Equipo y afición

De la protesta al abrazo en El Sadar

El día comenzó con manifestación y acabó con un guiño de la plantilla en Graderío Sur

La plantilla estuvo en el fondo de Graderío Sur un rato después del partido
AmpliarAmpliar
La plantilla estuvo en el fondo de Graderío Sur un rato después del partidobuxens/urdíroz
La plantilla estuvo en el fondo de Graderío Sur un rato después del partido

CerrarCerrar

Gorka Fiuza

Publicado el 08/03/2026 a las 05:00

El final del partido dejó una escena muy significativa en Graderío Sur: después de entonar el clásico 'Somos un equipo', los jugadores dieron un paso más allá y se acercaron al fondo para hacer una especie de conjura junto a Indar Gorri. Un gesto liderado desde el vestuario en una especie de guiño tras los incidentes, con cargas policiales, después del Osasuna-Real Madrid. Hubo cánticos, ovaciones cruzadas y entrega de camisetas. Duró aproximadamente un cuarto de hora. Era el día después, en El Sadar, de ese suceso que empañó un triunfo histórico en Pamplona.

UNA MARCHA SILENCIOSA

La jornada comenzó con la marcha silenciosa convocada por Sadar Bizirik para visibilizar el enfado de la afición y para exigir la dimisión o “cese inmediato” de la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, por la falta de “autocrítica y asunción de responsabilidades”, según declararon en la manifestación que empezó en la Plaza de los Fueros y terminó en El Sadar. La plataforma trasladó además su “apoyo y cariño a las personas heridas por las agresiones policiales”.

BARRICADA Y JAGOBA ARRASATE

También fue un día marcado en la grada porque el club había decidido volver a poner la canción No hay tregua , vetada por un aviso policial en alusión a los gritos de “ETA, ETA, ETA” (después de la frase “pero alguien debe apretar el gatillo” -muchas veces casi impeerceptibles- que se escuchaban y que son objeto de sanción, al recogerse en el escrito de los directores de partido de la Liga.

En el descanso volvió a proyectarse desde la megafonía, pero no cuando los jugadores saltaron al césped como era costumbre, sino en pleno intermedio. Parte de la afición no estaba en ese momento en su localidad. Desde Graderío Sur se entonó de nuevo al iniciarse la segunda parte, tal y como se venía haciendo. No hubo atisbo de ningún mínimo grito de “ETA”, por lo no deberían aparecer en ese informe tan meticuloso que no mide intensidades.

Y con el pitido final, El Sadar recordó a una de sus leyendas: “Jagoba Arrasate lololololo”, cantó gran parte de la hinchada para mostrar su cariño al de Berriatua, cesado a las puertas de su vuelta a El Sadar.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora