La huella que dejó Osasuna en el Chengue Morales y Romeo
Los sudamericanos repasan en sendas entrevistas en sus países su imborrable paso como rojillos


Actualizado el 26/11/2018 a las 13:19
No es extraño escuchar de boca de ex jugadores extranjeros los buenos recuerdos que tienen grabados de su época en Osasuna. Dos ejemplos son los sudamericanos Chengue Morales y Bernardo Romeo. En recientes entrevistas en profundidad en sendas televisiones de Uruguay y Argentina, a cientos de kilómetros y pasados tantos años, han repasado con orgullo el sentimiento rojillo.
"Fue espectacular, dos años hermosos con el Vasco Aguirre. Fue bárbaro, histórico para lo que es el club", expresó Romeo, rojillo de 2005 a 2007, en el programa Firma y Aclaración. "Osasuna era un equipo muy limitado en la historia del fútbol español, de mucho sacrificio", le apuntó el presentador del programa. "Estaban Webó, Milosevic, Raúl García, Juanfran, vino Soldado a préstamo...", rememoró el ex delantero. "Salimos cuartos en Liga en la mejor campaña de la historia del club y llegamos a semifinales de UEFA. Eso para lo que es Osasuna...", contó. Recientemente ha estado en Pamplona. "Fuimos con la familia. Mi hija nació allí y es pamplonica. Saludamos a amigos. La gente te lo reconoce. Después se fue a la B el equipo (a Segunda). Aquello queda en el recuerdo y es lindo".
El Chengue estuvo en Osasuna justo antes que Romeo. Llegó en 2003 siendo el jugador más caro de la historia. "No jugaba nada pero iba al shopping (de tiendas) y era un ídolo total. Paco (Casal, su representante) ya había hecho el negocio con el presidente (Izco). Llegué a Pamplona y el entrenador, Aguirre, me dijo que no contaba conmigo. Me quería ir y me convencieron para quedarme. Me dediqué a pasear, pasaban los partidos y no jugaba nada. Pero era raro porque la gente me paraba en la calle para autógrafos y fotos. No entendía nada y me daba vergüenza. ¿Por qué la gente era así conmigo? Imagínate cuando hice un gol...", contó con humor en el programa Hacha y Tiza. "La gente vive el fútbol en Osasuna de otra manera. Perdíamos y salíamos a la calle y no pasaba nada. No había insultos ni se nos acercaban La gente iba a disfrutar con su equipo a la cancha, con el bocata y la bota de vino y en familia".
Tuvo palabras hacia Aguirre. "Nadie le imponía nada, tenía personalidad. Al principio yo parecía su ayudante porque no contaba pero luego le terminé ganando. Era increíble cómo le quitaba el dramatismo al fútbol si perdías", recordó Morales. "Una vez jugamos contra el Sevilla y nos pidió a Pablo García y a mí que nos echaran. Era una forma de motivarnos. Se armó luego un tremendo lío y terminamos todos en una bronca".
El Chengue recordó una anécdota tras un partido de Copa con Webó. "Vinimos de un partido y estábamos festejándolo en casa. Hicimos un asado al horno y pusimos la música un poco alta como uruguayos que somos. Vino la policía a las 3 de la mañana y tuvimos que llamar a Pablo García a que hablara con ellos. Vivíamos puerta con puerta. El canario (apelativo de Pablo García) era Dios allí. Por suerte no pasó nada y se solucionó el tema", señaló entre risas.