Diego Martínez: “Somos mucho mejores de lo que creemos ahora”
Restablecer la confianza tras las dificultades del pasado año es uno de los objetivos iniciales a su llegada a Tajonar.


Actualizado el 21/07/2017 a las 11:23
En su primer día se vistió de traje para ilustrar la importancia que tiene para Diego Martínez ponerse al frente del banquillo de Osasuna. Ahora ya se ha puesto el mono de trabajo y ha comenzado, con firmeza, su construcción de un equipo que recobre la confianza. Ese es su primer objetivo. Volver a ser un equipo.
Se cumple hoy la primera semana de entrenamientos, ¿cómo se ha encontrado a la plantilla?
Hay muy buena predisposición. Cuando uno empieza renueva ilusiones, motivaciones y más nosotros que somos nuevos este año, donde se multiplican si cabe esas ganas. Conocemos a los jugadores de haberlos visto jugar, pero lo realmente importante es cuando estás en el día a día de trabajo, llegar a la persona, tratar de convencerlos, seducirlos y trasmitirles esa idea que queremos.
¿Cuál es esa idea? ¿Qué les dijo el primer día?
La primera palabra que escribí en la pizarra fue equipo. El equipo es lo que nos hace mejores a todos y los buenos equipos son aquellos que consiguen sus objetivos a final de temporada. Esa fue la primera palabra, y ahora hay que llenarla con contenido en el día a día, de trabajo y con los valores que queremos consolidar. No solo en el juego sino en la convivencia y en la manera de sentir el equipo.
¿Qué necesita el equipo para volver a creer?
Viene de un año difícil y lo primero que necesita es resetearse. Y reinventarnos. Cuando se empieza una temporada siempre hay cambios, por lo que hay que volver a configurarse, incluso, los que tienen pocos cambios en cuanto a nombres. Nosotros vamos a tener muchos cambios de nombres y también es verdad que tenemos que cambiar nuestra mentalidad. Tenemos que recuperar la confianza, somos mucho mejores de lo que ahora mismo podemos creernos, y creo que tenemos que configurar un equipo que nos haga multiplicar nuestro valor.
Los primeros pasos ya se están dando, ¿hacía donde dirige su método de trabajo?
Todo lo que hacemos va enfocado a generar un idioma de juego. Por un lado, testear y conocer más de primera mano cómo encajan los jugadores a nivel metodológico y, por otro, transmitirles nuestra idea de juego e incidir en los detalles que para nosotros son importantes. Y, sobre todo, establecer dinámicas de trabajo, no solo en el campo, porque eso te permite tener una constancia e ir generando hábitos. Sé que lo que pretendemos necesita tiempo, no es fácil pero estamos muy contentos por la predisposición de grupo y porque creo que vamos avanzando.
¿Cuál es ese idioma?
La idea general es que somos once atacando y once en defensa. Es importante que atrás seamos un equipo organizado, solidario, intenso, que seamos difíciles de desbordar. Y en ataque seamos atrevidos, que miremos a portería contraria y que seamos capaces de aprovechar las bandas, insistía mucho en el entrenamiento, porque entiendo que vamos a ser un equipo con potencial por fuera. Y a la hora de tener el balón sea para hacer daño.
Al equipo le costó encontrar un estilo de juego el año pasado.
Nosotros queremos encontrar aquella idea que resalte el potencial de los jugadores. Vamos a empezar con defensa de cuatro, pero en Sevilla por circunstancias del momento llegamos a jugar con tres defensas y dos carrileros. Lo que sí quiero es qu eel equipo puntualmente maneje alternativas. Primero por una cuestión de convicción y otra numérica, por todas las bajas que tenemos en defensa. Todo relacionado con un juego de banda, creo que vamos a contar con una plantilla que puede hacer daño por fuera. De ahí, habrá recursos pero son matices que tienen que ver con tiempo y características de los jugadores que finalmente conformen la plantilla.
Precisamente, ¿cómo están los centrales?
Progresan adecuadamente, tienen ganas de estar pero con las lesiones hay que ser muy cauto y trabajar con mucho rigor. No puedes saltarte etapas que conlleven una vuelta atrás. Van bien pero todavía les queda para unirse al grupo.
¿Llegarán al inicio de temporada?
No puedo valorar el tiempo, dependerá de cómo evolucionen.
Un apasionado de mi profesión, me gusta cuidar los detalles pero creo que lo deberían responder los jugadores.
2. ¿Cuál es el perfil de su jugador ideal?
El equipo, el que sea capaz de poner su talento al servicio del equipo.
3. ¿Cómo ve El Sadar?
Un lugar donde se respira fútbol y nuestro deseo es que si siempre ha sido un jugador más, este año lo sea once veces más.
El equipo se está reforzando con gente joven y otros veteranos, pero con presencia en Segunda.
La característica común es el hambre y las ganas por hacer que este año sea importante. Es verdad que junto a Braulio estamos intentando configurar una plantilla que aune tanto experiencia como perfiles concretos. No podemos olvidar que ha habido muchas salidas, tenemos ese handicap. Estamos muy contentos porque los jugadores que ya están aquí creo que encajan. Braulio en ese sentido conoce muy bien el mercado, los jugadores y esa gestión de los tiempos tan importante para construir la plantilla. Sus rendimientos serán los que marquen las expectativas, todos deseamos que sean mucho mejor de lo que eran.
Llega de un filial donde sabe que la cantera es importante.
Eso siempre. Como equipo técnico cuando estábamos en el filial dos juveniles jugaron con nosotros más de 30 partidos. Pero porque ellos se ganaron su espacio a través de su rendimiento. Nosotros creemos que lo importante es dotarles de un plan de formación. Un entrenador lo que hace es identificar el rendimiento y seleccionar aquellos jugadores que se lo ganan. Nuestro equipo se configurará del espacio que se vayan ganando, no solo la cantera. Todos son importantes y todos partimos de 0. Además, Osasuna es un club canterano por naturaleza.
Sin embargo, se han producido muchas marchas.
Ha sido una desilusión para nosotros porque como cuerpo técnico teníamos mucha ilusión de trabajar con ellos y ayudarles a evolucionar. Para mí una de las motivaciones como entrenador es ayudar a que un jugador mejore su estatus y consiga subir niveles de rendimiento. Son adversidades pero una vez que se producen hay que afrontarlas con naturalidad y centrarnos en los que sí están.
Y con ellos, ¿ir a por?
Nuestra ambición es máxima, tenemos sueños e ilusiones igual que la afición y nuestra exigencia debe ser el dar lo mejor de nosotros mismos. A partir de ahí, hay muchos equipos que quieren lo mismo que nosotros y que tienen capacidad para ello. Yo lo que quiero es que nuestro trabajo hable por nosotros, al final, de nada vale hablar si luego como equipo no estás a la altura o si quieres conseguir objetivos en octubre que se cumplen en junio. Por lo tanto, ilusión máxima, nosotros creemos mucho en nuestras posibilidades pero tenemos que tener humildad.