¡del Club Atlético Osasuna! Resulta que en Las Palmas existe un Osasuna en categoría regional. Un equipo modesto, de la barriada obrera de Schamann que, por simpatía, y sin que ningún navarro haya intervenido en su creación, lleva nuestro nombre, uniforme y escudo desde 1950 que se fundó. Que un equipo modesto modesto tenga a orgullo ostentar nuestro nombre y nuestra bandera en el último confín de España es para emocionarse”.
Aquel fin de semana de noviembre de 1956 fue una fiesta en la isla con la disputa de un partido previo entre Osasuna de Schamann y el Vega Guerra de Guanarteme, un histórico del fútbol canario. Además, a la expedición navarra se le entregó una placa y los jugadores regresaron a Pamplona encantados con el trato recibido.
