Fútbol
Iker Quintero: de Burlada a Lezama
Con 18 años, el lateral izquierdo del Basconia afronta su segunda temporada con el filial del Athletic de Bilbao en Segunda RFEF y acumula tres convocatorias con la Selección Española


Publicado el 07/10/2026 a las 05:00
Antes de jugar en Lezama, vestir la camiseta de España o enfrentarse a futbolistas mucho más mayores que él, Iker Quintero era un niño de Burlada que jugaba al fútbol con su hermano en el parque. Hoy, con 18 años, es una de las jóvenes promesas del Athletic y ha recorrido en muy poco tiempo un camino que todavía le cuesta creer. Entre medias, tuvo que superar una salida dolorosa de Osasuna, dejar su casa con 16 años y aprender a madurar lejos de su familia.
Su madre, su hermano y un parque de Burlada fueron sus primeros compañeros de fútbol. Con cuatro años entró en la Fundación Osasuna, donde estuvo dos temporadas. A los seis llegó al Txantrea y, con ocho, dio el salto a Osasuna. Pasaron cinco temporadas en Tajonar. Después llegó una de esas noticias que, para un niño, pueden pesar mucho más de lo que parece: no continuaba. “Salir de un club, de una cantera y ser baja no es fácil mentalmente”, confiesa. Un momento difícil que pese a su corta edad afrontó con madurez. “Estuve bastante mal pero llegó un punto que dije: quiero ser futbolista y tengo que pelear por ello porque nadie lo va a hacer por mí”. Volvió al Txantrea, donde Quintero recuperó algo valioso para él: la confianza. “Tuve unos entrenadores que confiaron mucho en mí y eso me ayudó muchísimo.
DE CABANILLAS A LA CIMA
Después regresó a Osasuna. Él no lo sabía, pero una futura promesa estaba cociéndose en Tajonar o más bien en Cabanillas. En diciembre de 2023, todavía como cadete, Osasuna disputó uno de los torneos que acabarían marcando su carrera. Marcó ante el Real Madrid en semifinales y, al día siguiente, anotó en el último minuto de la final contra el Barcelona. “La verdad que fue un golazo”. Poco después, en Navidades, llegó otro torneo en Getxo. En la final, dos goles suyos para firmar 2-1. “Era como que todo estaba a mi favor”, confiesa. Había nacido una estrella, un auténtico killer. Y ahí empezó el ruido. Su nombre empezó a despertar interés y llegaron los rumores sobre su futuro. Athletic y Osasuna entraron en escena y en enero de 2024, Quintero firmó por el club rojiblanco. “Cuando salió la noticia había cosas que eran mentira, al final la gente no sabe lo que hay dentro”. Su madre lo vivió peor. “Lo pasaba mal. Le leía los comentarios y le decía que no se preocupara. Si nosotros sabemos lo que hay, no hace falta ver lo que opina la gente”, explica.
UN NUEVO HOGAR: LEZAMA
No era la primera vez que pisaba Lezama. Con 14 años había acudido a una jornada de tecnificación. “Ver esas instalaciones, impresiona”. Dos años después, volvía, pero esta vez para quedarse. Lezama no fue solamente un cambio de club. Fue cambiar de vida. “Lo más difícil fue estar fuera de casa las primeras dos semanas. Llevaba toda la vida viviendo con mis padres y se hace difícil vivir solo”. Aquella experiencia le obligó a madurar antes de tiempo. Pero también fue ahí donde empezó a crecer como persona. “He tenido momentos malos en los que estás solo y te toca tirar para adelante. Pero eso también me ha hecho madurar mucho”. Lezama le convenció desde el principio por su filosofía. “Me gusta jugar con chavales de su tierra. Desde fuera lo ves y somos privilegiados de jugar ahí. No cualquiera puede”, señala. Un equipo donde se ha ganado su puesto, de lateral, y de casi todo. “Me considero un jugador polivalente. Puedo jugar de lateral, extremo, centrocampista o carrilero. Pero donde más me gusta es de lateral izquierdo”.


Ahora con el filial ha tenido que enfrentarse a un fútbol diferente. “Juegas contra chavales que tienen 23, 24 o 25 años. Ya no es jugar contra niños, es jugar contra hombres”, explica. En la temporada 2025-26 disputó 26 partidos y marcó un gol. Unas cifras que quiere mejorar. “Soy muy autoexigente aunque haga un buen partido”. Y aunque lo haga, su hermano siempre estará ahí y no precisamente para echarle flores. “Es la persona que más me critica pero lo hace por mí y me ayuda mucho”, explica. Por si fuera poco, su trayectoria no termina en Lezama.
Su gran rendimiento no pasó desapercibido y despertó el interés de la Selección Española. La primera llamada con la Sub-17 fue una escena cotidiana. ”Estaba dormido. Mi madre me despertó y me dijo que me habían convocado. No me lo podía creer”, explica. Después llegó su debut ante Suiza, en Italia, y su primer gol con España, ante Austria. Más tarde llegó la Sub-18 y por último la convocatoria más reciente, con la Sub-19. Esta vez no fue su madre quien le despertó para darle la noticia. “Salí de clase y vi el mensaje de un amigo felicitándome. No me había enterado. Me puse muy feliz”. Iker volvía a estar entre los elegidos. “Es un orgullo representar a mi país”. Y a compartir vestuario con jóvenes promesas como él. Algunos conocidos. “Con Bonel me llevo muy bien”. Y otros que le han sorprendido. “Dro Fernández , del PSG es un espectáculo”.
La agenda futbolística de Iker es apretada pero también la personal. Después de entrenar va a clases donde está cursando segundo de Bachiller. Por las tardes aprovecha para ser un chico normal. “Juego a la play, voy al gimnasio y salgo con mis amigos”. Una vida normal de un chico que se define así: “Tranquilo, familiar, y me gusta hacer reír a los míos”. Si le preguntas sobre qué es lo que más echa de menos, lo tiene claro: “Estar cerca de mi familia y amigos”.
Así es la joven promesa del Athletic que tiene un gran futuro por delante y hambre de triunfar.
DNI
Nombre. Iker Quintero Pulgarín.
Fecha de nacimiento. 27 de Enero de 2008
Trayectoria
2023-2024: Osasuna Base.
2024-2025: Athletic Juvenil A.
2025-2026: Basconia.
2026-2027: Basconia.