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Los primos Pablo Ibáñez y Hugo Rincón coinciden por primera vez en Primera División
Disputaron los últimos minutos del partido en Montilivi defendiendo las camisetas del Alavés y el Girona, respectivamente


Publicado el 08/11/2025 a las 19:33
La tarde de este sábado dejó una imagen tan curiosa como emotiva en Montilivi. En los últimos minutos del partido entre el Girona FC y el Deportivo Alavés, que terminó con victoria local por 1-0, coincidieron sobre el césped los primos Pablo Ibáñez Lumbreras y Hugo Rincón Lumbreras, dos futbolistas navarros que hoy se reencontraron en la élite del fútbol español, defendiendo camisetas rivales.
Rincón, lateral derecho del Girona, entró al campo en el minuto 85 para reforzar la defensa en los compases finales. Apenas tres minutos después, su primo Pablo Ibáñez, mediocentro del Alavés, saltó al terreno de juego para intentar la última ofensiva de los babazorros. Durante este tramo, ambos compartieron escenario en el mismo estadio y en la máxima categoría del fútbol nacional.
El momento no pasó inadvertido para quienes conocen su historia. Criados en familias muy unidas y con madres hermanas, ambos dieron sus primeros pasos futbolísticos en Tajonar. Su carrera los ha llevado por caminos distintos -Rincón hacia el Athletic Club y más tarde al Girona; Ibáñez ha aterrizado en el Alavés tras su paso por Osasuna-, pero el destino quiso volver a cruzarlos en un partido de Primera División.
LAS LÁGRIMAS DE LA SEMIFINAL DE COPA
La coincidencia de Montilivi trae inevitablemente a la memoria otra escena inolvidable entre ambos. En abril de 2023, tras el partido de semifinales Copa del Rey en San Mamés en el que Osasuna superó la eliminatoria con un gol de Pablo Ibáñez, el jugador rojillo se acercó a la grada para abrazar a su primo Hugo Rincón, que entonces militaba en el Bilbao Athletic. Las cámaras captaron las lágrimas de ambos en uno de los momentos más humanos y sinceros de la temporada.
“Tengo mucha relación con él. Con la familia me gusta estar mucho, tenemos comidas y cenas cada dos por tres. Fue un momento muy emocionante. Me rompí a llorar y ese abrazo se me va a quedar para toda la vida”, recordaba entonces Pablo Ibáñez.
Hoy, dos años después, la historia familiar escribió un nuevo capítulo, esta vez en Primera División. Dos primos, dos camisetas y una misma pasión: el fútbol.